Reflexiones sobre la verdad como lucha espiritual en tiempos de “pandemia”

Lic. Luis Gabriel Capelari
Secretario Académico del
Departamento de Filosofía y Teología

Ya ha pasado casi medio año desde que en Argentina el gobierno nacional y su comité de asesores científicos tomó férreas medidas ante la “pandemia” declarada con anterioridad por la OMS, y no hay indicios de que a corto plazo se restablezca la normalidad de nuestras vidas, todo lo contrario. Más aún, en tiempos donde lo “normal” es otro de los aspectos que pasó a ser relativo –al poder, la proposición “nueva normalidad”, que resuena cada vez más en nuestros oídos, no puede dejarnos indiferentes1. El Estado -en su dimensión ejecutiva- y su orden discursivo, que ha impregnado gran parte de la sociedad, ordena el “aislamiento” o el “distanciamiento” entre personas sanas, por lo cual las reuniones familiares tienden a tener un preocupante estatuto de clandestinidad, la presencialidad en los diversos niveles educativos es inexistente y los oficios religiosos han sido prohibidos o severamente limitados – ¿con qué legítima autoridad? – entre otros acontecimientos. Asistimos a un movimiento de “avance y retroceso” entre diversas etapas o “fases” y las graves limitaciones a la circulación de los ciudadanos. Los medios de comunicación de mayor alcance no cesan de generar un patológico impacto con las cifras de infectados y fallecidos, y el miedo de las personas es cada vez más tangible. Mientras tanto, los efectos de este encierro son alarmantes: la pobreza, el desempleo, las quiebras de las empresas, el cierre de negocios, el aumento de las patologías físicas y psicológicas, la depresión, el aumento del consumo de alcohol y drogas, ya están siendo observados y denunciados.2 Atribuirle aún “excepcionalidad” a esta situación es insostenible.

 

Ante este estado de cosas, gran parte de la ciudadanía ha salido a la calle durante los días de conmemoraciones patrias a protestar contra la política oficial de manejo de la pandemia y sus consecuencias en el orden civil, económico, sanitario, educativo, religioso y social en general. Y no sólo eso, también han surgido profesionales de la medicina que se están uniendo contra las medidas llevadas adelante por el poder político y transnacional bajo el nombre “médicos por la verdad”, junto a virólogos e inmunólogos, pero también hay “psicólogos por la verdad”, “abogados por la verdad”, y la lista puede llegar a ser más amplia; tales grupos -originado en España, en el caso de los médicos- se han multiplicado en muchos países, entre ellos en Argentina, y tienen vinculación entre sí.3 Podemos estar o no de acuerdo con algunas de las ideas de los diversos actores que se han manifestado, pero hay algo que no puede ser soslayado y que felizmente ha aparecido en el horizonte, pues se asumía como obvio: la exigencia de verdad y de respeto hacia ella, exigencia epistémica pero ante todo ética. Tal exigencia se está definiendo como una lucha espiritual por la verdad. Esto es filosóficamente muy importante. Ahora bien, dicha constatación presenta varias aristas.

En este mundo globalizado podemos observar a gran escala que la gran comunidad científica manifiesta tensiones importantes, fuerzas en pugna. Hay un centro de poder, político, económico y científico que tiende a cerrarse y a autolegitimarse, que cierra filas mediante un movimiento de exclusión de las posiciones que expresen profundas diferencias con las acciones médicas y sanitarias que se están llevando a cabo, posiciones que hablan en defensa de la verdad que no se está respetando. En efecto, estas diferencias son estigmatizadas como “fake news” y perseguidas sus manifestaciones en Internet. En la mayoría de los países -entre ellos Argentina- la alianza entre el Estado y un “comité de expertos” ha tomado decisiones difundidas acríticamente por los medios de comunicación -radio, televisión, internet- dominantes de la opinión pública. En dicho terreno es manifiesta la exclusión de la diferencia: en un movimiento parmenideano es negada y enviada al prohibido territorio de lo falso. Y la opinión pública ha interiorizado esta creencia a causa de todo un despliegue propagandístico, donde los efectos psicológicos por la divulgación de cifras absolutas, no contextualizadas, y el miedo cada vez mayor, genera más de lo mismo: la poca o nula credibilidad a los planteos críticos;4 para escuchar dichos argumentos, por lo general, hay que acudir a entrevistas por internet con poca llegada a la población.

Al menos se observa que en estos médicos y demás profesionales disidentes hay un interrogante y una sorpresa angustiosa: sostienen que no son escuchados, que sus reclamos al poder ejecutivo no han sido tenidos en cuenta, que el poder legislativo está en absoluto silencio y no se dan los debates de las políticas públicas de rigor.5 Y habilitemos también la pregunta por la inconstitucionalidad de las medidas adoptadas.

Estimo que este planteo crítico habilita el debate filosófico desde el esquema de opuestos verdad/ideología. Porque bien podemos pensar que todas estas irregularidades por parte del Estado son la sintomatología de un impulso ideológico y no de defensa de la verdad, el bien y la justicia. Mucho se ha escrito sobre la ideología, me limitaré a citar la siguiente definición:

“Desde una perspectiva neutra y máximamente general puede definirse la ideología como el pensamiento que resulta de dar inadvertidamente prioridad al bien [bien particular propio] sobre la verdad o al deseo sobre la inteligencia. Así, ideología resulta ser el pensamiento que implica al sujeto de manera que lo vital práctico afecta a lo especulativo teórico impidiéndole ammplificaciones esclarecedoras.”6

Matizaré dicha definición, sosteniendo que, así como no es el bien el problema -jamás podría serlo- sino el bien particular propio -como aclara el autor citado en otro pasaje de su libro- lo vital práctico afecta negativamente a las amplificaciones esclarecedoras cuando desborda a la persona. En efecto, podemos concluir que lo vital práctico, manifiesto en el miedo, maniató la búsqueda humanamente imprescindible de la verdad al modo de amplificaciones esclarecedoras.

Pero, además nuestra época, al promover por costumbre la disolución de la búsqueda de la verdad, también tiende a disolver el planteo crítico que recurre al concepto de ideología. Verdad, bien y justicia son realidades que la cultura actual del relativismo espontáneo -o con consciencia teórica- identifica como la resultante de la lucha entre relatos y prácticas, reduciendo la lucha por la verdad al resultado “creativo” del poder, a su emergencia a partir de fuerzas contrapuestas y la victoria posterior -y momentánea- de una de las perspectivas en juego. El eje filosófico nihilista -mencionemos a Nietzsche entre sus pioneros-, se torna actualmente plataforma de lanzamiento de muchas actitudes culturales de nuestro tiempo. Hoy día escuchamos hablar de la post-verdad, es lo mismo. Para este eje, la verdad, el bien y la justicia son apelativos ya fenecidos, rostros muertos de la única muerte que importa: la de Dios. Los defensores de estos valores son tildados de cándidos moralistas. Pero este posicionamiento posmoderno, ¿no es acaso ideológico?…

Lo que estamos viviendo con esta “pandemia” y el combate por la defensa de la verdad que está surgiendo impone recuperar el esquema –“cándido” para muchos- de la búsqueda y del progresivo acceso a la verdad, de la liberación consecuente del estado de aprisionamiento, de salida de la caverna: nos topamos nuevamente con el viejo y sabio Platón. Los médicos por la verdad -y también muchos de las personas “de la calle” en las manifestaciones en días patrios- llaman a “despertar”, otras de las metáforas que en la historia de la filosofía se emparentan con la liberación de un estado de engaño y de falso vivir, pensemos, por ejemplo, en el despertar de Kant de su “sueño dogmático” gracias a David Hume7; pensemos en Descartes, cuando en su personal búsqueda de la verdad es arrastrado hacia sus habituales creencias tranquilizadoras, a pesar de sospechar con serias razones que “su libertad es un sueño”.8 A su vez, se abren los interrogantes por el camino hacia la salida, por la actitud y la voluntad necesarias en el proceso subsiguiente frente al apego a lo “seguro” y a “lo conocido”, al modo de las cadenas y las sombras de los prisioneros de la caverna. Y surge la renovada pregunta por lo que le sucede al portador del mensaje liberador, quien es ridiculizado.9

Si nos desplazamos ahora hacia el ámbito universitario, leemos que la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae -documento base de las Universidades Católicas- sostiene:

“Sin descuidar en modo alguno la adquisición de conocimientos útiles, la Universidad Católica se distingue por su libre búsqueda de toda la verdad acerca de la naturaleza, del hombre y de Dios. Nuestra época, en efecto, tiene necesidad urgente de esta forma de servicio desinteresado que es el de proclamar el sentido de la verdad, valor fundamental sin el cual desaparecen la libertad, la justicia y la dignidad del hombre.”10

Estas palabras de San Juan Pablo II resuenan hoy con gran fuerza y actualidad, en el contexto tan crítico que nos toca vivir. También el lema de la UCSF se hace eco de esta orientación: “In Omnen Veritatem”, “hacia toda la verdad”. Además, sin la verdad “desaparece la libertad, la justicia y la dignidad del hombre”, ante lo cual es necesario detenerse a pensar en las semejanzas con el escenario actual, en el que la libertad, la justicia y dignidad humanas que deben estar en el centro promoviendo el diálogo sincero, tienden a desaparecer. Es decir, el compromiso académico, ético y espiritual con la verdad en sus múltiples dimensiones, el compromiso con un peregrinar, en y hacia ella, se hace presente hoy de manera singular – considerando este llamamiento del presente, la reciente formación en la UCSF del equipo Hoy para el futuro es una importante iniciativa-.

Llegamos así a lo fundamental: Cristo Jesús, camino, verdad y vida, es quien nos hace libres, como Él mismo nos anunció: “serán verdaderos discípulos míos si perseveran en mi palabra; entonces conocerán la verdad, y la verdad os hará libres”.11 En este sentido, el pasaje citado de Ex Corde Ecclesiae continúa diciendo sobre la Universidad Católica:

“…sin temor alguno, antes bien con entusiasmo trabaja en todos los campos del saber, consciente de ser precedida por Aquel que es «Camino, Verdad y Vida», el Logos, cuyo Espíritu de inteligencia y de amor da a la persona humana la capacidad de encontrar con su inteligencia la realidad última que es su principio y su fin, y es el único capaz de dar en plenitud aquella Sabiduría, sin la cual el futuro del mundo estaría en peligro.”12

Necesitamos mantener siempre la mirada en este horizonte espiritual. Porque el riesgo es el olvido del silencio necesario para meditar y reflexionar; el tiempo cronológico con su ritmo de productividad y efectividad siempre pugnan por seguir marcando la agenda. Y en un contexto académico que mutó abruptamente, atravesado por la distancia corpórea y la virtualidad, las preguntas de fondo son urgentes. La verdad no puede ser soslayada, no ha muerto ni es una creación humana, está viva y es Él. Y como imagen de Dios, el hombre está llamado, desde su libertad, inteligencia y afectividad a ir a su encuentro, con su búsqueda, con la razón y el diálogo entre la teología, la filosofía y las ciencias, entre la fe y la razón, consciente de saberse limitado y necesitado de Dios.

1 Muy sintomática fue la expresión de la intendente de la ciudad de Santo Tomé, Daniela Qüesta: “extraña normalidad”, dicha con preocupante añoranza ante la implementación de medidas más restrictivas, anunciadas el 11/09/2020. Véase: https://www.youtube.com/watch?v=A9qxInz6j8Q.

3 Véase: https://medicosporlaverdad.net/

4 Por ejemplo, la entrevista radial a la Dra. Roxana Bruno, quien es parte de “Médicos por la verdad”. https://www.continental.com.ar/noticias/actualidad/la-dra-roxana-bruno-advirtio-que-la-vacuna-contra-el-coronavirus-esta-saltando-etapas/20200814/nota/4062705.aspx.

5 Op. Cit.

6 Choza, Jacinto: Manual de Antropología Filosófica, Madrid, Rialp, 1988, p. 334. Cursivas mías.

7 Kant, Immanuel: Prolegómenos a toda metafísica futura que haya de poder presentarse como ciencia. Madrid, Istmo, 1999, p. 29.

8 Descartes, René: Meditaciones Metafísicas. Madrid, Boreal, 1998.

9 Platón: República. Madrid, Gredos, 2000, 517a.

10 Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae del Sumo Pontífice Jun Pablo II sobre las Universidades Católicas, 4.

11 Juan 8, 31-32.

12 Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, 4.

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Nueva edición de Clases Preuniversitarias

El Área de Ingreso y Estudios Preuniversitarios invita a participar de la segunda edición de clases preuniversitarias on line. Las mismas comenzarán el lunes 14 de septiembre y se extenderán hasta el 2 de octubre inclusive. 
Esta actividad es muy enriquecedora para los estudiantes y egresados que están atravesando el proceso de elegir una carrera universitaria, ya que cada clase está a cargo de docentes propios de las carreras. En cada oportunidad, el objetivo es informar acerca del perfil y campo ocupacional de las carreras y despejar dudas vinculadas.
Las clases son gratuitas y quienes quieran participar, tienen que ingresar AQUÍ PARA INSCRIBIRSE a todas las clases de las que les interesen.

Por cualquier consulta, comunicate por WA al 342 15 5371285, al instagram @vivilaucsf o al mail: promocion@ucsf.edu.ar

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Inscripciones abiertas en la UCSF

Con una amplia propuesta que incluye más de 40 carreras, la Universidad Católica de Santa Fe abrió las inscripciones para el año 2021 en sus siete sedes y para todas sus Facultades: Arquitectura, Ciencias Agropecuarias; Ciencias de la Salud; Ciencias Económicas; Derecho y Ciencia Política; Filosofía y Humanidades y Psicología.

Desde el portal web www.ucsf.edu.ar/ingreso la UCSF brinda la información sobre cada una de las carreras y títulos que ofrece, todos con reconocimiento oficial y acreditación para aquellas que así lo requieren. En la página se puede acceder a los alcances profesionales, los objetivos, los planes de estudios, sistemas de pasantías, intercambio, infraestructura, y todo aquello que definen a cada carrera.

También, están disponibles las promociones y beneficios por inscripción temprana, que incluyen por ejemplo, una bonificación del 50% del valor para aquellos que se inscriban antes del 31 de octubre de 2020.

Para solicitar información más detallada y requisitos de ingreso, los interesados pueden comunicarse vía Whatsapp al 342  537-1285 y mail a: promocion@ucsf.edu.ar. Un equipo de profesionales del Área de Ingreso esá a cargo de responder a las inquietudes y orientar en todo el proceso de inscripción.

Propuesta 2021

Las carreras que abren sus inscripciones para 2021 son, por la Facultad de Arquitectura, Arquitectura y Diseño Industrial; la Facultad de Ciencias Agropecuarias ofrece la Tecnicatura Universitaria en Producción Agropecuaria  y Veterinaria; la Facultad de Ciencias de la Salud, Farmacia y las Licenciaturas en Bioimágenes, en Gerontología, en Fonoaudiología, en Kinesiología y Fisiatría, en Nutrición, en Obstetricia y en Terapia Ocupacional; la Facultad de Ciencias Económicas propone Contador Público, Licenciatura en Administración y Licenciatura en Gestión de Tecnología de Información.

Por la Facultad de Derecho y Ciencia Política, Abogacía, Licenciatura en Relaciones Internacionales, Martillero Público y Corredor Inmobiliario y Notariado; la Facultad de Filosofía y Humanidades ofrece las Licenciaturas en Ciencias de la Comunicación, Ciencias de la Educación, Ciencias Sociales, Filosofía, Gestión de la Educación , Letras, Medios Digitales y los Profesorados en Artes Visuales, Ciencias de la Educación, Filosofía y Enseñanza Superior y la Facultad de Psicología propone la Licenciatura en Psicología y Licenciatura en Psicopedagogía.

Actualmente, la UCSF extiende sus opciones de formación desde Santa Fe hacia las ciudades de Posadas, Rafaela, Reconquista, Rosario, Gualeguaychú, Humboldt, Concordia y Crespo. Asimismo, recientemente, se sumó la opción de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, a partir de un convenio con el Centro de Estudios y Formación para la Excelencia.

Continuidad y excelencia

Desde sus inicios, la UCSF ha puesto el énfasis en la educación, la investigación y la transmisión de conocimientos hacia la sociedad, favoreciendo el pensamiento crítico de sus alumnos y formando ciudadanos con espíritu crítico y responsable a la luz del Evangelio. A través de un Modelo Académico de vanguardia y con un destacado cuerpo docente, el acompañamiento permanente y la excelencia académica son fundamentales en el vínculo diario con los alumnos durante toda su vida universitaria.

Este año, a partir del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio ante la pandemia de coronavirus, la UCSF implementó el cursado virtual para todas sus carreras. En este marco, el Rector, Mgter. Eugenio Martín De Palma indicó “que la Universidad estuvo a la altura de las circunstancias. Si bien fue en un contexto excepcional, el 1 de abril pudimos iniciar las clases”. Para esto, se incrementaron las aulas virtuales, se capacitó a los docentes y se mejoraron los espacios para que puedan volcar sus actividades a la virtualidad.

De esta manera, y más allá de ser la presencialidad uno de los valores distintivos de la UCSF, la Universidad se adaptó a la virtualidad que impuso la pandemia, asegurando así la continuidad de las clases, los exámenes y las demás actividades académicas y administrativas. “Hoy, gracias al trabajo y esfuerzo conjunto de toda la comunidad, la Universidad cuenta con Abogados, Arquitectos, Licenciados y Profesores graduados de manera virtual, durante este especial momento que nos toca transitar”, valoró el Rector

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A cien años del nacimiento de KAROL WOJTYLA: poeta, actor, místico, filósofo, Papa

No hay en el mundo persona de mediana edad que pueda decir que no sabe quién fue Juan Pablo II, sin embargo, son muy pocos los que saben quién fue Karol Wojtyla y mucho más los que desconocen al “filósofo Wojtyla”. Puedo decir que conozco bastante de él y puedo contarles algunos aspectos de su vida para recordarlo en el día de su nacimiento, el 18 de mayo de 1920.

Poeta, actor, místico, filósofo, Papa… JUAN PABLO II: MAGNO

Desde que tenía ocho años, crecí con la imagen enorme del Papa Juan Pablo II; durante mucho tiempo escuché su vibrante voz dirigirse tanto a los poderosos del mundo como a los simples hombres y mujeres para atraerlos a la experiencia del amor  como clave de paz, justicia y solidaridad. En el año 2004, llegó a mis manos la biografía titulada Su Santidad de Bernstein y Politti y entonces descubrí que aún quedaba un costado de su personalidad que me era desconocido y que, al mismo tiempo, me atraía profundamente. Karol Wojtyla había sido un prometedor filósofo, con una ascendente carrera en el ámbito de la ética y la antropología, no solo en el ámbito académico de Polonia sino con una gran proyección en Roma y en los Estados Unidos.

Comencé entonces una tarea de investigación que me acercó a conocer el perfil filosófico del Papa; en esta circunstancia supe que en el año 1948 –luego de haber entrado al Seminario Clandestino de Cracovia y habiéndose ordenado sacerdote en medio del silencio y la prohibición impuesta por el régimen nazi- completando su formación teológica en Roma Wojtyla defendió su tesis doctoral sobre La fe según San Juan de la Cruz. En ella, comenzó a acercarse a este modo fenomenológico de concebir la experiencia, y en particular la experiencia de Dios[1], pues para San Juan de la Cruz, en la experiencia de la fe no se produce algún tipo de conocimiento como resultado de la apropiación del objeto conocido, en sus notas particulares, por el sujeto cognoscente. Se trata, más bien, de un encuentro del hombre con Dios; una experiencia en la que el mismo Dios, en tanto fenómeno que se manifiesta al hombre, revela sus notas.

De este modo comenzó a perfilarse en Wojtyla una idea que no abandonará jamás: el hombre es un ente particular que tiene la capacidad de estar en el mundo y  conocerlo pero como respuesta a la impresión que todo lo existente produce en él; sólo  el hombre vive interiormente la realidad de todo lo existente y decide libremente hacerse como persona, de tal o cual modo, en relación al mundo y a otros hombres. Idea que será el eje de sus dos más grandes obras: Amor y responsabilidad y Persona y acto.

Con el tiempo y, ejerciendo el rol de Profesor Universitario en la Cátedra de Ética, fue construyendo su propia posición filosófica desde la base de la filosofía aristotélico-tomista pero en diálogo constante con autores modernos y contemporáneos, método que le permitió llevar a la práctica esa repetida intuición de que “hay verdad en todas partes, incluso en el error”, buscando siempre las diversas manifestaciones de la realidad humana.

Respecto de toda su obra filosófica, producida durante los veinte años previos a su elección al pontificado, se puede decir que no hay rupturas ni cambios radicales sino una evolución de su pensamiento que nos permitirían distinguir tres etapas: de búsqueda, profundización e irradiación de su pensamiento. La primera etapa se despliega hasta el año 1960 en que publica Amor y Responsabilidad, centrado en los temas de interés humanístico, de formación humana, de criterios de acción moral. En la segunda etapa entra en el estudio de la persona en todo su dinamismo, sobre todo con la publicación de su obra mayor: Persona y acto en el año 1969.  A partir  del año 1974 comienza la tercera etapa en la que aplica sus concepciones básicas de la irreductibilidad de la persona y de la praxis humana en su relación con la cultura, la participación y la sociedad. Podríamos decir, en pocas palabras, que toda su obra filosófica es el resultado de una fuerte formación tomista de base, un fecundo diálogo con la modernidad y una apropiación del método fenomenológico por el cual buscar conocer al hombre desde el hombre mismo, desde su propia experiencia y no desde teorías abstractas y supuestos teóricos.

¿Continuidad o discontinuidad entre el pensamiento del filósofo y el Papa Wojtyla? Profundización de uno sobre el otro. He dicho ya que en toda su obra se proyectan sus intuiciones fundamentales de la persona humana pero al mismo tiempo, y esto es precisamente uno de los aspectos que más me atraen de su figura, cuando habla como filósofo jamás recurre a argumentos de tipo teológico; no parte nunca de datos provenientes de la certeza de la fe sino que muestra  las verdades del hombre a la luz de la razón, pero de una razón encarnada, que razona, intuye y argumenta a partir de las afecciones sensibles, emocionales, y hasta psicológicas y no en el “laboratorio del puro pensar”.

Filósofo con todas las letras, Wojtyla fue un hombre despierto a la maravilla de ser humano y comprometido con el resto de los hombres. Ya para los antiguos filósofos griegos esta tarea consiste en ver bien las cosas y comunicarlo. Karol Wojtyla ha sabido ver bien la riqueza de la naturaleza humana, el misterio de ser hombres y, como nadie, comunicarlo ya sea como filósofo, ya sea como Papa.

Tomando las palabras de quien ha visto de cerca sus esfuerzos en este sentido, afirmo con su amigo, discípulo y estrecho colaborador, Tadeusz Styczen, que Wojtyla es “un maestro del puente”[2] y como Pontifex un genial constructor de puentes entre la más rica tradición filosófica, los ineludibles descubrimientos del pensamiento  moderno kantiano en torno a la ética y los aportes de la contemporánea filosofía fenomenológica. Su obra es riquísima, profunda y abierta a numerosas proyecciones en el campo de la antropología y de la ética, pero también es aún desconocida. Se ha convertido, pues, en una invitación constante para descubrir lo que también en su obra filosófica tiene Wojtyla para decir al mundo.

A cien años de su nacimiento en un pequeño pueblo cercano a Cracovia, el mundo extraña a un líder -ni político ni religioso-un líder de la Humanidad que supo iluminar cada momento oscuro de nuestra historia para proponer un camino de liberación. A cien años de su nacimiento somos muchos los que damos gracias por su paso por este mundo, pues nos dejó mucha huella para volver a andar.

 

Dra. Camen González

 

[1] El “modo fenomenológico” exige del sujeto una actitud pasiva que se deja afectar por lo que existe y sucede en la realidad exterior, para reflexionar luego sobre lo que esto produce en el interior de su conciencia.

[2] Styczen, T.,”Karol Wojtyla: un filosofo della morale agli occhi del suo discepolo” en el Prólogo a Metafísica de la Persona, op. cit., p. CXIV.

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Conversatorio sobre “Pandemia y educación en el Nivel Inicial”

La Facultad de Filosofía y Humanidades invita a sumarse a un nuevo Conversatorio virtual, en este caso sobre “Pandemia y educación en el Nivel Inicial”. Será el próximo lunes 11, desde las 18 hs.

Quienes quieran participar, puede solicitar el link de ingreso a la videoconferencia al mail: cgonzalez@ucsf.edu.ar.

Este conversatorio es el tercero de este ciclo que, a raíz de la pandemia, propone analizar el nuevo contexto y las acciones educativas desde especialidades como la Filosofía, la Educación y la Comunicación.

El anterior encuentro, “Pensar la pandemia desde la Filosofía”, se realizó el pasado martes 5 de mayo, oportunidad en que varios docentes de la carrera de Filosofía fueron convocados para “pensar lo que nos pasa”. Los doctores Aníbal Fornari, Federico Viola y Dante Klocker abordaron desde diferentes perspectivas la posible oportunidad de cambios profundos que genera la pandemia por COVID19 que que vive nuestra humanidad.

Ya sea porque puede entenderse como un claro emergente de la crisis del capitalismo -como modo de pensar vivir la economía global-, o como síntoma del “nihilismo festivo” en el que parecía que estábamos viviendo o como manifestación de una “sordera” persistente de la humanidad respecto de continuos hechos que nos alertan; en todos los casos los expositores acordaron en interpretar la pandemia como síntoma de un mal-estar más profundo.

Con la impronta característica de un discusión filosófica, las diferentes miradas pusieron al descubierto diversos y complejos aspectos de la realidad que nos atraviesa pero coincidieron en que la situación, al menos, vale para detenernos y en lugar de fijarnos en la posibilidad de la muerte que con rostro de virus nos acecha, pensemos en la posibilidad de volver a nacer. Un hecho de semejante gravedad no puede no provocar el asombro y promover los cambios.

Cabe recordar que el primero de estos conversatorios abordó el tema de la educación. Allí, intercambiaron sus miradas la doctora en Filosofía, Carmen González; el doctor en Educación, Pablo Bongiovani; y la licenciada en Ciencias de la Comunicación, María Milagros Vigil.

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Docente de la UCSF se doctoró en Bioética en Alemania

El Mgter. en Ética Biomédica Sergio Götte es docente en nuestra Universidad y hace algunos días regresó de Alemania donde realizó un doctorado en Filosofía con especialización en Bioética, a través de un convenio que mantiene la UCSF con el KAAD (Katholischer Akademischer Ausländer-Dienst).

Tras casi cuatro años de desarrollo y aprendizaje en la Universidad de Freiburg, Sergio finalizó su tesis sobre “La determinación de la muerte en el debate bioético” y consiguió, con un altísimo nivel de rendimiento, su ansiado doctorado.

Esta experiencia de movilidad internacional significa un importante crecimiento para toda nuestra institución. Su capacitación en el exterior brinda nuevos enfoques en los desafíos actuales de una disciplina que permanece en constante actualización. “Es un privilegio formarse en las universidades más prestigiosas del mundo. Allí se debaten problemáticas actuales a un nivel muy alto, muy enriquecedor” expresó Götte.

La Universidad Católica de Santa Fe, a través del departamento de Cooperación Internacional, genera vínculos en el exterior para que tanto profesores como alumnos cursen sus estudios en el exterior. En cuanto a esto Götte dijo que “Es muy importante hoy ir tejiendo redes alrededor del mundo para tener contacto con los mejores profesionales en cada área”.

Para poder realizar este doctorado, el Dr. Götte debió elaborar un proyecto y luego presentarlo en el marco de un programa becario dispuesto por la Conferencia Episcopal Alemana. “Sentí ganas de crecer y poder ofrecer un mejor servicio. Doy clases de bioética aquí en la Universidad y se trata de una ciencia que siempre está avanzando, obligando uno a capacitarse. Conversando con el Doctor Guillermo Kerz, sentí la motivación necesaria para hacer el viaje” contó Götte.

El docente destacó además la importancia de regresar a su país de origen para poder transmitir el aprendizaje y generar nuevos debates y proyectos con sus alumnos: “La idea es compartir con los estudiantes y colegas las diferentes miradas que existen para seguir pensando juntos con más profundidad. Uno recibe herramientas en el exterior con las cuales debe abordar las problemáticas locales para desarrollar nuevos proyectos que respondan a esas necesidades puntuales”.

Sobre el KAAD

El KAAD se conforma como una institución de la Iglesia Católica Alemana que da becas a profesionales universitarios y a académicos de países en vías de desarrollo de Latinoamérica, Asia, África, Próximo y Medio Oriente, así como Asia del Este y del Sur.

Particularmente, su objetivo es el efecto multiplicador de los becarios en su país de origen, para poder construir una red académica y social a través de la cual se pueda aportar al desarrollo general, incluyendo la dimensión religiosa e interreligiosa.

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Somos una universidad que ha ido diversificado mucho su matriz

Entre la docencia, la investigación y la vinculación transcurrió el diálogo de El Litoral con Eugenio Martín De Palma. Sostuvo que la casa de estudios ya no es “solo ciencias humanas y sociales”, sino que ha dado grandes avances en nuevos campos del conocimiento como Salud y el Agro. Marcó posturas sobre temas de actualidad social y docente. Y contó su preferencia por “pisar el aula”.

La historia de Eugenio Martín De Palma con la Universidad Católica de Santa Fe comenzó el primero de abril del 2000. Por recomendación del entones rector, el arquitecto José María Passeggi, comenzó como docente titular en el Departamento de Filosofía y Teología, en la cátedra de Filosofía (la cual todavía dicta “con gusto”). Ya en 2005, bajo el rectorado del presbítero Gerardo Galetto, ingresó a la secretaría académica. Y luego, durante la dirección del arquitecto Ricardo Rocchetti, se desempeñó como Vicerrector Académico; y, en funciones específicas, ejerció como secretario de Ciencia y Técnica. Veinte años después, comenzado el 2020, comenzará un nuevo rol en la conducción de la casa de altos estudios santafesina: será el nuevo rector de la UCSF. Por su extenso recorrido en la gestión, De Palma tiene sobrado conocimiento de lo que sucede en los pasillos de la Universidad: “Todos contamos con una idea clara del funcionamiento y la lógica interna, pero no es lo mismo ser rector que desempeñar otras funciones”, aclara. En ese marco, no duda en aceptar las incumbencias que hacen al cargo: “es un puesto donde se asume la responsabilidad principal y última de todas las decisiones que se toman en la Institución”.  Siguiendo las líneas del Gran Canciller de la Universidad, Monseñor Sergio Alfredo Fenoy, Arzobispo de Santa Fe, explicó los objetivos que se trazarán desde la Institución para afrontar este nuevo período: “profundizar la extensión con el medio, buscando sistematizar el compromiso social de la Universidad; fortalecer la carrera del docente investigador, intensificando el porcentaje de planta que priorice la dedicación a la producción de conocimiento; sentar las bases de un instituto de doble dependencia con el Conicet en áreas de vacancia en Santa Fe y la región”, enumeró entre los más salientes.

—¿Cómo está compuesta la totalidad del equipo de trabajo?

—La designación fue en fórmula. Como vicerrector Académico se desempeñará el doctor Guillermo Kerz, actual decano y fundador de la facultad de Ciencias de la Salud, donde ha llevado adelante un gran trabajo dejando un número de alumnos significativo y una gran diversificación de carrera. Y como vicerrector de Formación, continúa en sus funciones el presbítero Carlos Hugo Scatizza que conoce sobradamente el área. En cuanto a las secretarías, tenemos cubiertas tres de las cinco. Como secretaria general de Rectorado se la nombró a la contadora Claudia Patricia Gauna, en la secretaría de Planeamiento e Infraestructura continuará la contadora Ana María Aviazzi, y en la secretaría Académica se desempeñará el arquitecto Esteban Tomatis. Luego del receso de enero, terminaremos de definir quiénes se encargarán de las secretarías de Gestión Estratégica y Ciencia y Técnica, que serán sectores claves.

—Partiendo de los nombres, ¿qué impronta espera que tenga la gestión?

—En los casos de Tomatis y Gauna, vienen de experiencias de gestión en las facultades de Ciencias Económicas y Arquitectura, respectivamente. Me consta que lo han hecho muy bien y tienen el respeto de sus pares. En esta trayectoria han logrado una gran cercanía tanto con los docentes, los alumnos y el personal no docente. Creo que esto es valorable y algo muy propio de la Universidad.  El caso de Ana Aviazzi, se dio de otra forma pero con resultados similares. Lleva algunos meses en sus funciones y lo ha hecho de muy buena manera. Lo mismo percibía de parte de toda la comunidad. Por esto, creo que es conveniente que pueda continuar en el cargo. Por otro lado, un punto muy importante es que con la gestión saliente finalizó la evaluación institucional. A partir del veredicto de los evaluadores, deberemos desarrollar el nuevo plan estratégico. Aquí radica la importancia de la secretaría de Gestión que, si todo sigue en el cauce esperado, estaría ocupada por el contador Néstor Dona.  A partir de que tengamos esta hoja de ruta, podremos delimitar los indicadores que debemos mejorar, los objetivos que nos proponemos, las variables a entender y, luego, los responsables a ejecutar. Por ejemplo, si buscamos fomentar la dedicación docente, necesitaremos saber de cuántos docentes con más de veinte horas partimos para trazar qué propósitos queremos cumplir en estos cuatro años. En la medida que los porcentajes estipulados sean los alcanzados, lograremos o no alcanzar los objetivos.

—¿Hacia dónde apuntan los principales desafíos? 

—Creo que el gran desafío es consolidar nuestras sedes. Hoy en día, la Universidad no es solo Santa Fe sino también Posadas, Reconquista, Rafaela, Rosario, Gualeguaychú y Concordia. Hemos ido diversificado mucho nuestra matriz. Ya no somos solo una Universidad ligada únicamente a las ciencias Humanas y Sociales. Y creo que en la anterior gestión se dieron dos desarrollos muy importantes en este sentido. Primero en el ámbito de Salud, abarcando lo que implica a la medicina humana en su totalidad, desde la carrera de Farmacia hasta la de Psicología. Segundo en lo que hace al sector agrícola, con el desarrollo de todo lo referido a producción agropecuaria. Nuestra prioridad será afianzar estos caminos.

—En esta diversificación que está llevando adelante la Universidad, ¿en qué medida interviene el avance tecnológico?

—Las nuevas tecnologías nos ayudan muchísimo ya que permite generar una gran cantidad de actividades tanto para los docentes como para los estudiantes. Además, es algo que atraviesa a las distintas carreras. De todas formas, creo que son herramientas complementarias al cursado tradicional.  Conforme a la normativa, las clases requieren de un 75% de asistencia presencial y un 25% que pueden ser aprovechados para indagar en los nuevos formatos. Pero también contamos con carreras que se desarrollan concretamente bajo la modalidad a distancia. Me da la sensación que, con el tiempo, los alumnos podrán migrar entre los distintos formatos. El mundo se presenta hoy muy cambiante y hacia ese camino observo que se dirige el sistema universitario, y nosotros no podemos quedarnos atrás.

 

 

 

Pisar el aula por gusto y comprensión

Dictar clases de Filosofía produce en la UCSF, según la mirada del nuevo rector, un efecto inspirador. “Recibir a los alumnos de primer año de todas las unidades académicas le da un ‘panorama general” de los estudiantes que “vivirán en la institución”. Aunque conforme a las responsabilidades de la nueva gestión, continuará solo con una comisión, “a los efectos de poder cumplir correctamente con los alumnos”.  “Es una materia que me gusta enseñar y más en primer año”, dijo porque le permite en sentido académico “experimentar el proceso de maduración” desde que un alumno “llega el primer día de clase y se va de un examen final”.

Sobre las críticas de los conocimientos con que los alumnos vienen del secundario, De Palma dijo no estar muy de acuerdo. “Puede que haya cuestiones para articular de mejor manera. Pero, al mismo tiempo, hay casos de alumnos que sorprenden, muy bien preparados, tanto en expresión escrita como oral, que me hace replantear si yo con 18 años podía ser capaz de dar un examen de esa naturaleza”.

Además de su estreno como rector, este año cumplirá 20 años dando clases, y ve en este tiempo que el cambio mayor cambio “es que a los alumnos les cuesta bastante más mantener una atención más allá de unos 40 minutos”. “En Filosofía más. Al ser una clase expositiva, el docente tiene que implementar recursos que hagan retomar la atención del alumnado. De todas formas, con la lectura que ellos realizan, se puede percibir que van entendiendo y comprendiendo”, analizó.

En una nueva educación superior

Con el lanzamiento del Sidiun (Sistema Nacional de Categorización de Docentes Investigadores Universitarios), a mediados del año pasado, se anunció una respuesta a la demanda de parte de las universidades privadas para incorporar a sus profesionales en un único sistema de docentes investigadores universitarios.  De Palma, confirmó que van a participar del Sidiun en tanto continuarán con la implementación del propio, lo que permitirá coordinarlos progresivamente. “Los sistemas tienen equivalencias, aunque no son complementarios. El sistema es único, por lo tanto, todas las universidades tienen que adaptar los propios. Sin embargo, hay una correlación amplia, y esto es mucho. En la medida que lo hagamos, nos permitirá un nivel de relación institucional mucho más amplio”, agregó el nuevo rector.

Según De Palma, es una ventaja en lo que hace a la internacionalización de la educación superior: “Esa es una línea de trabajo que ha tenido un gran nivel de desarrollo en la gestión que culmina, con un trabajo sólido. Queremos profundizar esa línea de trabajo”. Y aspiró a completar nuevas dobles titulaciones con universidades del mundo: “No creo que nos falte mucho producto del buen trabajo que se está realizando. Ese sería un paso realmente importante”.

 

Ingreso

En cuanto al valor material de cuota, De Palma dijo entender el “contexto complicado que vivimos en el país”, pero que “tratamos de mantenerla lo más accesible que podamos”. “Como institución, la universidad tiene sus gastos como desarrollo de investigación, capacitación, equipamiento y acervos bibliográficos. Sostener los estándares de calidad que exige el sistema, requiere también sus recursos. Intentamos hacer uso con eficiencia para ser razonables y competitivos”. Sobre la propuesta académica de la UCSF, destacó el trabajo en los distintos campos del conocimiento. “Lo que nos identifica es una educación más cercana, y compartido entre la comunidad de profesores y alumnos. Es muy común que en esta universidad nos conozcamos por nombre y apellido, y eso es para tener en cuenta en la profesionalización de los estudiantes”.

Postura

De Palma se refirió a la cuestión que hoy atraviesa uno de los pilares de la discusión sobre políticas públicas en cuestión de Género y su tensión con los sectores religiosos. “Desde nuestra fe católica, tenemos en clara nuestra postura de mantenernos muy firmes en la opción por la vida. Es un punto importante y defendemos nuestra visión sobre ambas vidas”, expresó. De todas formas, entendió que el debate es un actor fundamental como institución reconocida por el estado y de discusión de ideas. “La opción institucional no significa que le cerremos la puerta a alguien, por el contrario”, sostuvo.

Fuente:

https://www.ellitoral.com/index.php/id_um/220210-de-palma-somos-una-universidad-que-ha-ido-diversificado-mucho-su-matriz-recambio-de-autoridades-en-la-universidad-catolica-de-santa-fe-educacion.html

 

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Homenaje Julio De Zan

Homenaje al filósofo Julio De Zan

Con un simposio-homenaje que permitió a amigos, familia, colegas y ex alumnos revalorar su legado, el Instituto de Filosofía recordó a Julio De Zan.

En las palabras de apertura, el Dr. Aníbal Fornari, Director del Instituto de Investigaciones en Filosofía de la Facultad de Filosofía y Humanidades, señaló que De Zan “es el filósofo santafesino que más ha trascendido en toda la historia de nuestra ciudad y región de tradición universitaria e investigativa; sobre todo, en el ámbito iberoamericano. Y ha sido quien más libros y artículos en revistas filosóficas de renombre internacional publicó.

De Zan egresó de la UCSF, y en esta casa fue profesor, director fundador del Instituto de Filosofía y secretario académico de la universidad. Su pensamiento ético-político no sólo tiene la consistencia de lo clásico y la vibración de la actualidad histórica profunda, sino que también es anticipatorio de los nuevos desafíos que desde ya comprometen a quienes les interese vivir y compartir la libertad y la responsabilidad intelectual y práctica en esta situación de cambio de época, detalló Fornari.

El homenaje comenzó con la presentación de la biografía de Julio De Zan, cargada de una enorme producción académica pero también de una gran participación política. Ejemplo de esto fue su tarea en el área de Cultura de la Provincia en la década de los ´90. Entendió a la filosofía como una actitud reflexiva que busca iluminar las realidades despertando movimientos concretos de transformación. Fue un pensador comprometido con los desafíos de sus tiempos.

En esta línea la exposición de la Dra. Ma. del Pilar Britos (UNER) titulada “La pregunta por las relaciones entre filosofía teórica y filosofía práctica en el debate contemporáneo” apuntó a rescatar algunos últimos escritos del Dr De Zan sobre los vínculos necesarios entre teoría y praxis y sobre todo entre la filosofía entendida como teoría que orienta la praxis. Luego el Dr. Fornari (UCSF) expuso un trabajo titulado “Sobre el nacimiento de una nueva política y la crítica a la identificación de lo público con lo estatal” haciendo una interpretación proyectiva de estos últimos escritos de De Zan, en relación a fenómenos socio-políticos que se están viviendo en las sociedades contemporáneas.

Uno de los momentos más ricos en la biografía del homenajeado ha sido, sin duda, la participación en los primeros pasos del movimiento de la filosofía latinoamericana. Años fructíferos, en lo que hace a la producción académica del movimiento de pensadores argentinos, preocupados y ocupados en pensar nuestro continente en los años 70.

El encargado de recordar estos aportes fue el Lic. Luciano Maddoni (UNSAM) con su ponencia titulada “Filosofía, experiencia e historia. Sobre el perfil latinoamericanista en el pensamiento de Julio De Zan”.

Finalmente, el momento más emotivo en este panel de homenaje se vivió cuando la Dra. Ma. Elena Candioti de De Zan (UNL, UNER, Ex Decana de la Facultad de Filosofía UCSF) expuso sus consideraciones sobre la recopilación revisada de artículos que Julio De Zan preparó para su libro: “Escritos filosófico-políticos de fin de siglo”.

Hizo referencia al momento y las razones por las cuales decidió publicar el último trabajo que el Dr. De Zan, una madura tarea de revisión de trabajos vinculados al análisis político de nuestro país durante los últimos años.

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