Cuando conocés prevenís, cuando prevenís ayudas

Textos: Lic. en Psicología Daniela Mendieta
Lic. en Psicología Florencia López

El 7 de abril es el Día Mundial de la Salud, una fecha que celebra la creación de la Organización Mundial de la Salud. Cada año, se elige una temática de interés prioritario para la OMS y esta vez se eligió crear conciencia en torno a la cuarta causa de pérdida de calidad de vida en el mundo, la depresión.

contencionLa cantidad de información que circula sobre el trastorno depresivo resulta a priori caótica y abrumadora ya que el término depresión ha sido utilizado indistintamente y de manera errónea para describir un sentimiento de tristeza, un estado anímico pasajero, un síntoma o una estructura.

En este contexto, resulta de suma importancia la diferenciación, con el propósito de evitar considerar que el paciente que consulta por “síntomas de depresión” padece un trastorno del estado de ánimo ya que es muy frecuente que los consultantes llamen “depresión” a expresiones de angustia, inseguridad, temor, agotamiento o tristeza.

Por su parte la tristeza tiene como base la pérdida de algo importante o significativo. Lo perdido puede ser un ser querido un bien material, proyectos, esperanza, prestigio, autoestima, etc. Como emoción, la tristeza nos conduce a reparar la pérdida y lograr la aceptación. Nos moviliza a integrar esa perdida en nuestra vida y salir adelante.

La depresión es un cuadro clínico, un trastorno del estado de ánimo caracterizado por una serie de síntomas como el abatimiento y el desgano, la pérdida de interés por el mundo externo, la disminución de la capacidad de experimentar placer. A su vez, es un cuadro acompañado por pensamientos monotemáticos.

Las personas con depresión presentan sentimientos de culpa, tienen dificultades para concentrarse y los pensamientos sobre la muerte ocupan su tiempo. Junto a la inhibición, se evidencian otros signos y síntomas asociados a cambios en el sueño, apetito y actividad sexual. Esta serie de manifestaciones en el ánimo y en el cuerpo, afectan el funcionamiento social, laboral e interpersonal

Uno de los aspectos centrales de la depresión es la desvalorización que hace el sujeto de sí mismo.
Otro punto importante a diferenciar es el duelo. Este es un estado consecutivo a la pérdida de un objeto amado, con plena conciencia de la pérdida. La persona en estado de duelo pasa por tres períodos: un primer momento de impacto, al que le sigue un estado caracterizado por la tristeza, la inhibición y el desinterés; progresivamente, la persona comienza a orientarse hacia la realidad de la pérdida, aceptándola y adaptándose.

El entorno, piedra angular para ayudar

El entorno próximo constituye el espacio donde primero se manifiestan y repercuten los síntomas. En los familiares, amigos, y allegados suele aparecer una gran incertidumbre y confusión respecto a qué hacer, qué decir, y cómo ayudar. Es por eso que la depresión, no sólo involucra a la persona que la manifiesta sintomáticamente, sino a todo su sistema de relaciones más próximas.

En este sentido, el entorno se vuelve una herramienta fundamental en el abordaje terapéutico de la persona con depresión e incluso tiene una gran incidencia en la adherencia al tratamiento y el sostenimiento de los cambios obtenidos a partir del mismo.

Si bien cada persona tiene sus particulares y cada abordaje terapéutico va a ser pensado y aplicado de acuerdo las características de cada paciente, hay algunas recomendaciones generales que el entorno próximo puede tener en cuenta cuando se encuentra con un ser querido que atraviesa por esto.

En primer lugar, es indispensable apoyar y alentar a la persona en la búsqueda de ayuda de un profesional de la salud y acompañarla para que inicie el abordaje terapéutico que le sea indicado.

Debemos tener en cuenta que el mismo cuadro sintomático genera dificultades en la toma de iniciativa y en la búsqueda de alternativas de solución, con lo cual a la persona le cuesta buscar ayuda y apoyo por motus propio.

Finalmente, las personas cercanas al paciente, necesitan recibir información que le permita comprender lo que le sucede a su ser querido y que le brinden lineamientos para saber cómo actuar y ayudar.

Es fundamental que la familia, pareja y amigos eviten tanto juzgar o culpabilizar a la persona por su comportamiento o sus emociones, como auto-culpabilizarse por lo que le ocurre a su ser querido. Por el contrario, deben tratar de comprender que se trata de un trastorno psicopatológico que se desarrolla por la interacción de multiplicidad de variables y que requiere seguir un abordaje terapéutico interdisciplinario específico para superarlo, de allí que lo mejor que se puede hacer es apoyar, acompañar, y valorar cualquier avance o mejoría percibida.

 

Día Mundial de la Salud 2017 - Depresión