Nuevo Licenciado en Ciencias de la Comunicación

foto pancho

Francisco Nuñez defendió su TIF  documental sobre el Cine – Teatro Rivadavia: “Lo que el tiempo nos dejó”, realizado bajo la dirección de la Licenciada Melina Monti. El tribunal evaluador estuvo conformado por la Lic. Flavia Sthelik y los Lic. Martín Guzzonatto y Leandro Arteaga.

En este enlace se encuentra disponible el documental online: “Lo que el tiempo nos dejó”.

¡Felicitaciones y éxitos en lo que viene!

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Introducción a la farmacoeconomía: La ciencia al servicio de la toma de decisiones

En los últimos años el gasto sanitario se ha incrementado notoriamente, superando el crecimiento de los recursos disponibles. Con independencia de la riqueza de un país, los recursos sanitarios son siempre limitados y por ende deben ser gastados de forma eficiente.

Docente: Juan Pablo Real

Objetivo  general:

Proporcionar conocimientos básicos respecto a los conceptos y  metodologías aplicadas en las evaluaciones económicas de medicamentos y comprender su rol en la toma de decisiones.

Objetivos específicos:

Entender los conceptos y fundamentos de la economía de la salud y las distorsiones del mercado sanitario
Analizar en forma crítica los estudios clínicos, observacionales y las evaluaciones de tecnologías sanitarias.
Comprender la función que ocupan las evaluaciones de tecnologías sanitarias en la toma de decisiones.

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Malvinas

La lección de los Ex Combatientes de Malvinas

Dra. Carmen González
Universidad Católica de Santa Fe

Tenía 11 años cuando escuché en la radio la noticia del desembarco de tropas argentinas en Malvinas. Cuando pregunté qué significaba eso, recibí la respuesta que todos los argentinos aceptamos eufóricos: “recuperamos nuestras Malvinas!”.
En la inocencia de mis 11 años transcurrieron los meses de abril, mayo y algo de junio tiñendo de celeste y blanco lo cotidiano de los días. En la escuela se hablaba de la guerra, en la televisión se hablaba de los muchachos heroicos que defendían nuestro suelo de los históricos intrusos, en las calles las banderas se mostraban en las ventanas como trofeos de nuestra identidad. Participé, como tantos niños y adultos, de las campañas que recogían abrigos, chocolates y cartas para nuestros soldados. En fin, viví los meses de guerra como si se tratara de un hecho valioso para la Patria.
A 35 años de aquella gesta me pregunto si realmente los argentinos comprendimos el valor de aquello. Cuando miro hacia atrás sólo recuerdo la euforia de la plaza de Mayo aplaudiendo la invitación de la que todos nos hicimos parte: “si quiere venir, que vengan…”. Cuando vuelvo a mirar ahora no dejo de ver en aquella postura triunfalista el mismo espíritu infantil de nuestro modo ser argentinos: podemos contra el mundo, somos los mejores. Casi con el mismo entusiasmo con el que nos embanderamos para alentar a la selección de fútbol, nos pintamos de Patria para combatir cualquier acto que consideramos “colonialista”. ¿Será que ni en 1982 ni ahora comprendemos el valor de las cosas?malvinas
En estas últimas semanas vimos también las Plazas de Mayo del país envueltas en banderas, de todo tipo, repletas de argentinos que reclaman por un país mejor. El drama histórico es que no podemos coincidir en qué es lo que nos convierte en un país mejor. Junto a las notas periodísticas que cubrían estos hechos, leí también reportajes y testimonios de ex combatientes de Malvinas que me han dado la mejor lección.
Hay infinidad de testimonios -invito a leerlos- de ex soldados argentinos que atravesaron con 19 o 20 años, no menos inocentes que mis 11, la experiencia de vivir en “carne propia” la guerra. Hay un hilo conductor en todos ellos: la plena comprensión de que de un lado o del otro, los soldados daban la vida por defender a su Patria cuando a otro se le ocurrió declarar la guerra. Esta misma conciencia de estar en esa situación extrema sin haberlo elegido y defendiendo el valor indiscutible de la Soberanía de la Patria pero con la certeza de que era un acto absurdo.
En los encuentros numerosos que continúan dándose entre ex combatientes argentinos y británicos no existe la categoría de enemigos sino de antiguos adversarios; la experiencia de haber estado en situación de matar al otro por la propia vida pero que a ambos afectó de manera imborrable, los coloca en la misma vereda mirando la experiencia de la guerra. El absurdo de una guerra por la defensa de una idea, por más valiosa que fuera la “idea” de Patria o de Soberanía.
El ex combatiente Oscar Ledesma, que en la mañana del 28 de mayo estuvo en el combate de Darwin Hill, le dice a la viuda del Teniente Coronel Herbert Jones, muerto por sus manos: “Siempre tuve como pendiente el poder decirle, mirándola a los ojos, que su esposo cayó como un valiente soldado y que su ocasional adversario le honra cotidianamente con el mayor de los respetos al igual que a todos los caídos”. ¿No es ésta la mejor lección que los ex combatientes de Malvinas pueden darnos? Ante la muerte y el horror de una guerra no hay buenos o malos: hay seres humanos que sufren de manera indescriptible.
Cuando, a 35 años de aquel histórico y triste día de nuestra historia argentina, la realidad política nos encuentra enfrentados por ideales o valores que no son absolutos, me pregunto si los ex combatientes no tienen algo para enseñarnos, ¿no será ya momento de que en memoria del dolor por ellos vivido, zanjemos cualquier “grieta”, dejemos de “atrincherarnos” y recompongamos la unidad nacional. Es la Patria por la que ellos dieron sus vidas. Se lo debemos. Sería el mejor homenaje a nuestros Héroes de Malvinas.

 

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Posverdad

¿Qué significa para nosotros vivir en la era de la posverdad?

Dra. Carmen González

Con la impactante elección del último presidente de los Estados Unidos comenzamos a escuchar este término que pareciera ser un término más, de esos que se pone de moda, pero que nada tiene que ver con lo cotidiano de nuestras vidas. Te propongo pensarlo un poco más.
Se dice que se utilizó por primera vez en 1992 y luego en 2004 un sociólogo llamado Ralph Keyes hizo uso del término en un libro que denominó “La era de la posverdad. La deshonestidad y el engaño en la vida contemporánea”, con lo cual comenzamos a ver qué tan lejano no puede resultarnos.
En principio el término parece indicarnos que vivimos en una época en la que lo verdadero ya no cuenta demasiado; es más, se lo relaciona con fenómenos históricos en los que algunos personajes ganan popularidad, adhesión y poder en base a discursos que no son verdaderos pero que a la sociedad parecen atraer. Denota la sobrevaloración de las emociones y las creencias personales por sobre los hechos objetivos. En suma, lo relativo sobre lo objetivo.

 posverdad
Esto nos lleva a considerar la urgencia de pensar este juego de objetividad y subjetividad en lo cotidiano de nuestro ser social. La multiplicidad de miradas sobre la realidad hace que muchos sostengan que “todo es subjetivo” o, peor aún, que “no hay verdad objetiva”. Aceptadas estas afirmaciones, nuestra convivencia queda a merced del más fuerte y, tal vez, del más fuerte en influencia sobre la opinión pública.
Detengámonos un instante en la cuestión de La Verdad. Los filósofos clásicos dijeron que lo verdadero es aquello que coincide con la realidad; luego llegaron los filósofos modernos que pusieron en crisis la posibilidad de conocer la realidad y, entonces, lo verdadero llegó a definirse como aquello que se puede sostener con coherencia, en el nivel de las ideas. Qué es lo verdadero en esta era que parece querer superar la cuestión de la verdad (post-verdad)? Lo que nos digan que es cierto apelando al impacto que esto tenga en nuestras emociones, de modo tal que cada cual -según la medida del impacto emocional que cada uno sienta- decidirá en su intimidad si algo puede ser aceptado como cierto o no.
Sabemos que nadie puede imponer la verdad, que nadie puede decir “yo tengo la verdad”. Pero te propongo que podamos repensar que no somos, los seres humanos, los seres superiores que pueden conocerlo todo, dominarlo todo. Que nos animemos a pensar que somos seres inteligentes habitando un mundo real que no depende de nosotros para ser lo que es. Que podemos acercarnos progresivamente y en comunidad a comprender un poco más qué es la realidad para saber qué lugar nos toca ocupar en un universo mayor que nosotros mismos.
Por tanto, seamos conscientes de que quienes ejercen o quieren ejercer algún tipo de poder sobre otros pueden estar utilizando este concepto de la posverdad para obrar y decir lo que puede generar un impacto favorable a sus propósitos. Pero también seamos conscientes de que no siempre lo que escuchemos decir sea verdadero. Los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales como nuevos medios de comunicar son una herramienta muy útil para decir y buscar efecto con lo dicho…aun cuando lo dicho no sea verdad.
¿Qué podemos hacer para no caer en la ingenuidad que beneficie a alguien y perjudique a otros? Informarnos, buscar información concreta sobre los hechos, comparar discursos, corroborar con la realidad, con lo poco o mucho que sepamos de ella. No sería razonable que organicemos nuestra vida social, que deleguemos el poder en otros en base a nuestras emociones; por valiosas que sean no hablan de la realidad sino de cómo ella nos afecta. Salir de la propia subjetividad, al encuentro de otras miradas puede ser una vía más eficaz para que vivamos un poco mejor.

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Programa Universidad Adultos Mayores - UCSF

El Programa Universidad Adultos Mayores renueva su propuesta de talleres para 2017

El PUAM es un Programa destinado a satisfacer las necesidades e inquietudes de personas mayores de 50 años. Nuestros alumnos se acercan para aprender contenidos y habilidades que colaboran con su desarrollo social y personal.
Las actividades y horarios es la siguiente:

  • Italiano para Principiantes.
  • Italiano II.
  • Italiano Avanzado orientado al teatro italiano, para alumnos que como mínimo hayan realizado 4 niveles del Taller, sea en el PUAM o en otras instituciones.
  • Inglés para viajeros: nivel inicial.
  • Inglés para viajeros II.
  • Inglés avanzado Conversación.
  • Historia del Arte.
  • Psicología: Autoestima.
  • Tango Terapéutico.
  • Cómo reclamar nuestros Derechos como Consumidores y Usuarios.
  • Informática.
  • Teatro.
  • Nutrición.
  • Historia.
  • Primeros Auxilios.

Más información AQUÍ 

Podrán acercarse a Echagüe 7151, de lunes a miércoles de 17.00 a 20.30 y jueves de 18.00 a 20.00. O consultar telefónicamente 4603030, interno 180 en esos mismos días y horarios.
O por vía E-Mail a nsturla@ucsf.edu.ar

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Karol-Wojtyla

Seminario de Formación Extra Curricular de la Licenciatura en Filosofía

El Seminario “La PERSONA, fundamento de la vida moral en la ética de Karol Wojtyla” surge del trabajo de tesis doctoral de la disertante en el que se busca difundir la obra filosófica del Cardenal Karol Wojtyla previa a su elección como Papa.Seminario “La PERSONA, fundamento de la vida moral en la ética de Karol Wojtyla”
La Dra. Carmen González, Decana de la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica de Santa Fe, se centrará en su obra, aún desconocida, ofreciendo una novedosa forma de fundamentar la moral en una perspectiva que está a la altura de las críticas modernas y escépticas al tema de la fundamentación.
La centralidad de la Persona y la dinámica en que esta idea es presentada, nos acercan al pensamiento filosófico de un autor poco conocido en este aspecto, pero valorado tanto desde lo teológico como aun desde lo filosófico como lo fue Juan Pablo II.
Este seminario está destinado a Profesores y estudiantes de Filosofía y de Ciencias Sagradas, con 10 horas de duración.
Se desarrollará el 10 de marzo de 16 a 21hs y 11 de marzo de 8 a 13hs en la Fundación Fraternitas, Moreno 1056, Rosario.
La entrada libre y gratuita. Quienes deseen certificados deberán abonar $50.
Para inscribirse, haga clik aquí.

 

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desarrollo

Repensar el desarrollo humano

Dr. Federico Ignacio Viola. UCSF – CONICET

Desde un tiempo a esta parte se ha convertido en un lugar común, tanto en ambientes académicos como en los medios de comunicación, la discusión sobre el tema del desarrollo. Desde diversas perspectivas y enfoques se lo plantea y replantea buscando respuestas a una cuestión que se presenta cada vez más acuciante. El último planteo reflexivo, y provocativo a la vez, ha sido la última Carta Encíclica del Papa Francisco “Laudato Sí”, publicada en mayo de 2015.

Sin lugar a dudas lo que salta a la vista en el campo de las reflexiones sobre este respecto es que el así denominado “desarrollo” exacerba tan sólo una dimensión de las que componen el ámbito de lo humano, “olvidando” o relegando a un segundo plano dimensiones vitales, aunque intangibles, de la existencia humana.

La noción de desarrollo, de esta forma, queda reducida o parcializada en nuestra comprensión occidental en tanto se ha convertido en sinónimo de un progreso lineal meramente material y económico para el que todo otro tipo de progreso o desarrollo es tomado por accesorio, cuando no por irrelevante. Lo que es peor, es que, según la lógica que anima esta comprensión, sólo se tiene en cuenta cualquier desarrollo en cuanto se lo pueda traducir en términos de un desarrollo material cuantificable. Esto implica que cualquier desarrollo espiritual, estético, o de cualquier dimensión inmaterial del ámbito de lo humano, no contará por sí misma sino tan sólo en cuanto se la pueda expresar en los términos de un desarrollo cuantificable y redituable. Lo que no se pueda traducir en estos términos, no cuenta.desarrollo02

Así vemos cómo en nuestra sociedad todas las expresiones de lo humano, a saber, artísticas, deportivas, espirituales de cualquier índole, etc. cuentan en tanto que entran en el circuito tangible y recíproco de lo económico, donde nada es contingente, ni gratuito, ni azaroso, sino que posee un “valor” de intercambio y produce un rédito controlable y apropiable. El caso del fútbol tal vez sea el más paradigmático de nuestro tiempo y nuestra sociedad. No sería factible un desarrollo “por amor al arte”, un desarrollo que no se traduzca en un rédito determinado y apropiable.

El problema que comienza a hacerse cada vez más patente es que los individuos humanos no nos contentamos con el rinde que produce el desarrollo actual, lo cual acarrea el agotamiento de los recursos. De forma que ante una sed de rédito infinita, el desarrollo es percibido como infinito, sin tener en cuenta que los recursos no son infinitos y no pueden serlo. De esta forma el hombre se vuelve esclavo de una pretensión irrealizable y su deseo degenera en capricho y neurosis por tener y ser cada vez más y mejor. ¿Y qué hay de malo en querer ser cada vez mejor, en querer tener cada vez un poco más, si eso repercute en una mejoría o bienestar? La pregunta es lógica. ¿Por qué no mejorar cada vez un poco más? ¿Cuál es el límite del medrar humano y por qué debería haber uno? Evidentemente el problema no es el de mejorar, sino que se ha parcializado la noción de mejoría y se la ha reducido a una bonanza meramente material y egoísta. Aquí no se trata de repetir una moralina sino de recordar una constatación. Los que mejoran y tienen cada vez más, son cada vez menos. Cada vez menos gente vive mejor y posee más, al punto que en nuestros días tan sólo ocho individuos, poseen el equivalente en poder económico a la mitad de los habitantes del planeta. A partir de esta constatación se hace obvio que el desarrollo en sí mismo – ser más/tener cada vez más – no es algo inocente de suyo. Ni siquiera valorativamente neutral.desarrollo01

Se trata entonces de imaginar una forma de desarrollo donde la mejoría sea del 99% y no del 1% de los habitantes del planeta. Y se trata también de imaginar una mejoría que vaya más allá de lo humano en cuanto tal. Es decir una mejoría de los animales y del planeta en general. El modelo vigente, por el contrario, constituye un modelo donde la mejoría de unos va en detrimento directo del bienestar de otros. Es decir se trata de un desarrollo exclusivista y elitista. Los ricos y poderosos ascienden en detrimento de los pobres y más débiles. Los humanos mejoran en detrimento del medio ambiente y de los otros seres vivientes. Se trata, de esta forma, de buscar una prosperidad universal, integral, donde los beneficiados sean “todos”, esto es: poderosos y débiles, ricos y pobres, humanos y animales, animales y seres inanimados, y al fin de cuentas, por qué no, el universo en general. Este es al fin de cuentas el mensaje que retoma el Pontífice en la Encíclica “Laudato Sí”, que reconectando con Francisco de Asís recupera la noción de una fraternidad universal a partir de la cual se hace posible plantear una noción de desarrollo no exclusivista, sino precisamente, universal. Es decir donde el desarrollo es pensable como abarcando efectivamente a todos y a todo, ni siquiera solamente a la especie humana.

La posibilidad de pensar de esta manera a partir de este replanteo es, sin duda, cuestionadora del orden vigente que hasta nuestros días se ha dado por obvio e inamovible. Pero corren tiempos de renovación, y la posibilidad de un futuro diferente para todos llama y convoca en esta hora acuciante de la historia. Responder depende de cada uno de nosotros.

 

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