Los exámenes del turno julio-agosto 2020 serán virtuales

Por la situación de emergencia y excepcionalidad ante la pandemia, el Consejo Superior de la Universidad Católica de Santa Fe aprobó una serie de normativas para asegurar la continuidad de las actividades académicas, en particular de los exámenes finales.

Se estableció el inicio del turno de exámenes finales julio/agosto, a partir del 27 de julio.

A su vez, aprobó la realización de los exámenes finales en modalidad virtual exclusivamente, estableciendo el Protocolo que rige las evaluaciones finales: modalidad, normas y procedimientos de inscripción.

Para conocer las fechas, solicitar más información o cualquier consulta sobre inconvenientes que puedan surgir en tu conectividad, tenés que comunicarte con tu facultad vía mail o teléfono. Encontrá todos los contactos AQUÍ.

 

Inscripción y ratificación a exámenes

 

  • Para inscribirte tenés tiempo hasta 7 días corridos antes de la fecha del examen.
  • La inscripciones se registrarán a través del SGA (ucsf.edu.ar/alumnos).
  • Deberás ratificar tu inscripción, hasta 48 horas hábiles antes del examen, a través del SGA, aceptando las condiciones y modalidad de evaluación que te serán informadas oportunamente.
  • El alumno que no ratifique su inscripción, será dado de baja del acta y no podrá rendir el examen final.
  • Durante el proceso de inscripción el sistema te solicitará un número de celular personal de contacto que se utilizará ante cualquier eventualidad del examen.

Recordá: tenés hasta 7 días corridos antes del examen para inscribirte, y hasta 48 horas hábiles para ratificar tu inscripción.

Ejemplo:

Mesa de examen: Derecho público – lunes 3 de agosto.

Inscripciones: hasta el lunes 27 de julio.

Ratificación: hasta el miércoles 29 de julio.

Leer Más


Los argentinos: ¿estamos ante un cuadro de emergencia psicológica?

Efectos psicológicos de la cuarentena a nivel individual
Una revisión sistemática publicada en The Lancet: The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence -March14, 2020(*)- muestra que las duraciones más largas de la cuarentena se asociaron con un deterioro de la salud mental, conductas de evitación e ira. Un estudio mostró que aquellos que estuvieron en cuarentena durante más de 10 días mostraron síntomas de estrés postraumático significativamente más altos que aquellos en cuarentena durante menos de 10 días.

La Federación de Psicólogos de la República Argentina (FePRA) dirigió una carta el 20 de abril al Jefe de Gabinete de Ministros, motivada en parte por el perjuicio que significa en el colectivo profesional, no haber declarado el ejercicio de las psicoterapias como esencial en esta cuarentena. En la carta se describe que el aislamiento provoca en sujetos con predisposición cambios en su conducta, agravando y/o acentuando por ejemplo, patologías relacionadas con las violencias.

Concuerdo con FePRA que aquellas personas que no tienen un nivel adecuado de elaboración psíquica no disponen de la capacidad adecuada para elaborar esta adversidad en el marco de la actual pandemia. Esta limitación puede deberse a factores psíquicos, biológicos, adicciones y socioambientales. También podría ser originada por derechos vulnerados, por ejemplo, el sometimiento a personas que ejercen algún tipo de violencia, o por no haber podido acceder a la educación.

En la carta de referencia, se expone el incremento de manifestaciones del malestar psíquico, bajo formas diversas, crisis de angustia, ataques de pánico, intentos de suicidio, consumos problemáticos de sustancias, descompensaciones psicóticas; pero el listado podría continuar.

Es muy valioso que el gobierno nacional se acompañe de un Comité de Expertos para combatir la pandemia: infectólogos, epidemiólogos, cardiólogos, clínicos, entre otras especialidades. Sería importante incluir especialistas de Psicología y Psiquiatría para evaluar y contener los efectos psicológicos de la cuarentena en todos los segmentos de la población. Es probable que crezca la curva de problemas de salud mental, con un alto costo.

Se ha planificado, se están implementando recomendaciones y acciones positivas en la prevención, rastreo y tratamiento de los casos de Covid-19. No sucede lo mismo con la salud mental. La salud es un concepto integral. La persona es una unidad psicofísica y si una de las partes se enferma afecta a la otra. Es conveniente que las políticas sanitarias incluyan factores asociados a la salud mental para evitar una emergencia psicológica.

Crédito: Pablo Aguirre

 

Impacto de la cuarentena en la dinámica psicosocial
La cuarentena fue pasando por distintas fases y se podría llegar a ingresar a una etapa de “fatiga”. Las restricciones sociales, recreativas y en gran medida, las limitaciones en la actividad económica, generan desgaste emocional y social. Además, no estamos preparados para estar tanto tiempo en la casa, en muchos casos, con espacios reducidos y con niños. En este contexto hubo un episodio, la liberación de presos, que llevó al “fastidio colectivo”. Al respecto, permítame el lector, hacer una pausa e introducir parcialmente un intercambio epistolar entre Albert Einstein y Sigmund Freud.

En 1932 Einstein le pregunta a Freud si existe la posibilidad de dirigir el desarrollo psíquico del hombre de manera que pueda estar mejor preparado contra las psicosis de odio y de destrucción. Freud, para responder, hace referencia a la escasa importancia que se le da al instinto de destrucción. Define que esta pulsión actúa en todo ser viviente y puede llegar a provocar su ruina. Afirma Freud que semejante inclinación merece la denominación de instinto de muerte, en tanto que las pulsiones amorosas representaban los esfuerzos en aras de la vida.

En la misma respuesta expone la evolución de la violencia al derecho, mostrando a su juicio, que varios débiles unidos pueden hacer frente a uno más fuerte. Freud le aclara a Einstein que la unión socava la violencia; la fuerza de esos elementos reunidos representa el derecho, en oposición a la violencia de uno solo. Vemos pues que el derecho es la fuerza de una comunidad. Pero, para pasar de la violencia al nuevo derecho, es necesario cumplir un requisito psicológico: la unión del grupo debe ser estable y duradera, asevera Freud.

Se comete un error de cálculo al olvidar que el derecho era, en un principio, la fuerza bruta y que todavía no puede abstenerse de recurrir a ella. La violencia siempre está latente y cualquier evento puede desatarla. La reciente liberación de presos en el país tuvo consecuencias psicosociales. Implicó un daño al “tejido social” y vulnera la confianza en el sistema institucional. Ni que decir del maltrato psicológico a las víctimas reales. Sus derechos fueron vulnerados por segunda vez, reactivando la situación traumática ya vivida.

Retomando el intercambio entre Freud y Einstein, cabe mencionar que las personas y las sociedades oscilan permanentemente entre acciones tendientes a la integración (instinto de vida) y otras que pugnan por la desintegración (instinto de muerte). No siempre somos conscientes del impacto de determinadas acciones, tanto a nivel individual como social. Si se cometen errores es importante registrarlos, aprender y rectificar el rumbo.

Conclusiones
Es importante que exista disponibilidad de tratamiento de los problemas de salud mental. La modalidad puede ser remota, pero si hay dificultades con la conectividad o en casos de mayor vulnerabilidad, debiera ser presencial.

Sería pertinente incluir en el equipo de asesores del gobierno a especialistas de Psicología (Comunitaria, Preventiva, Social, Clínica) y de la Psiquiatría. El objetivo sería evaluar el estado psicológico de la población, contener y sugerir recomendaciones a todas las franjas etarias para transitar de la mejor manera posible la cuarentena.

Nuestra sociedad tiende a repetir compulsivamente situaciones de deterioro. La historia de nuestro país ha tenido reiteradas fluctuaciones entre las pulsiones destructivas y constructivas. Tal vez este sea un momento “bisagra” para que podamos encontrar soluciones colectivas a esta pandemia y a otros tantos padecimientos que sufrimos desde hace tiempo.

Las autoridades nacionales y provinciales dieron ese primer paso muy valioso, no menos dificil, de anticiparse y “cuidarnos” frente a la pandemia. Pero tal como afirmaba Freud, la unión del grupo debe ser estable y duradera. Este primer escalón debe generar la sinergia en toda la sociedad para superar otros obstáculos y lograr que el instinto de vida mitigue cualquier otra tendencia.

(*) THE LANCET. Rapid Revie. The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. Volume 395, Issue 10227, 14–20 March 2020, Pages 912-920. Samantha K Brooks PhD , Rebecca K Webster PhD, Louise E Smith PhD, Lisa Woodland MSc, Prof Simon Wessely FMedSci, Prof Neil Greenberg FRCPsych, Gideon James Rubin PhD. UK.

 

Por, Dr. H. Fabián Castriota,

Decano de la Facultad de Psicología

Universidad Católica de Santa Fe

mayo de 2020

Leer Más


Enfrentando la pandemia

Daniel Rotsztain es un canadiense que participa en el movimiento Calles para la gente, y decidió hacer un experimento claro y contundente. Con las correas de una mochila y un aro plástico fabricó un anillo de dos metros alrededor suyo, para que nadie pueda acercarse a él y todos deban respetar la distancia social a su alrededor. Salió con su artefacto a la calle y el video de YouTube nos muestra que no le fue nada fácil recorrer las calles de Toronto. Lo sorprendente del experimento es que la única manera de caminar por el espacio publico respetando la distancia entre personas es haciéndolo por el medio de la calle, ninguna vereda resiste análisis. El video está disponible aquí (código QR al final del artículo), es corto y bastante tragicómico.

En Posadas, en el caso de las calles del centro por dónde circulan los colectivos, la gente no podría ni intentar hacer el experimento del canadiense, no hay espacio para caminar por las veredas. Calles como Junín, Buenos Aires o Rivadavia deberían tener dos carriles centrales, uno para el colectivo que está embarcando gente y otro para el colectivo que pasa y el resto tendría que ser todo vereda.

Es muy importante que no nos olvidemos que el transporte público es el mayor canal de transmisión del coronavirus. La nueva realidad frente al Covid-19 no nos pide que dejemos de tomar el colectivo, ni mucho menos, sino que lo usemos lo menos posible. Y la solución más sensata a este pedido de las autoridades sanitarias es el recurrir a la complementariedad de transportes.

Imaginemos, por ejemplo un comerciante que vive en Itaembé Miní y quiere ir a atender su local en el centro de la ciudad. La esposa -que se queda trabajando por el barrio donde viven- lo acerca con el auto particular hasta la terminal Quaranta. Allí se toma el colectivo oruga hasta el centro, y en la calle Buenos Aires, esquina con Bolívar, toma una bicicleta gratuita de la ciudad para ir hasta su negocio. En otras ciudades en el centro encontramos triciclos bicitaxi, o monopatines eléctricos. De eso se trata la complementariedad para moverse. Ahora, cada uno de nosotros podría pensar cómo hacer el camino desde su casa al trabajo, o a estudiar, usando siempre lo menos posible el colectivo. Sin dudas, lo que más nos ayudaría son las ciclovías y las peatonales.

En Francia, la ministra Elisabeth Borne, encargada de gestionar el Ministerio de Transición Ecológica, está trabajando en un plan viable para el 11 de mayo -fecha en la que se ha anunciado el fin del confinamiento- para que la bicicleta sea el medio de transporte que facilite el distanciamiento interpersonal, según informa el diario La Vanguardia. En esta nueva escena la protagonista es -sin dudas- la bicicleta, porque es la forma de poder cubrir las distancias que necesitamos, llegar sin cansarnos a esos lugares y con total libertad, aunque el colectivo no llegue hasta allí.

Este año se habló a nivel local de habilitar el tren como transporte metropolitano para nuestra área. Así, una persona que trabaja en el Hospital Madariaga podría ir en su propia bicicleta desde su casa hasta la estación de tren de Garupá, allí tomar el tren a Posadas y desde la estación próxima al puente internacional, caminar por una nueva peatonal que se podría hacer y que lo lleva hasta el Parque de la Salud. Aquí la intermodalidad será haber podido usar tres formas distintas de transporte de forma complementaria y en su medida justa. No podríamos haberle pedido al usuario que venga en bicicleta desde allá, tampoco es posible ir con el tren hasta la puerta de su casa y mucho menos pedirle que haga los 20 kilómetros caminando.

En California, donde también tienen prevista la cuarentena hasta el 11 de mayo, el municipio de Oakland cerró 120 kilómetros de calles en un esfuerzo por darle a los vecinos más espacio para caminar y andar en bicicleta de manera segura, a través de los barrios. Lo mismo ya hicieron en Bogotá, Ciudad de México y Vancouver. Mientras, en Berlín publicaron su Regelpläne Radverkehrsanlagen, un manual para ampliar toda su red de ciclovías adecuando los carriles de la derecha como exclusivos para biciusuarios y quitando estacionamientos a los autos. Todas medidas para poder enfrentar la pandemia.

En conclusión, de lo que podemos estar seguros es que el tiempo del auto particular en la zona céntrica llegó a su fin. Ya no tienen nada que hacer un auto ahí, deben seguir ingresando los vehículos esenciales y nada más. No son eficientes, contaminan con su ruido, sus embotellamientos y dejando una huella de carbono muy perjudicial.

Si además caemos en la cuenta de que todas estas alternativas de transporte son sustentables, amables con el medioambiente, descongestionan el centro y encima cuidan nuestra salud, es casi obvio que el futuro no podría ser de otra manera.

Por, Eduardo Saldivia, arquitecto, docente de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Santa Fe, Sede Posadas

Publicado en El Territorio https://www.elterritorio.com.ar/enfrentando-la-pandemia-66329-et

Leer Más


Recomendaciones para la vida cotidiana en este tiempo de aislamiento

Compartimos este aporte desde la coordinación de la carrera de Licenciatura en Terapia Ocupacional de la Facultad de Ciencias de la Salud de nuestra universidad.

En esta reconstrucción diaria por la pandemia del coronavirus, les proponemos una serie de recomendaciones para aplicar en este tiempo de aislamientos preventivo, social y obligatorio:

  • Organizar una rutina semanal lo más fija posible con horarios y actividades establecidas.
  • Establecer rutinas diferentes para los fines de semana.
  • Respetar en lo posible los horarios de trabajo/cursado, es mejor para sostener y reforzar los hábitos.
  • Fijar horarios de comidas principales y en lo posible compartir con quien se esté.
  • Al levantarse cambiarse, no dejarse el pijama “aunque sea más cómodo”, (las pantuflas pueden ser).
  • Poner alarmas o recordatorios en el celular para no olvidar actividades de carácter obligatorio. El cambio de rutina suele desorientarnos a nivel temporal.
  • Continuar el contacto con a tus compañeros (de trabajo/estudio), sigue intercambiando con ellos mediante videollamadas, WhatsApp, redes sociales.
  • Buscar que las ocupaciones tengan cierto equilibrio entre tareas del hogar, estudio y recreación/esparcimiento. Todas las actividades son importantes y necesarias.
  • Hacer un listado de actividades que quieras realizar y que este tiempo las permite (orden, limpieza, pintar paredes, macetas, otras) y tachar a medida que se concreten.
  • Limitar el uso de pantallas, realizar otras actividades (leer, ayudar en tareas de la casa, escuchar música, tocar algún instrumento musical, hacer alguna actividad artística, gimnasia).

En especial para los estudiantes:

  • Además de las recomendaciones anteriores, tener en cuenta que, si estudias en tu dormitorio, debes armarte un lugar para ello, no se recomienda estudiar en la cama.
  • Confecciona un cronograma semanal con colores y anota allí tema de TP, entregas y actividades que debas presentar. Colócalo en un lugar visible.
  • Se sugiere dividir los módulos de estudio en 40 o 60 minutos y con pequeños recreos de 10 minutos (para tomar agua, ir al baño, comer algo saludable, chequear el celular, caminar un poco, etc.)
  • Consulta a tus compañeros y docentes dudas, temas que no has comprendido, explicación de consignas por los medios que se han establecido (correo electrónico, foro, grupo de WhatsApp).

 

Leer Más


Cuando el mundo se detiene de golpe

La pandemia nos expuso ante cambios significativos en vida diaria. Aunque aún no es posible dimensionar los alcances, estamos ante una nueva forma de “hacer y de vivir”. Un aporte de la coordinadora de la Licenciatura en Terapia Ocupacional, Viviana Abba.

Con el aislamiento preventivo, social y obligatorio se cumplió el pedido de Mafalda: “Paren el mundo que me quiero bajar”. Así como se evidencian cambios importantes y significativos en la rutina diaria, personal, laboral y de la familia, posibilitando en muchos casos el “estar todos juntos”; en otros casos, acentuó la soledad. Ante esto, prontamente surgieron alternativas de acompañamiento a nivel virtual, radial, televisivo, de voluntariado y también a nivel espiritual.

Debemos tener en cuenta que la ocupación en el ser humano posibilita la organización temporal y facilita la ejecución de diferentes roles que tienen características particulares según la cultura; al tiempo que existen numerosas condiciones que se interrelacionan e influyen en el desempeño de una persona.

Ante esto, la pandemia impuso una “reorganización”, “otros tiempos” y “nuevas formas de hacer”, incluso de aquellas actividades que elegíamos realizar en otros ámbitos, como las caminatas en parques, rutinas en gimnasios o visitas a familiares o amigos, entre otras. Hoy hacemos gimnasia en un metro cuadrado, hay profesores que ofrecen su plan por videos, tenemos clases televisivas, reuniones virtuales: todos estos son ahora nuevos puntos de encuentro.

Además, despertó el humor y la picardía de muchos que nos hacen reír por las ocurrencias, la habilidad de generar videos graciosos, de relacionar acontecimientos y otros capaces de reflexiones profundas con testimonios, con aportes de poetas, artistas y músicos que escribieron y escribirán para saber que esto pasará, que nos volveremos a encontrar, que nada será igual…

Pero, también, puso en valoración y en evidencia sistemas obsoletos o poco eficientes como, por ejemplo, la realización de trámites, Esto favoreció la gestión informatizada de muchas acciones como turnos bancarios, turnos médicos, recetas médicas virtuales, tele consulta, delivery de comercios para evitar el contacto social.

Como hemos escuchado, esta pandemia “saca lo mejor y lo peor del ser humano” y trae aparejado otras situaciones, emociones fuertemente negativas, violencia intrafamiliar, femicidio, abusos de toda índole, discriminación hacia profesionales de la salud o hacia enfermos de Covid-19, individualismos y actitudes poco solidarias y ciudadanas.

Uno percibe que esto es similar a una catástrofe natural por el impacto en las personas y el cambio abrupto de la cotidianeidad y la repercusión social y económica, pero con la gran diferencia que “quedarse en casa” salva vidas, es la única vacuna de la que disponemos actualmente, controla la curva de contagio, ayuda a que no colapse el sistema sanitario e incluso haya menos contaminación ambiental. Se evidencia así la responsabilidad personal y social en la salud colectiva. Cada ciudadano con su acción es responsable de prevenir y disminuir un riesgo de contagio y proteger la vida humana.

En medio de todos estos cambios, aún cuesta vislumbrar y dimensionar lo que nos está enseñando esta nueva forma de “hacer y de vivir”, lo que nos hará valorar la familia, la comida compartida, los vecinos, los afectos, la cercanía física y afectiva, nuestros roles y ambientes de estudio/trabajo y los espacios recreativos o sociales. Si de algo debemos estar seguros, es que el virus no nos detiene ni para la solidaridad, los gestos de ayuda, de reconocimiento y de cooperación.

Generó nuevos formatos de enseñar y aprender, tanto a alumnos como docentes en el mundo de la virtualidad, nuevas formas de presencialidad, de comunicar nuestro saber y nuestro afecto, de relacionarnos con los vecinos, de levantarnos el ánimo, de redescubrir la cotidianeidad, de compartir recetas, de festejar cumpleaños virtuales, de celebrar misa y hacer oración, de estar reunidos virtualmente y hasta acompañamientos terapéuticos denominados teleasistencia.

Seguro que a muchos les pesa el quedarse en casa, pero debe alivianar este sentimiento el saber que sumamos para que otros estén mejor y con menos riesgo, que protegemos a nuestros mayores, que los profesionales de la salud y de la seguridad puedan atender a quienes los necesitan y que surgen otros actores como co-responsables de la salud con un mismo objetivo: la salud y la vida.

Que esta experiencia nos haga salir fortalecidos en la defensa de la VIDA y resilientes para situaciones futuras.

 

Por, Viviana Abba, Licenciada en Terapia Ocupacional, coordinadora de la Carrera de Licenciada en Terapia Ocupacional de la Facultad de Ciencias de la Salud – UCSF.

Leer Más


La Universidad se suma al programa de voluntariado de la ciudad

“La pandemia no nos aísla. Sumate como voluntario”, es el lema de la convocatoria abierta a toda la comunidad universitaria de la UCSF. El voluntariado tiene por objetivo acompañar de manera manera virtual o con acciones de asistencia presencial a las personas mayores, discapacitadas y más vulnerables.

Bajo el lema “La pandemia no nos aísla. ¡Sumate como voluntario!”, la Universidad Católica de Santa Fe convoca a toda su comunidad, alumnos, docentes y no docentes; a participar del programa de ayuda comunitaria y acompañamiento a personas mayores, discapacitadas y más vulnerables. La iniciativa surge a partir del acuerdo colaboración celebrado entre la Universidad y la Municipalidad de Santa Fe.

El rector de la UCSF, Mgter, Lic. Eugenio Martín De Palma, y el vicerrector de Formación, Pbro. Lic. Carlos Scatizza, mantuvieron una reunión virtual con el intendente de la ciudad de Santa Fe, Emilio Jatón, y el director de Derechos y Vinculación Ciudadana, Franco Ponce de León, para acordar la implementación y puesta en marcha del programa, del cual participan otras instituciones y organizaciones de la ciudad.

En el ámbito de la universidad, el Vicerrectorado de Formación es el encargado de recibir la información de los estudiantes, docentes y no docentes que quieran participar del programa, para luego enviarlo al Municipio. Para esto, quienes deseen participar o recibir mayor información deberán ponerse en contacto con Carina Giles, por correo electrónico a mgiles@ucsf.edu.ar o telefónicamente al 342 479-7641.

Compromiso

El rector, Eugenio Martín De Palma, valoró el acuerdo por el cual “nuestros alumnos, docentes y no docentes van a poder sumarse a este programa de voluntariado que impulsa el Municipio”. Asimismo, agradeció al intendente Jatón la posibilidad de trabajar de manera conjunta “Esto es parte de las tareas de extensión de la actividad universitaria, pero que en nuestro caso, se sustenta también en la tarea pastoral y de compromiso social”.

El programa contiene líneas de acción que en una primera etapa están centradas en la población más vulnerable ante la pandemia del coronavirus: adultos mayores y grupos de riesgo. Por un lado, se llevarán adelante actividades de escucha y respuestas telefónicas y por vía virtual; y por otro, acciones de asistencia presencial como compra y provisión de alimentos, medicamentos y elementos de higiene en comercios de cercanía, paseo de mascotas, entre otras.

Cercanía y esfuerzo

El vicerrector de Formación, el padre Carlos Scatizza, señaló que el acuerdo con la municipalidad está anclado en la misión misma de la Universidad “que desde sus orígenes ve en el servicio y la asistencia del prójimo, sobre todo de aquellos más necesitados, uno de los pilares de su propia identidad”. A partir de este tipo de acciones, “la universidad quiere estar apuntalando su compromiso con toda la sociedad, a la cual se debe, como parte de su misión”.

En ese sentido, el padre Scatizza sostuvo que el tiempo de cuarentena que hoy vive la sociedad, durante el cual “tenemos que estar aislados socialmente”, no debe significar un aislamiento de la solidaridad. Por el contrario, destacó que “debe servir para, de alguna manera, ir desafiando nuestra creatividad para poder asistir al que más lo necesita. Este aislamiento no nos hace islas, sino que nos tiene que llevar a descubrir las distintas maneras originales –todas ellas- de poder estar asistiendo a quien más lo está necesitando, a quien más está padeciendo esta cuarentena en medio de la pandemia”.

Por su parte, el intendente Emilio Jatón recordó la importancia de que “nos encontramos en este momento de emergencia para compartir los esfuerzos”. Según dijo, “en un contexto tan difícil como el que atravesamos, unirnos y trabajar en conjunto son las claves para salir adelante”.

El Rector aprovechó también el encuentro para informarle al Intendente una noticia “de esperanza y de mucho júbilo”, tan necesaria en estos tiempos, como fue el hecho que en plena cuarentena y a lo largo de la semana pasada se recibieran más de 20 alumnos a través de exámenes virtuales. Ante ello, Jatón valoró mucho el esfuerzo de los docentes y alumnos en este momento tan particular, resaltando la importancia de seguir haciendo docencia y lo significativo que es para la ciudad y la región de seguir contando con nuevos profesionales.

Para ser voluntario

Para ser voluntario, debe ser mayor de 18 años y no estar comprendido dentro de los grupos alcanzados por el aislamiento, social, preventivo y obligatorio, indicados en las normativas nacionales vigentes. En este sentido, los candidatos no pueden ser personas que hayan regresado al país en los últimos 14 días o que hayan tenido contacto estrecho con persona alguna en dicha condición. Además, no haber sido diagnosticado con el Covid-19 o tenido contacto con personas con diagnóstico confirmado de haber contraído la enfermedad; no presentar ningún síntoma asociado a la enfermedad, no ser mayor de 60 años, no estar embarazada, y no encontrarse dentro de los grupos denominados de riesgo

Según se establece en el acuerdo, los voluntarios se comprometerán a trabajar con responsabilidad durante la actividad procurando realizar un servicio a la comunidad de calidad, tener un trato respetuoso y amable con otros voluntarios y personas con las que se interactúe. También, adoptar una actitud de servicio; teniendo buena disposición para cooperar en las labores que se necesite, impulsar y promover el trabajo en equipo, y respetar las normas de seguridad de la tarea.

La Universidad enviará a la Municipalidad los formularios de los voluntarios, con sus datos personales y el radio en el que realizarán su actividad solidaria; junto a una declaración jurada de cada uno de ellos en la que manifiestan cumplir con los requisitos de la convocatoria. Por su parte, la Municipalidad extenderá el correspondiente certificado de circulación para que los voluntarios puedan realizar sus tareas, brindará los elementos de higiene y prevención e impartirá las recomendaciones necesarias para la realización de las actividades.

Leer Más


El Papa pide unidad y un alto el fuego mundial ante la pandemia

El Papa ha dado el pasado domingo, Domingo de Resurrección, uno de los discursos con mayor carga política de sus siete años de pontificado. En un momento excepcional de crisis global a causa de la pandemia de coronavirus, el pontífice instó a la solidaridad mundial para hacer frente a la emergencia sanitaria y sus consecuencias, a que se relajen las sanciones internacionales y se condone la deuda a los países pobres. Francisco pidió el cese inmediato de todas las guerras. Y envió un claro aviso, en un tono inaudito en él, a la UE, a la que reclamó que deje a un lado las rivalidades y el “egoísmo” para combatir el virus.


(más…)

Leer Más


¿Estamos ante la emergencia de una nueva mentalidad global?

Los problemas de los procesos de globalización y la hipercomplejidad de la pandemia actual desbordan las formas tradicionales de explicación. Con el advenimiento de la globalización se comenzó a tomar conciencia del cambio climático, la degeneración de la biodiversidad o el alto riesgo de pandemias a escala planetaria. El informe del Comité de Examen en relación con la pandemia por A(H1N1) -2009- llegó a la conclusión de que el mundo está mal preparado para responder a una pandemia grave de gripe o a cualquier emergencia de salud pública que represente una amenaza semejante de alcance global y sostenida (Guía para La gestión de riesgos ante una pandemia de Gripe, OMS, 2017). Queda en evidencia que los países no estaban preparados para enfrentar la pandemia actual. El escrito en curso intenta contribuir a generar una mayor conciencia acerca de la necesidad de una nueva forma de pensamiento colectivo. La mentalidad global, siguiendo a los Profesores Graham Pike y David Selby, hace referencia a la comprensión del mundo como un sistema unificado y a la responsabilidad de considerar los intereses de las naciones individuales con las necesidades globales del planeta.

 

Desarrollo

El coronavirus es la primera gran epidemia de la globalización, según Frank Snowden, experto en historia de epidemias. Estas permiten entender las fibras más íntimas de la naturaleza humana, nos plantean preguntas de vida o muerte y por nuestra actitud ética hacia ambas. Snowden sugiere que las epidemias son “como mirarse en el espejo de la humanidad”. En las crisis emerge lo mejor y lo peor del ser humano y de las sociedades. Ante esta pandemia se reactivan prejuicios de distinta naturaleza. Por ejemplo el denominar al Covid-19 como “el virus chino”, como si hubiera algo en el ADN chino que causó esto. ¿Cuál sería la solución?, ¿construir otro “muro”? Eso puede llevar al colapso de la economía global.

El sociólogo lavoj Zizek ha creído ver en La guerra de los mundos una irónica alegoría de la crisis actual; un virus consigue lo que ni imperios, ejércitos, terroristas o férreas campañas ideológicas habían logrado: poner de rodillas a un sistema que se consideraba definitivo e indestructible, en un dominó de acontecimientos catastróficos que nos lleva a un nuevo y enigmático diseño universal. El advenimiento del Covid-19 dejó al desnudo la insolvencia intelectual y operativa de gobiernos supuestamente sofisticados.Que desoyeron las advertencias científicas, que no se prepararon para una pandemia anunciada y que no hicieron simulaciones económicas para esta eventualidad, afirma Zizek. Pareciera ser que con la misma negligencia y omnipotencia están atendiendo el calentamiento del planeta. En relación a esto último, si analizamos el fenómeno desde la perspectiva generacional pareciera ser que la generación de los líderes mundiales no logran comprender la gravedad de los problemas del planeta. No sorprende entonces que sea una adolescente, Greta Thunberg, el símbolo de la lucha contra el cambio climático.

Es increíble ver en estos días en China, la gran usina industrial del mundo, cómo mejoró el medio ambiente. ¿Hacía falta una pandemia?, ¿qué otros costos tenemos que padecer para generar cambios sustantivos en la conciencia colectiva acerca de este drama mundial? En distintos sitios del planeta se ha observado una significativa disminución de la contaminación y una mejora en toda la naturaleza viviente. Son los mejores ejemplos de que se estaba maltratando la vida de la naturaleza, y que los excesos del mercado provocaban una gravísima polución. La encíclica “verde” de Francisco, como es calificada, es un llamado a salvar el planeta para lo cual sirve una “conversión ecológica”,”ama al planeta como a ti mismo”, sería el principio básico del mensaje papal. Francisco insta a la comunidad internacional a alcanzar acuerdos que fijen la responsabilidad de cada Estado por los daños al medio ambiente. “La crisis ecológica que estamos viviendo es sobre todo uno de los efectos de esta mirada enferma sobre nosotros, sobre los otros, sobre el mundo”, escribe Francisco. En su libro Nuestra Madre Tierra declara que “nuestra generación sea recordada, no por sus errores, sino por la humildad y la sabiduría de haber podido revertir la ruta”.

El escritor español Javier Serra señala que esta crisis sanitaria nos va a obligar a un cambio de paradigma. Estamos descubriendo que muchas actividades se pueden hacer por teletrabajo. Hasta ahora apenas un 5% de los trabajos de España y casi del Occidente civilizado se hacían desde casa. “Ahora, a la fuerza, estamos descubriendo que con la fibra óptica y caudal de información se puede hacer y quizás nos regale convivir más tiempo con la familia”. El escritor agrega que en la cumbre de Ginebra de 1987, Reagan y Gorbachov, en los extertores del final de la Guerra Fría, dijeron que bueno sería recibir una amenaza extraterrestre porque desaparecerían las diferencias entre los dos países. Serra afirma que esto es lo que estamos viviendo ahora, extraterrestre entre comillas y es una amenaza común, que no conoce fronteras, ni raza, ni religión, ni idioma que hablas. “Necesitas asociarte con tu vecino y enemigo tradicional”. Eso es interesante desde el punto de vista humano, como un experimento social que nos obliga a reflexionar y cambiar.

Yuval Harari, historiador, sostiene que solo la cooperación global resolverá la pandemia. Los peores riesgos actuales son la hipervigilancia y el aislamiento nacionalista. Agrega que se debe actuar con responsabilidad, dado que las decisiones que tomen los gobiernos y pueblos en las próximas semanas probablemente darán forma al mundo que tendremos en los próximos años. No solo formatearán nuestros sistemas de salud, sino también nuestra economía, la política y la cultura. Harari sostiene que la tormenta de la pandemia pasará, sobreviviremos pero será otro planeta, dado que muchas de las medidas actuales de emergencia tendrán que establecerse como rutinas fijas:“tal es la naturaleza de las emergencias, aceleran los procesos históricos en fast forward”. Las decisiones que en tiempos normales llevan años de deliberación se toman en pocas horas -explica-. “Las tecnologías peligrosas e inmaduras entran rápidamente en vigor porque los riesgos de la inacción son peores”. Harari exhorta a que tengamos un plan global.

Conclusiones

Se acuerda con Serra en afirmar que la pandemia actual no es de China o Europa, sino que es un problema global y hay casos en 149 países, que son casi prácticamente todos. Debemos recapacitar dónde se invierte la riqueza de este planeta, ¿excesivamente en el fútbol?, ¿en políticas sanitarias de prevención? o ¿en investigación de vacunas?. Esta es la reflexión que muchas sociedades deben realizar. ¿Cuáles son sus prioridades estratégicas? Lo esencial de la inteligencia es la anticipación y la adaptación. En este sentido sería valioso que hagamos un aprendizaje significativo de esta pandemia. Harari sostiene que solo la cooperación global resolverá la pandemia y esto implica la disposición internacional para producir y distribuir equipamiento médico, como kits de tests y respiradores. Así como los países internacionalizan sus principales industrias durante una guerra, el combate contra el coronavirus requiere “humanizar las industrias comprometidas en el bien común”. En “El mundo después del coronavirus”, Harari advierte que el primer dilema es entre la vigilancia totalitaria y el empoderamiento ciudadano; el segundo desafío es entre el aislamiento nacionalista y la solidaridad global. Estamos ante la necesidad de un cambio de paradigma, de un nuevo diseño universal y de una nueva mentalidad global, comprometida con todo lo que nos rodea, de tal manera de garantizar la supervivencia humana, de todo aquello que tiene vida y del planeta en su conjunto.

Dr. H. Fabian Castriota

Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Santa Fe, marzo de 2020

Leer Más