Domingo de la Palabra de Dios

El 30 de setiembre, solemnidad de San Jerónimo, el papa Francisco publicó la Carta Apostólica “Aperuit illis”, con la que instituye el Domingo de la Palabra de Dios.

El texto bíblico que da nombre y enmarca el documento está tomado del evangelio de san Lucas que narra la aparición de Jesús Resucitado a los discípulos de Emaús: “les abrió el entendimiento para comprender la Escritura” (Lc. 24,45)

Al dedicar un domingo del Año Litúrgico a la Palabra de Dios el Papa Francisco quiere “hacer que la Iglesia reviva el gesto del Resucitado que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable”.

En este sentido, el Papa “establece que el III Domingo del Tiempo Ordinario esté dedicado a la celebración, reflexión y divulgación a la Palabra de Dios”.

La elección de este domingo responde a una intención ecuménica ya que está ubicado en un período del año en el que estamos invitados a fortalecer los lazos de unidad con los judíos y a rezar por la unidad de los cristianos. Francisco nos presenta la Palabra de Dios como instrumento de unidad: “La Biblia es el Libro del Pueblo del Señor que al escucharlo pasa de la dispersión y la división a la unidad. La Palabra de Dios une a los creyentes y los convierte en un solo pueblo”.

Destaca el vínculo profundo que hay entre la Sagrada Escritura y la fe de los creyentes: “porque la fe proviene de la escucha y la escucha está centrada en la Palabra de Cristo”.

Destaca también el vínculo que hay entre la Sagrada Escritura y la Eucaristía. El Concilio Vaticano II nos enseña: “la Iglesia a venerado siempre la Sagrada Escritura, como lo ha hecho con el cuerpo de Cristo, pues, sobre todo en la Sagrada Liturgia nunca ha cesado de tomar y en repartir a sus fieles el Pan de Vida que ofrece la Mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo” DV,21

 

Otro vinculo importante es el de la Sagrada Escritura con la Tradición: “El carácter escrito de la primera no le quita nada a su ser plenamente Palabra Viva; así como la tradición viva de la Iglesia…tiene el Libro Sagrado como “regla suprema de la fe”. DV,21

Ora interpelación que procede de la Sagrada Escritura se refiere a la caridad: “La Palabra de Dios es capaz de abrir nuestros ojos para permitirnos salir del individualismo que conduce la asfixia y a la esterilidad, a la vez que nos manifiesta el camino del compartir y de la solidaridad”.

El Papa Francisco concluye el documento deseando que el domingo dedicado a la Palabra haga crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa, asidua con la Sagrada escritura porque la Palabra “está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que la cumplas” (Dt 3,14)

 

Pbro. Lic. Mario Raúl D´ANGELO
Director del Departamento de Filosofía y Teología

 

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