La alimentación en la infancia es un derecho

La Dra. Ianina Tuñón, Investigadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA disertó en la UCSF sobre el estado de situación sobre el derecho al acceso a los alimentos en la infancia. “Disparidades sociales en el ejercicio del derecho a una alimentación adecuaIanina Tuñon (11)da en la infancia” es el título de su publicación sobre la que expuso, Invitada por la Facultad de Ciencias de la Salud y la de Ciencias Económicas. Luego dejó más consideraciones para el programa de televisión institucional “Nuevamente”.
“El Observatorio de la Deuda Social Argentina surge en el año 2001 ante una necesidad de dar respuesta a cuáles son las necesidades internas que teníamos como sociedad con una mirada mucho más integral de la pobreza, que no era sólo medirla a través de los ingresos de la población, sino a través de distintas dimensiones del desarrollo humano y social”, comenzó relatando la Dra. Tuñón.
“A partir del año 2007, cuando comienzan a haber mayores dificultades en la medición de la pobreza por parte del organismo de estadísticas del Estado, de alguna manera el Observatorio de la Deuda Social Argentina asume un rol que no era el que se había propuesto pero que sin dudas era muy relevante: dar cuenta de cuál es la pobreza que existe en Argentina, ya sea por ingreso, como es la pobreza a partir de los ingresos de los hogares o la indigencia, pero también dar cuenta de otro tipo de pobrezas, que son las multidimensionales”, explicó. Sobre estas aclaró que “son las que hacen a las distintas dimensiones del desarrollo y en el caso de la infancia, son relevantes porque realmente los ingresos promedio que tienen los hogares no nos dicen mucho sobre la vida de los niños. Sin embargo, cuáles son sus condiciones de vivienda, si viven en condiciones de hacinamiento o si tienen las condiciones de saneamiento adecuadas, claramente hace a cómo un niño puede desarrollarse”, dijo.
Sobre las condiciones que consideran para sus análisis, la responsable del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia expuso que “cuando un niño vive en condiciones de hacinIanina Tuñonamiento, si duermen con cuatro o tres personas en un cuarto, seguramente es un niño que comparte cama o colchón para dormir, es un niño que va a tener un descanso que no va a ser el adecuado, que probablemente va a tener dificultades para ejercer su derecho a la educación, al juego, que probablemente no encuentre lugar para hacer sus tareas escolares ni invitar amigos. Un niño que tiene condiciones de saneamiento inadecuadas, como no tener acceso al agua corriente o un inodoro con descarga, es un niño que va a estar mucho más afectado por enfermedades, va a faltar más al colegio. A todo eso nos referimos cuando hablamos de las inequidades en el inicio de la vida”.
La investigadora mencionó además, que la pobreza es un tema que es muy necesario visibilizar porque si no conocemos cuál es su magnitud, si no conocemos cuáles son sus principales factores asociados o cómo se distribuye geográficamente difícilmente vamos a poder construir políticas públicas que logren erradicarla. En relación a esto, se refirió a la importancia de que los temas de investigación social formen parte de la agenda de los medios de comunicación “que de alguna manera sensibilizan y llevan a que las sociedades conozcan mejor cuáles son sus problemas y en la medida en que las sociedades y comunidades conocen cuáles son sus problemas, también tienen capacidad de exigir a la clase gobernante soluciones”.
Sobre las particularidades de sus investigaciones y las características que entran en juego para las estadísticas, la Dra. Tuñón explicó que “los hallazgos más importantes que hizo el Programa del Observatorio son los que hacen visibles a los aspectos de la vida de las personas que por lo general las estadísticas que los estados -no sólo Argentina- construyen, son siempre vinculados a cuestiones que tienen que ver con los ingresos, lo socio-laboral, las estadísticas de desempleo. Pocos estudios antes, en Argentina, se habían ocupado de aspectos que tienen que ver con lo psicológico, por ejemplo, o en visualizar claramente temáticas que tienen que ver con la infancia, como los procesos de crianza y socialización y otras dimensiones muy importantes”.
En relación a esto hizo referencia a “la importancia que puede tener para un niño que le cuenten cuentos en sus primeros años de vida, que jueguen con él o que tenga la posibilidad de ir a un centro educativo. Estas son todas cuestiones relevantes en términos del desarrollo neuronal de un niño y que hacen a la estimulación emocional. Por lo general las estadísticas están muy focalizadas en las necesidades materiales, en la inseguridad alimentaria, en la pobreza económica. Sin embargo, existen otras pobrezas que son tan importantes como esas”.
Particularmente sobre la exposición que realizó en la UCSF de su investigación: “Disparidades sociales en el ejercicio del derecho a una alimentación adecuada en la infancia”, la Dra. explicó: “hicimos foco en una comida esencial como es el desayuno, encontramos que alrededor de 500 mil niños en Argentina no suele desayunar, que ese desayuno es menos probable en la adolescencia que en los primeros años de vida, que la presencia de lácteos va desapareciendo a medida que los niños crecen y que la gran mayoría de los niños en Argentina sí tienen un desayuno suficiente, pero no el más adecuado -que es el clásico de una infusión con leche y un cereal o panificado-. Lo cierto es que la prevalencia de un desayuno adecuado es muy menor en la población, es decir, aquel que tiene al menos una fruto, o un jugo de frutas, un cereal y un lácteo”.
Finalmente la investigadora de la UCA resaltó que “alrededor de un 20% de la población infantil tiene inseguridad alimentaria en Argentina y un 8% está en situación es bastante severa. Pero también es cierto que hay un conjunto de la población cuyos niños no tienen inseguridad alimentaria y de ahí nos preguntamos: aquellos niños que pueden acceder a los alimentos, a qué alimentos acceden. Y allí lo que evaluamos es que todavía hay situaciones deficitarias en términos del consumo de alimentos que son nutrientes esenciales, como frutas, verduras, pastas, arroz y lácteos”.