Nuestro programa

La experiencia universitaria conlleva desafíos académicos, personales y sociales que pueden incidir significativamente en el bienestar emocional de quienes integran la comunidad educativa. En este contexto, la Universidad Católica de Santa Fe, entendida no solo como espacio de transmisión de conocimientos sino también como ámbito de formación integral, asume el compromiso de generar condiciones que favorezcan el desarrollo pleno de las personas y promuevan la salud mental como una dimensión constitutiva de la vida universitaria.

Con este propósito surge el Programa Universidad que Cuida, una estrategia institucional impulsada desde el Vicerrectorado de Formación para fortalecer y sistematizar las acciones de promoción y prevención en salud mental. Su implementación articula el trabajo de Pastoral, Bienestar Universitario, Tutorías, Recursos Humanos y la Facultad de Psicología, con el propósito de consolidar una cultura institucional basada en la escucha, el acompañamiento, la corresponsabilidad y el fortalecimiento de los vínculos, así como mejorar la capacidad de la Universidad para responder ante situaciones de vulnerabilidad emocional.

Una mirada integral de la persona

Como universidad católica, la UCSF comprende el cuidado desde una concepción cristiana de la persona, fundada en su dignidad trascendente, en cuanto ser creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,27), y en su vocación constitutiva a la comunión. En este sentido, la universidad está llamada a ser un espacio de humanización donde, además del conocimiento científico, se cultiven el sentido de la vida, el encuentro con el otro y la esperanza como horizonte de significado.

Este fundamento encuentra respaldo en el Magisterio de la Iglesia. San Juan Pablo II, en la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae (1990), sostiene que “la universidad católica debe ser un lugar donde se busque la verdad con libertad, se promueva la dignidad humana y se cultive una auténtica comunidad” (ECE, 21). Del mismo modo, Benedicto XVI, en Caritas in Veritate (2009), recuerda que “el desarrollo auténtico del ser humano implica también su dimensión espiritual y afectiva” (CV, 76), mientras que el papa Francisco afirma en Fratelli Tutti (2020) que “una sociedad humana y fraterna es capaz de cuidar a los más frágiles” (FT, 64), e insiste en Evangelii Gaudium (2013) en que “la educación es un acto de amor que ilumina el camino para que las personas puedan desarrollarse plenamente” (EG, 132).

El cuidado como dimensión de la vida universitaria

Desde estos fundamentos, la UCSF se sustenta en una visión humanista cristiana y personalista que reconoce la fragilidad humana no como un defecto, sino como una posibilidad de crecimiento, encuentro y transformación. Desde esta perspectiva, promueve el cuidado emocional, espiritual y comunitario como pilares de la formación, favoreciendo la humanización de los procesos educativos, la resignificación de las experiencias de sufrimiento y la construcción de vínculos seguros, en coherencia con los valores de la compasión, el acompañamiento y la esperanza.

Inspirado en una concepción personalista de la educación, el programa comprende a la persona como un ser relacional, dotado de dignidad, libertad y vocación trascendente. No puede limitarse a la transmisión de conocimientos, sino que debe propiciar el desarrollo de la interioridad, la responsabilidad ética y el compromiso solidario. El cuidado deja de ser una acción asistencial o periférica para convertirse en una dimensión constitutiva de la vida universitaria, expresada en la disposición a escuchar, acompañar y reconocer al otro en su dignidad.

Una universidad que acompaña

En coherencia con esta perspectiva, busca acompañar a cada integrante de la comunidad universitaria en el desarrollo de su libertad, la integración de las distintas dimensiones de su vida y la construcción de un proyecto personal con sentido. La salud mental, el acompañamiento emocional y la consolidación de vínculos fraternos constituyen expresiones concretas de una pedagogía centrada en la persona. El fin último de la educación consiste en favorecer el proceso de personalización, ayudando a cada persona a realizar su libertad y orientar su vida de acuerdo con su vocación profunda. El programa se inserta en esta tradición educativa, promoviendo una comunidad universitaria que acompaña, sostiene y humaniza.

En síntesis, se fundamenta en una concepción integral de la persona que articula las dimensiones física, emocional, espiritual, relacional y académica. Desde esta mirada, impulsa una cultura institucional basada en el cuidado mutuo, la convivencia fraterna, la corresponsabilidad, la búsqueda de sentido y la esperanza como principios orientadores del quehacer universitario.

Alcances institucionales

Es importante delimitar, a su vez, los alcances de esta intervención. No constituye un dispositivo clínico ni terapéutico, ni reemplaza la intervención profesional especializada cuando esta resulta necesaria. Su función consiste en promover acciones preventivas, favorecer la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, brindar orientación y acompañamiento institucional y realizar las derivaciones pertinentes hacia los dispositivos especializados correspondientes. De este modo, fortalece una red de cuidado comunitario respetando tanto los límites éticos como las competencias propias de la institución universitaria.

Objetivos

Generales: 

– Promover el bienestar bio-psico-socio-espiritual de la comunidad universitaria UCSF.

– Fortalecer una cultura institucional responsable basada en el cuidado, la escucha y el acompañamiento.

Específicos: 

– Sensibilizar sobre la importancia de la salud mental en la vida de la comunidad universitaria.

– Articular espacios y prácticas existentes enmarcándolos en el Programa Universidad que Cuida.

– Capacitar a actores clave en habilidades relacionadas con el autoconocimiento y el cuidado del otro.

– Generar espacios de escucha activa y acompañamiento que favorezcan un entramado de vínculos de prevención, apoyo, seguimiento, detección y derivaciones pertinentes.

Actores involucrados

Vicerrectorado de Formación   

Departamento de Pastoral  

Facultad de Psicología  

Bienestar Universitario  

Recursos Humanos  

Tutorías 

Líneas de acción

1. Red de escucha y acompañamiento 

Crear y consolidar espacios sistemáticos de escucha activa, coordinados por profesionales capacitados, destinados a brindar contención emocional y orientación. La línea contempla dispositivos de acompañamiento individual y grupal, junto con canales confidenciales para consultas, orientación y derivación responsable a servicios especializados cuando resulte necesario.

2. Formación y Capacitación 

Desarrollar instancias formativas destinadas a docentes, personal administrativo y estudiantes para fortalecer competencias vinculadas a la promoción y el cuidado de la salud mental. Incluye talleres sobre primeros auxilios emocionales, prevención del suicidio, autocuidado, gestión emocional, vínculos saludables y detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, respetando los alcances y límites propios de cada rol institucional.

3. Sensibilización y Cultura del Cuidado 

Desarrollar campañas de comunicación interna que favorezcan la escucha, el cuidado mutuo y la corresponsabilidad, a través de iniciativas como “La UCSF te escucha” y “Cuidarnos es tarea de todos”. La línea contempla también la realización de jornadas temáticas y conversatorios abiertos, junto con la producción de materiales educativos y audiovisuales que contribuyan a visibilizar la salud mental y consolidar el cuidado como un valor institucional.

4. Articulación de Redes 

Fortalecer la articulación de la UCSF con instituciones locales de salud mental mediante convenios y acuerdos que favorezcan derivaciones responsables y oportunas. Asimismo, promover la participación de la Universidad en redes universitarias vinculadas con la promoción de la salud mental, para intercambiar experiencias, herramientas y buenas prácticas.

5. Evaluación y Seguimiento 

Realizar un relevamiento inicial de las necesidades y percepciones de la comunidad universitaria, junto con la definición de indicadores de impacto que permitan evaluar el alcance de las acciones implementadas, como participación, nivel de satisfacción y derivaciones realizadas. A partir de estos datos, elaborar informes semestrales que faciliten la evaluación de resultados y la mejora continua del programa.

ACTIVIDADES 2026

Facultad de Psicología: espacios de escucha

Propone abordar la salud mental desde una perspectiva institucional, promoviendo la despatologización de los malestares cotidianos y trasladando la reflexión y el cuidado emocional más allá del consultorio, hacia las aulas, los pasillos y los espacios comunitarios.

Se prioriza el fortalecimiento de redes de contención entre agentes no psicólogos —docentes y personal administrativo— en tanto facilitadores de bienestar, y la capacitación en criterios de orientación y derivación responsable, sin que ello implique asumir roles terapéuticos. Asimismo, se fomenta una concepción corresponsable del cuidado como política transversal. 

Pastoral: espacios de escucha espiritual

Desde la concepción de la salud mental desde una perspectiva integral, entendida como la armonía de la persona en su relación consigo misma, con los demás y con Dios.

Inspirada en el mensaje evangélico y en el acompañamiento espiritual, la Pastoral ofrece espacios de escucha, oración, comunidad, sacramentos, misión y solidaridad, entendidos como dimensiones fundamentales del cuidado integral.

Estas propuestas no sustituyen la intervención terapéutica, pero brindan contención, sentido y pertenencia, favoreciendo la resiliencia y el equilibrio interior.

Bienestar Universitario: talleres de desinhibición

A partir de talleres de comunicación se intentará fortalecer la expresión oral, la corporalidad, la escucha y la confianza personal, reconociendo que las dificultades comunicativas inciden en el desempeño académico y en la autoestima de los estudiantes.

La metodología es de carácter experiencial, con grupos reducidos, encuentros semanales y actividades prácticas que promueven la integración, la seguridad emocional y la salud vocal. 

Deportes: actividades físicas para el bienestar emocional

Se proponen actividades físicas como herramienta fundamental para el fortalecimiento de la salud mental.

El ejercicio contribuye a la reducción del estrés, al desarrollo de la autoestima, a la mejora del sueño y a la socialización, constituyéndose en una estrategia preventiva y formativa.

Las propuestas incluyen fútbol, natación, running, ajedrez y entrenamiento funcional, orientadas a favorecer el bienestar integral y la integración comunitaria.

Tutorías: acompañamiento en escucha activa y permanente para estudiantes, orientación, planificación estratégica y seguimiento

La prevención de situaciones de riesgo se sostiene mediante estrategias de acompañamiento integral a estudiantes.

Se destacan las entrevistas personales realizadas a cada estudiante de primer año, en todas sus carreras y sedes, el Programa Acompañarte, Programa de Atención al Riesgo Académico, los talleres formativos para estudiantes sobre, por ejemplo, ansiedad, estrés, convivencia saludable y sentido del trayecto, el acompañamiento a estudiantes becados, los encuentros de reflexión por año de carrera y el Proyecto Faros de tutorías entre pares.

Todas estas acciones se orientan a personalizar el acompañamiento y a fortalecer la autonomía, el proyecto de vida y la integración a la comunidad universitaria.

Recursos Humanos: capacitación para toda la comunidad

Se asume el cuidado como una corresponsabilidad institucional, promoviendo entornos laborales saludables, relaciones respetuosas y redes de apoyo internas.  

La propuesta es participar, junto al resto de las áreas, en instancias de capacitación y en la construcción de herramientas prácticas para acompañar y orientar, y producir comunicación clara y precisa, de manera que cada persona sepa cómo actuar ante situaciones de malestar propio o ajeno, con claridad respecto de sus límites y responsabilidades, y sin asumir funciones para las que no fue formada.

La intención es que nadie se sienta solo al momento de pedir o brindar ayuda.