Carta circular a las escuelas, universidades e instituciones educativas

Congregación para la Educación Católica

Carta circular a las escuelas, universidades e instituciones educativas

La difusión de COVID-19 ha cambiado profundamente nuestra existencia y forma de vida: «nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa»(1). A las dificultades sanitarias se añadieron las económicas y sociales. Los sistemas educativos de todo el mundo han sufrido la pandemia tanto a nivel escolar como académico. En todas partes se han hecho esfuerzos por garantizar una respuesta rápida mediante plataformas digitales para la enseñanza a distancia, pero su eficacia se ha visto condicionada por una marcada disparidad en las oportunidades educativas y tecnológicas. Según datos recientes proporcionados por organismos internacionales, alrededor de diez millones de niños no podrán acceder a la educación en los próximos años, lo que aumentará la brecha educativa ya existente.

A esto se añade la dramática situación de las escuelas y universidades católicas que, sin el apoyo económico del Estado, corren el riesgo de ser cerradas o reducidas radicalmente. A pesar de ello, las instituciones educativas católicas (escuelas y universidades) han podido, también en este caso, ubicarse a la vanguardia de la preocupación educativa, poniéndose al servicio de la comunidad eclesial y civil, asegurando un servicio educativo y cultural público en beneficio de toda la comunidad.

Educación y relación

En este contexto, lamentablemente todavía incontrolado en diferentes partes del mundo, han surgido algunos desafíos. En primer lugar, la enseñanza a distancia — aunque necesaria en este momento extremadamente crítico — ha demostrado cómo el entorno educativo formado por personas que se encuentran, interactuando directamente y “en presencia”, no sea simplemente un contexto accesorio de la actividad educativa, sino la sustancia misma de esa relación de intercambio y de diálogo (entre profesores y alumnos), indispensable para la formación de la persona y para una comprensión crítica de la realidad. En las aulas, clases y talleres crecemos juntos y construimos una identidad de relación. En todas las edades de la vida, pero con mayor razón en la infancia, en la adolescencia y en los primeros años de la edad adulta, el proceso de crecimiento psicopedagógico no puede realizarse sin el encuentro con los demás y la presencia del otro que suscita las condiciones necesarias para que florezcan la creatividad y la inclusión. En el ámbito de la investigación científica, de la investigación académica y, en general, de la actividad didáctica, las relaciones interpersonales constituyen el “lugar” donde la transdisciplinariedad y la interdisciplinariedad emergen como criterios culturales fundamentales para frenar los riesgos de fragmentación y desintegración del conocimiento, así como para la apertura de este mismo conocimiento a la luz de la Revelación.

La formación de los formadores

La propagación y persistencia generalizada de la pandemia a lo largo del tiempo también ha creado una sensación generalizada de incertidumbre entre los maestros y educadores. Su inestimable contribución — que ha cambiado profundamente a lo largo de los años, tanto desde el punto de vista social como técnico — necesita ser apoyada a través de una sólida formación continua que sepa responder a las necesidades de los tiempos, sin perder esa síntesis entre fe, cultura y vida, que es la clave peculiar de la misión educativa llevada a cabo en las escuelas y universidades católicas. Los profesores tienen muchas responsabilidades y su compromiso debe transformarse cada vez más en una acción real, creativa e inclusiva. Gracias a ellos se alimenta un espíritu de fraternidad y de compartir no sólo con los discentes, sino también entre generaciones, religiones y culturas, así como entre el hombre y el medio ambiente.

La persona en el centro

Para ello es necesario poner siempre en el centro de la acción educativa la relación con la persona concreta y entre las personas reales que componen la comunidad educativa; una relación que no encuentra suficiente espacio en la interacción mediada por una pantalla o en las conexiones impersonales de la red digital. La persona concreta y real es el alma misma de los procesos educativos formales e informales, así como una fuente inagotable de vida debido a su naturaleza esencialmente relacional y comunitaria, que implica siempre la doble dimensión vertical (abierta a la comunión con Dios) y horizontal (comunión entre los hombres). La educación católica — inspirada en la visión cristiana de la realidad en todas sus expresiones — tiene como objetivo la formación integral de la persona, llamada a vivir responsablemente una vocación específica en solidaridad con otras personas.

En un mundo donde «todo está íntimamente relacionado»(2), nos sentimos unidos para encontrar — según la antropología cristiana — nuevos caminos formativos que nos permitan crecer juntos utilizando los instrumentos relacionales que nos ofrece la tecnología actual, pero sobre todo abriéndonos a la insustituible escucha sincera de la voz del otro, dando tiempo para una reflexión y planificación comunes, atesorando historias personales y proyectos compartidos, las enseñanzas de la historia y la sabiduría de las generaciones pasadas. En tal proceso de formación en la relación y en la cultura del encuentro, la “casa común” con todas las criaturas encuentra también espacio y valor, ya que las personas, cuando se forman en la lógica de la comunión y de la solidaridad, están trabajando «para recuperar la serena armonía con la creación»(3) y para configurar el mundo como un «espacio de una verdadera fraternidad». (cfr. Gaudium et spes, 37).

El servicio como fin

La situación actual ha puesto de manifiesto la necesidad de un pacto educativo cada vez más comunitario y compartido que, — apoyándose en el Evangelio y en las enseñanzas de la Iglesia —, contribuya en sinergia generosa y abierta a la difusión de una auténtica cultura del encuentro. Por esta razón, las escuelas y universidades católicas están llamadas a formar personas que estén dispuestas a ponerse al servicio de la comunidad. En el servicio, de hecho, podemos experimentar que hay más alegría en dar que en recibir (cfr. Hch, 20,35) y que el nuestro ya no puede ser un tiempo de indiferencia, egoísmo y divisiones: «el mundo entero está sufriendo y debe encontrarse unido para hacer frente a la pandemia», ya que «el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace ninguna diferencia de personas»(4) . La formación al servicio de la sociedad para la promoción del bien común llama a todos a «unir los esfuerzos por una alianza educativa amplia para formar personas maduras, capaces de superar fragmentaciones y contraposiciones y reconstruir el tejido de las relaciones para una humanidad más fraterna»(5).

Trabajar en red

La evidencia de que «la pandemia ha puesto de relieve lo vulnerables e interconectados que estamos todos»(6) pide a las instituciones educativas — católicas y no católicas — que contribuyan a la realización de una alianza educativa que, como en un movimiento de equipo, tenga el objetivo de «encontrar el paso común para reavivar el compromiso por y con las jóvenes generaciones, renovando la pasión por una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión»(7) . Esto puede fomentarse mediante una red de cooperación más integrada, que se configura como un punto de partida para fijar y compartir algunos objetivos esenciales hacia los que convergen — de manera creativa y concreta — modelos de coexistencia alternativos, en respuesta a aquellos de una sociedad masificada e individualista (8). Se trata de una responsabilidad amplia y abierta a todos los que se preocupan por la construcción de un proyecto educativo renovado a largo plazo, basado en exigencias éticas y normativas compartidas. La pastoral escolar y universitaria y cada uno de los cristianos presentes en todas las instituciones educativas pueden dar una valiosa contribución.

Conclusión

La Congregación para la Educación Católica — como ya se expresó en el comunicado del 14 de mayo de 2020 (9) — renueva su cercanía y expresa su profundo agradecimiento a todas las comunidades educativas de las instituciones educativas y universidades católicas que, a pesar de la emergencia sanitaria, han garantizado la realización de sus actividades para no interrumpir esa cadena educativa que está en la base no sólo del desarrollo personal sino también de la vida social. En la perspectiva de la futura planificación escolar y académica, a pesar de las incertidumbres y preocupaciones, los responsables de la sociedad están llamados a dar mayor importancia a la educación en todas sus dimensiones formales e informales, coordinando los esfuerzos para apoyar y asegurar, en estos tiempos difíciles, el compromiso educativo de todos.

Es hora de mirar hacia adelante con coraje y esperanza. Las instituciones educativas católicas tienen en Cristo — camino, verdad y vida (cfr. Jn 14,6) — su fundamento y una fuente perenne de «agua viva» (cfr. Jn 4,7-13) que revela el nuevo sentido de la existencia y la transforma. Por lo tanto, nos sostenga la convicción de que en la educación habita la semilla de la esperanza: una esperanza de paz y de justicia.

Ciudad del Vaticano, 10 de septiembre de 2020

Giuseppe Card. VERSALDI
Prefecto

Angelo Vincenzo ZANI
Arz. tit. de Volturno
Secretario

Haga clic aquí para bajar el Documento

 


(1) PAPA FRANCISCO, Momento extraordinario de oración en el atrio de la Basílica de San Pedro, 27 de marzo de 2020.
(2) PAPA FRANCESCO, Carta encíclica Laudato si’, 24 de mayo de 2015, 137.
(3) PAPA FRANCISCO, Carta encíclica Laudato si’, 24 de mayo de 2015, 225. (4) PAPA FRANCISCO, Mensaje Urbi et Orbi, 12 de abril de 2020.
(5) PAPA FRANCISCO, Mensaje en ocasión del lanzamiento del Pacto educativo, 12 de septiembre de 2019.
(6) PAPA FRANCISCO, Audiencia general, 12 de agosto de 2020.
(7) PAPA FRANCISCO, Discurso a los participantes a la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Educación Católica, 20 de febrero de 2020.
(8) Cfr CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA, Educar al humanismo solidario. Para construir una civilización del amor a los 50 años de la Populorum progressio, 16 de abril de 2017, VI.
(9) http://www.cec.va/content/dam/cec/Documenti/COMUNICATO%20global%20compact%20IT%2014-05-2020.pdf

Leer Más


Nueva edición de Clases Preuniversitarias

El Área de Ingreso y Estudios Preuniversitarios invita a participar de la segunda edición de clases preuniversitarias on line. Las mismas comenzarán el lunes 14 de septiembre y se extenderán hasta el 2 de octubre inclusive. 
Esta actividad es muy enriquecedora para los estudiantes y egresados que están atravesando el proceso de elegir una carrera universitaria, ya que cada clase está a cargo de docentes propios de las carreras. En cada oportunidad, el objetivo es informar acerca del perfil y campo ocupacional de las carreras y despejar dudas vinculadas.
Las clases son gratuitas y quienes quieran participar, tienen que ingresar AQUÍ PARA INSCRIBIRSE a todas las clases de las que les interesen.

Por cualquier consulta, comunicate por WA al 342 15 5371285, al instagram @vivilaucsf o al mail: promocion@ucsf.edu.ar

Leer Más


Pensando el mundo post-Covit-19: Diagnóstico -1a. Parte-

Mg. Horacio R. Alesandria (*)
Equipo Hoy Para el Futuro – UCSF (**)

El principal desafío del momento es intentar predecir con qué mundo nos encontraremos cuando superemos la pandemia, y así ser capaces de empezar a pensar distintas acciones que posibiliten soluciones a los problemas de hoy que se profundizarán. Un buen y necesario punto de partida es tener un diagnóstico correcto de la situación en la que estábamos al desatarse aquella, utilizando variables sociales, económicas, educativas, de salud y medioambientales.

La ONU lo hizo en 1999 y a partir de esa foto del mundo formuló los Objetivos del Milenio y fijó un plazo de 15 años para su concreción (2000-2015). Lo repitió en 2015 para medir los avances logrados y puso en marcha los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con vigencia hasta 2030.
Podríamos actualizar el análisis a nuestros días y llegaríamos a la misma conclusión: el principal problema del mundo es la DESIGUALDAD.

Ésta se expresa en la distribución de la riqueza: 2.153 milmillonarios tienen más que 4.600 millones de habitantes (OXFAM – Oxford Committee for Famine Relief). También se verifica en los alarmantes números que arroja la cantidad de población en situación de pobreza extrema, tanto medida por ingreso (u$s 1,90 por persona, por día), como por la falta de acceso a servicios de salud, educación, trabajo digno. Ésta se denomina pobreza “multidimensional” y según PNUD alcanza a 1.300 millones de personas en 2019.

Créditos: Sofía M Córdoba

Claves de la desigualdad
Educación es, en mi opinión, la variable que mejor pone luz sobre la DESIGUALDAD. En 2018 unos 280 millones de niños estaban fuera de la escuela, cerca del 20% de la población mundial de ese grupo de edad. Esto muestra la primera desigualdad: niños que asisten a la escuela respecto a niños fuera del sistema educativo. La segundad desigualdad que permite descubrir esta variable es respecto a la calidad de la educación que reciben los que asisten. La mitad de los niños y adolescentes de todo el mundo no están alcanzando los estándares mínimos en lectura y matemáticas.

La importancia de la “Educación” para evaluar la situación de desigualdad es que no sólo la expresa en el presente, sino la proyecta al futuro. Es claro que ese niño/adolescente de hoy será el adulto de mañana, con serias dificultades para incorporarse al mercado de trabajo por carecer de las competencias necesarias.

Para completar el diagnóstico se debe analizar la cuestión medioambiental, donde el resultado tampoco es alentador. A modo de síntesis, podríamos hablar del “cambio climático” que está impactando a todos los países de todos los continentes, alterando la economía y afectando las distintas vidas. Las señales que nos da el planeta son: la contaminación atmosférica y de los cursos de agua, un 2019 con récord en los niveles de dióxido de carbono y otros GEI (gases de efecto invernadero), y siendo el segundo año más caluroso de todos los tiempos, marcando el final de la década más calurosa que se haya registrado jamás (2000-2019); la suba en los niveles del mar por deshielo de los polos y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.

La DESIGUALDAD se da entre países y dentro de éstos entre regiones/provincias, y también se manifiesta en términos de género y de edad -en la mayoría de las variables que se analicen las mujeres y los jóvenes presentan peores guarismos-. Sufren la desigualdad grupos tales como: pueblos indígenas, migrantes, refugiados, ancianos, personas con discapacidad, niños.

Todo lo señalado es válido para Argentina, que -obviamente- no es una

excepción en términos de DESIGUALDAD. La misma puede visualizarse analizando indicadores -entre otros- de pobreza, indigencia, desempleo, acceso a servicios de salud, educación y trabajo digno.

Sólo un par de datos para corroborarlo. Según el PNUD tenía un 35,5% de pobres (16,1 millones de personas) y un 8% de indigentes (3,7 millones), lo que hace un total de 43,5%; porcentaje que se eleva al 52,3% en los menores de 14 años. Y el desempleo arrojaba una tasa del 10,4% al 31 de mazo de 2020, alcanzando a unos 2 millones de personas.

Impacto de la pandemia
Para agravar la situación, el 2020 encuentra al mundo luchando contra un enemigo nuevo, cuyas consecuencias todavía no se conocen con certeza. Pero hay un fuerte consenso en que COVID 19 está haciendo más visible y profundizando la DESIGUALDAD. Y ya existen estimaciones que lo comprueban.

La ONU se encuentra actualizando su diagnóstico y algunas de sus proyecciones son: 500 millones de personas podrían caer en la pobreza, lo que representa un 8% de la población mundial, cerca de 1.600 millones de niños y jóvenes están fuera de la escuela (abril 2020), de los cuales 369 millones tuvieron que buscar cómo reemplazar los comedores escolares para su alimentación diaria.

Otro impacto altamente negativo de la pandemia es la profunda crisis económica que está provocando. El FMI prevé una recesión igual o peor que la de 2009 y la OIT estima que cerca de la mitad de los trabajadores del mundo se encuentra en riesgo de perder sus medios de subsistencia.

OXFAM acaba de publicar (agosto 2020) un informe sobre América Latina donde concluye que la crisis de la pandemia concentra más la riqueza y lo fundamenta en los siguientes números: la región sumó 8 nuevos milmillonarios y la riqueza de esta elite (73 personas) ha crecido un 17% (u$s 48.200 millones) desde marzo; y en paralelo 52 millones de personas podrían caer en la pobreza. La OIT señala que será la región que más empleo va a destruir: 40 millones de personas podrían quedar desempleadas.

La situación de Argentina post-pandemia también mostrará una mayor DESIGUALDAD. Sin duda, el dato que más debe dolernos lo termina de hacer público UNICEF: la pobreza infantil alcanzaría el 62,9% en diciembre del corriente año, lo que significa 8,3 millones de niños. Y agrega que 2,6 millones de hogares tienen sus ingresos laborales reducidos.

La crisis económica se manifiesta en el estimado 9,9% de disminución del PBI 2020 y su correlato en términos de desempleo. Se calcula que existen unos 8 millones de trabajadores informales que son/serán los primeros afectados por la baja en el nivel de actividad y se prevé una pérdida de algo más de 1 millón de puestos de trabajo.

En lo que respecta a educación, la suspensión de clases afecta a unos 10 millones de alumnos y 900 mil docentes. Falta evaluar el impacto en calidad educativa, como consecuencia de la desigualdad en el acceso a los recursos que demanda la virtualidad.

Pensar el futuro
Para concluir con la descripción de la realidad que padece el mundo, me parece importante destacar los significativos mensajes de alerta que desde hace un tiempo viene dando el Papa Francisco. Primero haciendo un llamado de atención sobre la necesidad de cuidar la “Casa Común”, a través de la Encíclica Laudato Sí. Después cuestionando el modelo económico vigente y tomando la iniciativa para discutir uno nuevo, bajo la consigna “por una economía diferente: que da vida y no mata, que incluye y no excluye, que humaniza y no deshumaniza, que cuida la creación y no la despoja”. Lamentablemente la pandemia impidió concretar el evento “Economía de Francisco” al que había convocado a todos, especialmente a los jóvenes, en Asís (Italia) en marzo 2020, con el objetivo de asumir un compromiso con un NUEVO MODELO de DESARROLLO.

Su iniciativa más reciente es la creación, en marzo 2020, de la Comisión COVID 19 para el análisis y la reflexión respecto a los desafíos socioeconómicos del futuro y propuestas para afrontarlos. Comisión que está generando documentos, donde se puede observar un diagnóstico idéntico al descripto.

Mg. Horacio R. Alesandria – Magister en Administración de Empresas, Contador Público, Docente e Investigador UCSF. Integrante del Equipo Universitario de Reflexión Interdisciplinar “Hoy Para el Futuro” de la Universidad Católica de Santa Fe – www.ucsf.edu.ar/hoy-para-el-futuro

Hoy Para el Futuro es un equipo interdisciplinario de profesionales pertenecientes a la comunidad de la UCSF movilizados por las problemáticas que la pandemia ha puesto de manifiesto en algunos casos y profundizado en otros, que pretende constituir un espacio de reflexión que permita pensar los desafíos socio-económicos y espirituales de nuestra sociedad en el escenario de la post-pandemia, con una mirada integral y abarcativa en el marco de un nuevo paradigma de convivencia humana.

Contenido relacionado: https://www.ucsf.edu.ar/pensando-el-mundo-post-covid-19-propuestas-2da-parte/

Nota publicada en El Litoral https://www.ellitoral.com/index.php/id_um/257369-pensando-el-mundo-post-covid19-diagnostico-por-mg-horacio-r-alesandria-opinion.html

Leer Más


La Educación Superior en tiempos de pandemia: conversación con líderes de AASCU

El próximo miércoles 9 de septiembre a las 18 horas se desarrollará la conferencia titulada “La educación superior en tiempos de pandemia: conversación con líderes de AASCU”, co- organizada por la Oficina de Educación Internacional de la AASCU, la Oficina Cultural de la Embajada de Estados Unidos en Argentina y el área de Cooperación Internacional de la UCSF. Se trata de una nueva iniciativa en el marco del programa “American Studies” que la UCSF desarrolla con el apoyo de la embajada norteamericana. Se trata de una actividad sin costo, con inscripción previa en el siguiente enlace: https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_q4DZTtQjS26j5vknfwlFGQ

La Asociación Norteamericana de Universidades Estatales, es una institución con sede en Washington D.C. que, a través de sus iniciativas y con el apoyo de la embajada norteamericana viene desarrollando acciones que promuevan la generación de lazos entre el sistema educativo de los Estados Unidos y de nuestro país. Muestra clara de ello es el convenio que AASCU suscribió con el CIN y el CRUP en el año 2017.

En lo que respecta a la UCSF, AASCU ha sido un actor esencial para el fortalecimiento de la internacionalización en nuestra casa de estudios y para la generación de lazos recíprocos y duraderos con universidades norteamericanas. El vínculo con nuestra institución se inició durante la misión de universidades argentinas a los Estados Unidos organizada por la embajada, conformada por representantes de ocho instituciones locales, entre ellas la UCSF.

Además, durante el 2018, la sección de Iniciativas Globales de AASCU, colaboró activamente con el área de Cooperación Internacional de la UCSF en la selección de los académicos norteamericanos que visitaron nuestra universidad en el marco del Programa de Políticas Públicas para el Desarrollo Local, y a partir del cual se han estrechado lazos institucionales y generado acciones conjuntas.

Leer Más


Inscripciones abiertas en la UCSF

Con una amplia propuesta que incluye más de 40 carreras, la Universidad Católica de Santa Fe abrió las inscripciones para el año 2021 en sus siete sedes y para todas sus Facultades: Arquitectura, Ciencias Agropecuarias; Ciencias de la Salud; Ciencias Económicas; Derecho y Ciencia Política; Filosofía y Humanidades y Psicología.

Desde el portal web www.ucsf.edu.ar/ingreso la UCSF brinda la información sobre cada una de las carreras y títulos que ofrece, todos con reconocimiento oficial y acreditación para aquellas que así lo requieren. En la página se puede acceder a los alcances profesionales, los objetivos, los planes de estudios, sistemas de pasantías, intercambio, infraestructura, y todo aquello que definen a cada carrera.

También, están disponibles las promociones y beneficios por inscripción temprana, que incluyen por ejemplo, una bonificación del 50% del valor para aquellos que se inscriban antes del 31 de octubre de 2020.

Para solicitar información más detallada y requisitos de ingreso, los interesados pueden comunicarse vía Whatsapp al 342  537-1285 y mail a: promocion@ucsf.edu.ar. Un equipo de profesionales del Área de Ingreso esá a cargo de responder a las inquietudes y orientar en todo el proceso de inscripción.

Propuesta 2021

Las carreras que abren sus inscripciones para 2021 son, por la Facultad de Arquitectura, Arquitectura y Diseño Industrial; la Facultad de Ciencias Agropecuarias ofrece la Tecnicatura Universitaria en Producción Agropecuaria  y Veterinaria; la Facultad de Ciencias de la Salud, Farmacia y las Licenciaturas en Bioimágenes, en Gerontología, en Fonoaudiología, en Kinesiología y Fisiatría, en Nutrición, en Obstetricia y en Terapia Ocupacional; la Facultad de Ciencias Económicas propone Contador Público, Licenciatura en Administración y Licenciatura en Gestión de Tecnología de Información.

Por la Facultad de Derecho y Ciencia Política, Abogacía, Licenciatura en Relaciones Internacionales, Martillero Público y Corredor Inmobiliario y Notariado; la Facultad de Filosofía y Humanidades ofrece las Licenciaturas en Ciencias de la Comunicación, Ciencias de la Educación, Ciencias Sociales, Filosofía, Gestión de la Educación , Letras, Medios Digitales y los Profesorados en Artes Visuales, Ciencias de la Educación, Filosofía y Enseñanza Superior y la Facultad de Psicología propone la Licenciatura en Psicología y Licenciatura en Psicopedagogía.

Actualmente, la UCSF extiende sus opciones de formación desde Santa Fe hacia las ciudades de Posadas, Rafaela, Reconquista, Rosario, Gualeguaychú, Humboldt, Concordia y Crespo. Asimismo, recientemente, se sumó la opción de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, a partir de un convenio con el Centro de Estudios y Formación para la Excelencia.

Continuidad y excelencia

Desde sus inicios, la UCSF ha puesto el énfasis en la educación, la investigación y la transmisión de conocimientos hacia la sociedad, favoreciendo el pensamiento crítico de sus alumnos y formando ciudadanos con espíritu crítico y responsable a la luz del Evangelio. A través de un Modelo Académico de vanguardia y con un destacado cuerpo docente, el acompañamiento permanente y la excelencia académica son fundamentales en el vínculo diario con los alumnos durante toda su vida universitaria.

Este año, a partir del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio ante la pandemia de coronavirus, la UCSF implementó el cursado virtual para todas sus carreras. En este marco, el Rector, Mgter. Eugenio Martín De Palma indicó “que la Universidad estuvo a la altura de las circunstancias. Si bien fue en un contexto excepcional, el 1 de abril pudimos iniciar las clases”. Para esto, se incrementaron las aulas virtuales, se capacitó a los docentes y se mejoraron los espacios para que puedan volcar sus actividades a la virtualidad.

De esta manera, y más allá de ser la presencialidad uno de los valores distintivos de la UCSF, la Universidad se adaptó a la virtualidad que impuso la pandemia, asegurando así la continuidad de las clases, los exámenes y las demás actividades académicas y administrativas. “Hoy, gracias al trabajo y esfuerzo conjunto de toda la comunidad, la Universidad cuenta con Abogados, Arquitectos, Licenciados y Profesores graduados de manera virtual, durante este especial momento que nos toca transitar”, valoró el Rector

Leer Más


No hacer como si nada pasara. No pasar como si nada quedara

Dra. Psp. Verónica Rebaudino*
Equipo Hoy por el Futuro – UCSF

El comienzo de la pandemia ha irrumpido en nuestras vidas de manera inédita. De repente nuestra cotidianeidad y sus rituales se vieron transformados en todos sus aspectos y dimensiones.

La educación, como campo de estudio y como práctica, también se vio sustancialmente sacudida por este virus. Algunas certezas quedaron evidentes en este tiempo. Tenemos un sistema educativo desigual, con fuertes inequidades, que reclama urgentes inversiones para garantizar el derecho a la educación, la calidad educativa y la justicia curricular. Los riesgos de la deserción y el abandono escolar están latentes en todos los niveles y modalidades del sistema. La pobreza, la marginalidad y los problemas de acceso a la conectividad hacen tambalear a muchos en sus posibilidades de sostenerse en su escolaridad. Las respuestas corren tras la celeridad de los acontecimientos, sembrando perplejidad y contradicciones en un campo social empobrecido, vulnerable y en riesgo.

Ahora bien, podríamos preguntarnos en el medio del vértigo desatado, de las decisiones urgentes y no siempre bien planificadas, de los miedos y las fantasías generadas, de la incertidumbre generalizada, qué nos está enseñando esta compleja situación.

En primer lugar podríamos afirmar que la educación es una tarea esencial, de esas que junto a los cuidados del cuerpo, cuidan el desarrollo humano de la persona. Desde el primer momento las escuelas, ahora mediatizadas y a distancia, cada una con sus posibilidades y limitaciones, afrontaron el desafío de llegar a sus alumnos de distintas formas y sostenerlos en la continuidad y el seguimiento de su educación. Los distintos niveles de la enseñanza abordaron la situación como un compromiso no sólo laboral, sino, en la mayoría de los casos, personal. La preocupación por “mis alumnos” acompaña la gestión de los docentes en sus nuevos formatos de aula. La mayoría de los docentes mostraron su capacidad y su especialidad para gestionar la enseñanza en medio del aislamiento social obligatorio.

En segundo lugar se evidencia que los docentes están dispuestos a gestionar los cambios y las transformaciones sociales. La pandemia no dio tiempo a debates, requirió resignificar la enseñanza y sus medios, planificar otras metodologías y técnicas, priorizar contenidos, ponderar los recursos más pertinentes, poner entre paréntesis lo naturalizado para pensar lo extraordinario.

En tercer lugar un movimiento de solidaridad pedagógica invadió el campo educativo. Numerosos especialistas abrieron el diálogo y brindaron su palabra y su conocimiento a los docentes que están en el frente de la tarea, muchas veces sin saber qué o cómo hacer. Las redes sociales facilitaron esta tarea de distintos modos, fortaleciendo trabajos colaborativos y sumamente valiosos. Se liberaron también muchos contenidos de bibliotecas y museos que ayudaron a disponer de recursos de excelencia. El fenómeno de los videos tutoriales se presenta como una alternativa de aprendizaje en diversos campos.

En cuarto lugar los hogares se vieron transformados en improvisadas aulas, donde la comunidad familiar se ve interpelada a oficiar con nuevas tareas y roles. Horarios superpuestos, computadoras y teléfonos compartidos, sets de filmación e interacción de clases sincrónicas y asincrónicas, agendas de zoom y problemas de acceso y conectividad. El efecto “padres explicadores” de tareas y contenidos no siempre encuentra el tiempo, la armonía y la disponibilidad psíquica que la tarea requiere. La intimidad del hogar se ve fuertemente invadida por los nuevos requerimientos escolares, realidad que se hace más compleja en situaciones de hacinamiento y falta de espacio y recursos.

Por último podríamos pensar los efectos del encierro y la ausencia de socialización presencial en cada uno de los actores escolares que extrañan, no sólo el espacio de la escuela, sino también los encuentros profundamente humanos que en ella se generan. Surgen entonces nuevas formas de sostener los vínculos pedagógicos, de personalizar la enseñanza, de dar continuidad a la propuesta educativa, cuidando y conteniendo a familias y a alumnos.

En este contexto muchas voces se alzan evaluando la tarea educativa. Algunas son francamente pesimistas. Se discute tanto la escasez como la saturación de tareas para el alumnado, la modalidad y frecuencia adoptada por los docentes, las decisiones políticas. Plantean que “es un año perdido”, “que los chicos no están aprendiendo nada”, que “hay vacíos de contenidos” o, peor aún, que “no hay clases” como si la presencialidad fuera la única forma de asistir a ellas.

Otras miradas más optimistas alcanzan a ver que se están aprendiendo “otros contenidos”, en “otros formatos” y en “nuevos contextos”. Esto genera nuevas competencias en alumnos y docentes, y también una mayor autonomía a la hora de gestionar los aprendizajes. Muchos lineamientos y acciones priorizan el vínculo con los alumnos para que nadie se pierda o quede afuera del sistema, valorando el cuidado, la personalización y la contención.

Algunos aspectos quedan invisibilizados en el medio de este escenario. La tarea de los docentes, sus esfuerzos materiales, económicos y didácticos para enfrentar la situación; la brecha digital en el acceso y en el uso de las tecnologías; la disposición de tecnología no garantiza el adecuado uso de la misma; el desgaste profesional de maestros, profesores y directivos; la soledad de los alumnos frente a propuestas de aprendizaje que no pueden afrontar por sí mismos o junto a su núcleo familiar conviviente; el “efecto de desconexión” de los alumnos (porque no pueden o porque no quieren conectarse); el cansancio de las pantallas y los riesgos de la excesiva atención a las mismas.

Es necesario pensar qué estamos aprendiendo de la didáctica desenfrenada de esta pandemia y cómo volveremos a encontrarnos en la nueva normalidad.

A los docentes nos exigirá pensar nuevos formatos escolares, incorporar nuevas gestualidades, “reinventar la clase”, donde la presencialidad sea una verdadera ocasión de encuentro y oportunidad de enseñar y aprender, no todo, sino lo sustancial, lo significativo, aquello que hemos rescatado de esta vivencia como esencial. Las lógicas de la enseñanza deberán ser repensadas y resignificadas en propuestas colaborativas y relevantes, que tengan impacto real sobre nuestros estudiantes. La virtualidad nos ha mostrado sus claroscuros y tendremos que discernir cuándo y cómo utilizarla. Seremos protagonistas de cambios que instalen nuevas formas de convivencia y organización escolar. Tenemos por delante una gran encrucijada: volver como si nada hubiera pasado o aprender y salir transformados de esta experiencia.

Sin duda, este momento histórico dejará huellas imborrables en nuestros alumnos. El desafío es que la educación pueda marcar la diferencia. Que la vida de nuestros estudiantes haya sido, en este tiempo, un poco mejor, porque nosotros estuvimos ahí, porque compartieron nuestras clases, porque escucharon nuestra palabra, porque nuestra presencia les dio confianza e hizo que la experiencia educativa valiera la pena.

Inexorablemente algo nos pasó y algo también quedará marcado en nosotros para siempre. Nos urge una pedagogía de la esperanza centrada en la persona, que nos permita el cuidado de uno mismo, del otro, de la casa común. De eso quizás se trata la educación: de entender y transmitir el sentido de las cosas y del mundo para transformarlo en un lugar más justo, más igualitario, más solidario y para dejarlo, tras nuestro paso, mejor de lo que lo encontramos.

*Verónica Rebaudino, Doctora en Educación, Psicopedagoga, Docente; integrante del Equipo Universitario de Reflexión Interdisciplinar “Hoy Para el Futuro” de la Universidad Católica de Santa Fe – www.ucsf.edu.ar/hoy-para-el-futuro

Hoy Para el Futuro

Hoy Para el Futuro es un equipo interdisciplinario de profesionales de diversas disciplinas pertenecientes a la comunidad de la Universidad Católica de Santa Fe; movilizados por las problemáticas que la pandemia ha puesto de manifiesto en algunos casos y profundizado en otros, que pretende constituir un espacio de reflexión que permita pensar los desafíos socio-económicos y espirituales de nuestra sociedad santafesina en el escenario de la post-pandemia y comunicar todo aquello que, como fruto del diálogo, la investigación y la conversación interdisciplinar merezca ser difundido de forma esperanzadora para animar y sostener los cambios que sean necesarios.

Con una mirada integral y abarcativa, busca reflexionar, debatir, discutir, poner en evidencia y tomar conciencia plena de los desafíos que ha puesto de manifiesto la pandemia en el marco de un nuevo paradigma de convivencia humana. Asimismo, comunicar estas conversaciones a la comunidad académica y civil, haciéndola partícipe del debate y las miradas que surjan de pensar en lo que pasa y cómo nos pasa, con un mensaje de esperanza que aliente e inspire la construcción de un futuro más justo y mejor para todos; y también, vehiculizar y participar en aquellas propuestas de transformación con diferentes agentes sociales, de gobierno y empresariales.

Leer Más


La UCSF presente en el 1º Webinar de Educación Superior en Posadas

La Universidad Católica de Santa Fe fue partícipe del 1er Webinar “Educación Superior y Desarrollo Local”. Promovido por la Agencia Universitaria, pretende favorecer un espacio de reflexión y debate académico a fin de analizar el rol de la educación superior como gestor del desarrollo local.

 

La jornada se desarrolló a partir de las 18 hs vía zoom, comenzando con la presentación general de las autoridades presentes, luego las palabras de bienvenida; y, por último fue el turno de exposiciones. Participaron el coordinador de la Agencia Universitaria, Prof. Carlos Vigo; el secretario de Hacienda de la Municipalidad de Posadas, CPN Sebastián Guastavino; el coordinador de Sede y Carreras de la UCSF, Arq. Pablo Pachoud; la Rectora del ISARM, Lic. Ángela Benítez; el  rector del UGD, Dr. Ricardo Biazzi; el rector de la UCP, Mgter. Ángel Rodríguez; la rectora de la UNaM, Mgter. Alicia Bohren; y su par de la UCAMI, Mgter. Ana María Foth.

Reunión vía Zoom con las autoridades y expositores del proyecto

El desarrollo de la Ciudad depende en gran medida de la movilización y articulación del conjunto de sus recursos económicos, humanos, institucionales, educativos y culturales presentes en el ámbito local. Bajo esta perspectiva, la Universidad Católica de Santa Fe – Sede Santos Mártires, se suma a esta propuesta para aportar su mirada y experiencia a partir de sus más de 25 años de presencia en la ciudad de Posadas.

Se trata así de contribuir en vistas a un proyecto que sea significativo en términos de participación, cooperación y colaboración, en donde es necesario generar espacios concretos para poner en diálogo a las instituciones de educación superior públicas y privadas presentes en la ciudad.

 

Educación y desarrollo

Analizar el aporte de la Educación Superior al Desarrollo Local, se posiciona como un factor que promueve la necesidad de articular los alcances de la educación al servicio de la construcción de una sociedad más equitativa, democrática y participativa. Pensar a Posadas como una Ciudad Universitaria, supone que el desarrollo local requiere del desarrollo de la educación superior y viceversa. Esto implica una complejización de la misión de las universidades e institutos superiores y su articulación e integración como generadora y mediadora del conocimiento científico que requiere el desarrollo local democrático, sostenible y sustentable.

 

Cabe señalar que los objetivos de este el espacio son: favorecer e instalar un espacio de debate académico, diálogo conceptual, democratización de conocimientos y participación ciudadana entre las diferentes autoridades de las instituciones de Educación Superior de la Ciudad de Posadas y analizar los aportes de la educación superior al desarrollo local.

 

 

Leer Más


Llega el 6to conversatorio FFyH: Adolescencia y educación en tiempos de pandemia

Este viernes 12/03 a las 18 tendremos una nueva edición de los Conversatorios virtuales de la Facultad de Filosofía y Humanidades. En esta ocasión el tema es “Adolescencias y Educación en tiempos de pandemia”, y disertarán la Mgter. Mariela Cordero, el Dr. Ignacio Mendoza y la Prof. Verónica Reyes.

Este 6to Conversatorio es una actividad que da continuidad al Ciclo iniciado por la Facultad de Filosofía y Humanidades denominado, “Pensar lo que nos pasa… mientras nos pasa”. Desde el inicio del aislamiento social obligatorio todas nuestras prácticas humanas se vieron afectadas y con estos cambios también se vio afectada nuestra forma de percibir la realidad, el tiempo, el espacio y a nosotras/os mismas/os. La FFyH inició este Ciclo con la convicción de que es preciso salir de la inacción y el padecimiento de lo que nos acontece para ocupar un rol activo y reflexivo.

El fenómeno de una pandemia mundial es una oportunidad para correrse de los lugares comunes y pensar por fuera de lo instituido en un mundo que ya no existe y que ya no volverá. Pensar lo que nos pasa…mientras nos pasa es una búsqueda con una actitud transformadora, evitando las resistencias y negaciones que dan una seguridad solo aparente.

Tenemos la fortuna de contar con múltiples miradas disciplinares, dadas las muy diversas carreras que se dictan en en esta Unidad Académica, por lo que estamos transitando el 6to. conversatorio que contará también con los aportes de profesionales distintas áreas de desarrollo profesional. En esta oportunidad el tema será Adolescencias y Educación en tiempos de Pandemia.

Si querés participar, solicitá link de ingreso y contraseña a drodriguez@ucsf.edu.ar

¡No te lo pierdas!

 

Leer Más


Conversatorio sobre “Pandemia y educación en el Nivel Inicial”

La Facultad de Filosofía y Humanidades invita a sumarse a un nuevo Conversatorio virtual, en este caso sobre “Pandemia y educación en el Nivel Inicial”. Será el próximo lunes 11, desde las 18 hs.

Quienes quieran participar, puede solicitar el link de ingreso a la videoconferencia al mail: cgonzalez@ucsf.edu.ar.

Este conversatorio es el tercero de este ciclo que, a raíz de la pandemia, propone analizar el nuevo contexto y las acciones educativas desde especialidades como la Filosofía, la Educación y la Comunicación.

El anterior encuentro, “Pensar la pandemia desde la Filosofía”, se realizó el pasado martes 5 de mayo, oportunidad en que varios docentes de la carrera de Filosofía fueron convocados para “pensar lo que nos pasa”. Los doctores Aníbal Fornari, Federico Viola y Dante Klocker abordaron desde diferentes perspectivas la posible oportunidad de cambios profundos que genera la pandemia por COVID19 que que vive nuestra humanidad.

Ya sea porque puede entenderse como un claro emergente de la crisis del capitalismo -como modo de pensar vivir la economía global-, o como síntoma del “nihilismo festivo” en el que parecía que estábamos viviendo o como manifestación de una “sordera” persistente de la humanidad respecto de continuos hechos que nos alertan; en todos los casos los expositores acordaron en interpretar la pandemia como síntoma de un mal-estar más profundo.

Con la impronta característica de un discusión filosófica, las diferentes miradas pusieron al descubierto diversos y complejos aspectos de la realidad que nos atraviesa pero coincidieron en que la situación, al menos, vale para detenernos y en lugar de fijarnos en la posibilidad de la muerte que con rostro de virus nos acecha, pensemos en la posibilidad de volver a nacer. Un hecho de semejante gravedad no puede no provocar el asombro y promover los cambios.

Cabe recordar que el primero de estos conversatorios abordó el tema de la educación. Allí, intercambiaron sus miradas la doctora en Filosofía, Carmen González; el doctor en Educación, Pablo Bongiovani; y la licenciada en Ciencias de la Comunicación, María Milagros Vigil.

Leer Más


Un proyecto de prevención de las adicciones a través de la educación emocional

Julio César Firmani, es docente y su formación constante en el campo educativo lo llevó a ser parte de un proyecto europeo que se propone “institucionalizar” la educación emocional en el sistema escolar, fortaleciendo el autocontrol de las emociones, los sentimientos y los afectos.

En Córdoba, Julio trabaja en la Dirección General de Desarrollo Curricular, Capacitación y Acompañamiento Institucional del Ministerio de Educación de la provincia. Además, es Director del Instituto Superior del Profesorado Manuel Belgrano de Brinkmann, coordinador de la Consultora Fortis y actualmente está realizando el Doctorado en Educación de la Universidad Católica de Santa Fe.

“El contacto surge a partir de la estancia doctoral que hice en la Universidad Autónoma de Barcelona. Allí compartí proyectos de investigación y programas educativos del Equipo LIPA (Laboratorio de Investigación Prosocial Aplicada), dirigido por el Dr. Robert Roche, referente, director y fundador de LIPA. A mi regreso de Barcelona comenzamos a compartir reuniones virtuales con el equipo, realizamos artículos juntos y me invitaron a formar parte del proyecto PATH, integrando de esta manera el Equipo Barcelona como Asesor Pedagógico Internacional”, contó Julio Firmani.

Proyecto PATH busca contribuir a crear un nivel estándar de calidad en la formación de los profesores de infantil y primaria respecto a la Educación Emocional y Prosocial de los niños y niñas. El objetivo principal, es fortalecer el autocontrol de sus emociones, sentimientos y afectos y el uso estable de la reflexión y la autorregulación, a fin de contribuir a la prevención de posibles adicciones futuras.

PATH trabaja con docentes de educación infantil y primaria, y los beneficiarios indirectos son niños de entre 3 y 10 años. Actualmente, se aplica en escuelas de Cataluña, Ostrava (Chequia) y Caserta (Italia); y trabaja en  prevenir las adicciones desde edades tempranas.

Lo que se propone desde PATH, es una intervención basada en el uso de metodologías educativas para aumentar los factores protectores contra el riesgo de adicciones como:

  • El desarrollo de las habilidades para la vida como el autocontrol, la identificación de soluciones saludables y creativas a situaciones sociales difíciles.
  • La adquisición de la capacidad de regular las emociones y la impulsividad.

Para el desarrollo del proyecto, se van generando sinergias con organismos de salud pública y de investigación científica y, precisamente, LIPA es uno de los “partners” europeos de PATH.

Teniendo en cuenta que las adicciones no se limitan únicamente al consumo de sustancias químicas, sino que existen, también, ciertas conductas nocivas que se realizan de forma descontrolada,  Julio explicó cómo se trabaja en este sentido: “Cuando hablamos de adicciones, hablamos en general. Si bien se trabaja mucho con la adicción temprana a ciertas sustancias como el alcohol, el tabaquismo y las drogas, hay tres ejes que marcan el enfoque teórico-epistemológico del proyecto: las Neurociencias, la Educación Emocional y la Prosocialidad. Estos se analizan desde la parte teórica y luego práctica, mediante actividades”

“El primer eje está más relacionado con las adicciones en general; la Educación Emocional y la Prosocialidad tienen más que ver con esto de las ‘dependencias sociales’ de adolescentes y jóvenes, que puede estar relacionada con las tecnologías o la comunicación virtual, por ejemplo, que llevan a la pérdida de una comunicación horizontal, persona a persona. Esto se puede ver cuando, en una misma mesa están varios chicos y en lugar de dialogar entre ellos se están mandando mensajes por whatsapp. También podemos observar muchas conductas que manifiestan violencia física o verbal. A estos problemas los aborda mucho la Prosocialidad, que es el enfoque que buscar optimizar las habilidades sociales para mejorar lo que puede ser el aislamiento, el individualismo o la agresividad. De esta manera, la Prosocialidad se presenta como una vía segura y eficaz para mejorar las relaciones interpersonales y la convivencia”.

 

Julio Firmani junto al Dr. Rober Roche, Director de LIPA.

Precisamente la gestión escolar desde el concepto de la Prosocialidad, es el tema de la tesis doctoral de Julio, que en este momento está realizando.

Hablando sobre el importante papel que también cumplen las familias en este proceso de educación emocional, el doctorando puntualizó que, la formación, a través del proyecto, es para los docentes, “pero las familias, en este momento del confinamiento juegan un papel primordial. Existen ciertas instancias en las que se invita a las familias para que haya una retroalimentación, sobre cómo los chicos llevan a casa las cosas que aprenden. Hoy, el programa se ve interrumpido por la pandemia, por lo cual, el equipo coordinador estableció que en lugar de ser solo los docentes quienes enseñan la parte práctica, también lo sean las familias. Así, se realizan actividades a través de videos con el objetivo de que en este contexto de confinamiento las familias puedan practicar junto con los chicos; algo similar a lo que se hace en las escuelas”.

Desde el inicio de la pandemia, los profesionales del proyecto debieron poner en práctica nuevas estrategias para poder continuar con las actividades, diagramándolas para que los padres puedan aplicarlas en sus propias casas. En este sentido, Julio explicó que el programa establece un feedback, buscando que todo lo que se trabaja en la escuela también se trabaje en los hogares.

PATH trabaja con socios que cumplen el papel de coordinadores del proyecto a nivel europeo, donde uno de ellos es LIPA. Además, hay docentes de otros países que forman parte del proyecto y lo aplican en sus propios territorios.

“En Latinoamérica en el contexto de las actividades de difusión internacional de PATH, el proyecto colabora con partners asociados que implementarán pilotos del proyecto en sus territorios. Empezamos a trabajar a través de dos consultoras: ZM de Montería, Colombia y Fortis de Córdoba, Argentina. A través de ambas organizaciones, trabajaremos en red con LIPA para una posible implementación del proyecto PATH. La primera experiencia piloto será en la ciudad de Montería (Colombia) para fines de este año, y en 2021 será en Argentina, siempre dependiendo de cómo siga la cuestión de la pandemia”, indicó Firmani.


Equipo Barcelona

Además de Julio Firmani, la Coordinación PATH Barcelona está integrada por: María Soler, coordinadora PATH BARCELONA. Psicopedagoga y maestra de educación primaria, especialista en necesidades educativas específicas (UAB y UB); Robert Roche, Profesor de la UAB, estudioso de los comportamientos prosociales, Asesor de los Ministerios de Argentina y Eslovaquia en los currículums de Ética para la escuela primaria y secundaria. Autor de libros y artículos. Inspirador, director, asesor o promotor en decenas de Programas de Intervención Prosocial en España, Italia, Eslovaquia, República Checa, Croacia, Macedonia, Ucrania, Cuba, Argentina, México, Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Brasil, Bolivia; Mar Badia, Doctora en Psicología del Aprendizaje humano por la Universidad Autónoma de Barcelona; Mayka Cirera, Doctora y Máster en Psicología de la Comunicación; Selene Condor Novoa, Máster en Docencia Universitaria de la Universidad Privada Antenor Orrego, Perú; Pilar Escotorin, Doctora en Psicología de la Comunicación; Teresa Jové, Maestra de Educación Primaria (UB); Montserrat Pérez Márquez, Maestra de Educación Infantil (UAB).


CLIC AQUÍ para conocer más sobre Proyecto PATH

 

Leer Más