Fortalecer el amor y sanar las heridas

El Papa Francisco le ha regalado a toda la Iglesia “Amoris Laetitia” (La alegría del amor), la exhortación apostólica pos sinodal sobre el amor en la familia. El Padre Olidio Panigo habló en el programa radial institucional “La Tríada”, sobre los aspectos fundamentales y particularmente, sobre algunos capítulos que generaron especial interés.

francisco-ucsf“Amoris Laetitia” recoge e interpreta las consideraciones expresadas por los obispos durante los dos recientes  sínodos (2014 y 2015) y fue publicada el pasado 8 de abril, si bien está fechada el 19 de marzo, Fiesta de San José, por el Papa Francisco. Este extenso documento generó interpretaciones diversas, particularmente sobre dos capítulos: el capítulo 6 y el capítulo 8, que tratan la situación de las personas divorciadas que se han vuelto a casar y las parejas homosexuales, respectivamente.

El Padre Olidio Panigo, director del Instituto para el Matrimonio y la Familia de nuestra UCSF, dio su punto de vista sobre estas cuestiones en el programa radial institucional “La Tríada”: “creo que no le hacemos honor al Papa si nos quedamos solamente con esos dos capítulos. Hay que leer todo el documento y analizarlo en toda su riqueza. Algunos medios se hicieron eco en los dos capítulos anteriormente mencionados, pero es un muy lindo texto para analizarlo en su totalidad y redescubrir el valor de la familia”.

“De lo que he podido leer me quedo con una frase que considero, marca, de alguna forma, el camino de la Iglesia: ‘lo más importante es fortalecer el amor y sanar las heridas’. Esa es la misión más trascendental de la Iglesia. El Papa insiste, como ya lo hacía Juan Pablo II, en la importancia de la preparación para el matrimonio y el acompañamiento de las parejas recién casadas. Llama a descubrir y conocer la grandeza del matrimonio y presentar la buena noticia a aquellos que ya llevan un tiempo de convivencia y ven que hay un amor verdadero; que no dejen de lado la posibilidad de acceder a ese sacramento”, explicó Panigo.

 

Desafíos de la Iglesia

Al mencionar los retos que se le presentan a la Iglesia hoy en día, Panigo remarca preparación para el matrimonio y la posterior convivencia: “es fundamental el acompañamiento para los primeros años de una pareja recién casada, y es también un desafío, porque vivimos en una sociedad donde los vínculos no son fáciles, y donde en la misma convivencia aparece el carácter de cada uno”.

“Amoris Laetitia” menciona además, el necesario acompañamiento para aquellas parejas que deciden no seguir adelante con su matrimonio. “Allí el Papa analiza diferentes situaciones por las cuales puede darse una separación y es donde creo importante el hecho de sanar las heridas que esto provoca y de las cuales no se habla mucho. Nadie se casa para separarse. La separación es la frustración de un proyecto que se encaró y cuando llega ese momento es como experimentar una derrota”, manifestó.

 

Invitación

Finalmente, Panigo subrayó la importancia de que la interpretación que le demos a este documento, no sea en base a los títulos mediáticos, sino a una lectura completa, para comprender realmente qué es lo que Francisco dice. “Los capítulos 6 y 8, como todos los demás, deben ser interpretados a la luz del resto.  Es muy limitado y acotado quedarse con ciertas cuestiones, como si los divorciados y vueltos a casar pueden comulgar o no. La realidad es que el Papa habla de diferentes maneras de discernir para realmente ver de qué manera pueden participar de la Iglesia. ‘Amoris Laetitia’ merece un análisis en su totalidad y no de cada capítulo por sí solo. Es importante verlo en el contexto de la valoración de la familia de la que Francisco habla y de la necesidad que tiene la sociedad de fortalecer a la familia, que es la célula fundamental de la sociedad y patrimonio de la humanidad”.