Por Federico Viola* La democracia contemporánea es, en gran medida, un decorado. Un sistema que preserva sus rituales —elecciones, campañas, debates televisivos, boletas prolijamente impresas— para ocultar la verdad incómoda: […]
Por Federico Viola* La democracia contemporánea es, en gran medida, un decorado. Un sistema que preserva sus rituales —elecciones, campañas, debates televisivos, boletas prolijamente impresas— para ocultar la verdad incómoda: […]