La Universidad Católica de Santa Fe, cumple múltiples
funciones: investiga, enseña, transmite conocimientos
hacia la sociedad, prepara ciudadanos con espíritu libre
y responsable a la luz del evangelio, forma el
pensamiento crítico de sus alumnos. También se tiene que
tener en cuenta otra dimensión importantísima: la
Universidad es un ámbito de integración social: la
comunidad universitaria tiende a preparar personas
capaces de trabajar en equipo y de colaborar con los
demás en la resolución de problemas. Por esto, la
Universidad les ofrece a sus alumnos la posibilidad de
participar en responsabilidades institucionales (centro
de estudiantes, por ejemplo) y también otras actividades
culturales, deportivas o pastorales que facilitan la
comunicación y su integración con los demás.
En la Constitución Apostólica de Juan Pablo II “Ex Corde
Ecclesiae” sobre las Universidades Católicas puede
leerse: “Durante muchos años yo mismo viví la benéfica
experiencia, que me enriqueció misteriosamente, de
aquello que es propio en la vida universitaria: la
ardiente búsqueda de la Verdad y su transmisión
desinteresada a los jóvenes y a todos aquellos que
aprenden a razonar con rigor, para obrar con rectitud y
para servir mejor a la sociedad”.
En suma, la Universidad no es una mera escuela
profesional o un simple centro de aprendizaje de ciertas
técnicas. Es mucho más que eso: es un mundo de
oportunidades para aprender a pensar, para aprender a
compartir, para aprender a aprender, en definitiva, para
aprender a ser.
Entendemos que a la Universidad se ingresa para lograr
una formación personal y profesional. Esto implica otras
pautas, otras reglas, otros procedimientos que hay que
aprender … y es muy importante ser conciente de ello. No
sólo se estudia una carrera, sino también se aprende un
modo de estudiar y de avanzar en el conocimiento y en el
desarrollo personal, con los riesgos y desafíos que
genera.
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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTA FE - ECHAGÜE 7151 (S3004JBS)