Campaña de recolección de alimentos de la Universidad Católica de Santa Fe

En tiempos de aislamiento obligatorio, desde la Universidad Católica de Santa Fe, queremos continuar tendiendo puentes y generando redes que nos ayuden a “SUPERar la cuarentena”.

Bajo esta consigna, invitamos a toda la comunidad universitaria –alumnos, docentes, no docentes, egresados- a sumarse como voluntarios para asistir con alimentos a familias afectadas por la situación de crisis provocada por la pandemia.

Específicamente, esta acción busca llegar a familias con escasos recursos atendidas por Organizaciones No Gubernamentales, como Cáritas; grupos familiares de barrio “Centenario” (Escuela “Itatí”), “Guadalupe Oeste” y “Casa Juan Diego”.

¿Cómo vamos a hacerlo?

Con la idea de no movilizase más de lo necesario y continuar cuidándonos, los voluntarios se contactarán con comercios de cercanía, un almacén, un súper, un mercadito; donde colocarán un carrito o canasto con carteles informativos para que los clientes puedan dejar allí sus donaciones cuando vayan a hacer las compras.

El carro o canasto será retirado por los mismos voluntarios, que luego entregarán lo recolectado a integrantes del equipo de Pastoral de la UCSF. Un dato importante: no tenés que moverte de tu casa, personas habilitadas para la circulación y que dispongan de movilidad irán a tu domicilio a retirarlo.

 

¡Quiero ser voluntario!

Para sumarte a esta iniciativa solidaria, solo tenés que comunicarte con Carina Giles, de la Dirección de Pastoral, por correo electrónico mgiles@ucsf.edu.ar. Ella te dará toda la información y los materiales de difusión. ¡Sumate, sumamos!

#somoscomunidad #somosUCSF

 

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Foro internacional sobre la edición universitaria

Presidentes y secretarios generales de las redes y asociaciones de editoriales universitarias de Argentina, Brasil, Centroamérica, Colombia, Ecuador, España, México, Perú y la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y El Caribe (EULAC) que representa a 20 países; se dieron cita ayer en un encuentro online acogido por la #LaFILBoEnCasa. Se trata de la Feria Internacional del Libro de Bogotá que en esta edición, la trigésima tercera, se realiza de manera virtual, por la pandemia del coronavirus. La UCSF estuvo representada por ser integrante de la Red de Editoriales de Universidades Privadas de Argentina (REUP).

Durante el encuentro, los participantes coincidieron en expresar un deseo, que la actual crisis sanitaria mundial ha convertido en necesidad: la edición universitaria iberoamericana debe encontrar una estrategia común para fortalecer el libro académico, que lo prepare para hacer frente a los desafíos del mundo actual.

Convocados por la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC) y la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC), los asistentes al foro expresaron sus reflexiones, análisis y propuestas que serán recogidas en un documento que diagnostique con precisión la situación y elabore una hoja de ruta de futuras actuaciones.

Subrayar la función social de la edición universitaria, mejorar la circulación de los libros entre los distintos países, incrementar su visibilidad y alcanzar una mayor conexión con los lectores, fueron algunos de los objetivos expresados durante la hora y media que duró la charla pública, ya que pudo seguirse en directo por Facebook Live en la página de @FILBogota. Asimismo, se puede acceder a toda la información y programación de la feria a través de su sitio web www.feriadellibro.com.

Participantes
Entre los participantes de este debate virtual estuvieron Martha Esparza, coordinadora nacional de la Red de Editoriales Universitarias y Académicas de México ALTEXTO; Ólger Calderon, coordinador del Sistema Editorial Universitario Centroamericano (SEDUCA); Adriana Maestre, de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC); Nadesha Montalvo, presidenta de la Red de Editoriales Universitarias y Politécnicas del Ecuador (REUPDE); Lía Castillo, presidenta de Editoriales Universitarias de Perú (EUPeru); Darío Stukalsky, secretario general de la Red de Editoriales de las Universidades Nacionales de la Argentina (REUN); Graciela Mancini, coordinadora de la Red de Editoriales de Universidades Privadas de Argentina (REUP) y directora de la editorial de la Universidad Católica de Santa Fe; Rita Argollo, presidenta da Associação Brasileira das Editoras Universitárias (ABEU); y Sayri Karp, presidenta de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y El Caribe (EULAC).

Un panel de expertos que estuvo moderado por Juan Felipe Córdoba, vicepresidente de EULAC, fue quien recogió el guante de elaborar ese documento que guiará los próximos pasos de la edición universitaria iberoamericana.
Cabe señalar, también, la participación de la presidenta de la Unión de Editoriales Universitarias de España (UNE), Ana Isabel González, que desde Oviedo trasladó a sus colegas algunos de los proyectos desarrollados por la UNE en los últimos años.

Fuente: www.une.es

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Infancia en pandemia

¡Sobre llovido mojado! En un panorama nacional donde el exceso de peso en los niños y niñas advierte de cifras preocupantes, nos llegó una pandemia con el consiguiente aislamiento social, preventivo y obligatorio, que significó cambios drásticos en las rutinas diarias de todos, y también de los más chicos.

Las consecuencias son hoy imposibles de imaginar, pero sí, es muy probable que tengamos impactos en el peso peso corporal, y en aquellos que se encontraban siguiendo algún tipo de tratamiento médico-nutricional, pueden verse afectados en su adherencia y logro de los objetivos esperados. O, en el peor de los casos, incrementarse el riesgo de desarrollar complicaciones, como hipertensión, diabetes; entre otras.

Hoy ya se habla en el campo de la epidemiología, que probablemente la obesidad es un factor de riesgo en sí mismo para el coronavirus.

Situación

En los chicos y en los grandes, la cuarentena cambió hábitos de descanso, horarios de comida, y en muchos casos, hasta por las limitaciones del lugar donde se vive, se perdieron conductas activas. Ya no es posible pasear, jugar a la pelota, ir a la plaza o a caminar. La disponibilidad 24 hs de la heladera y la alacena es una tentación muy fuerte para muchos de ellos, sumado a una sobreexposición a todo tipo de pantallas -celular, tablet y televisor- que tiene como efecto colateral una mayor exposición a la publicidad de alimentos no saludables orientada a la infancia.

A esta situación, se suma la dificultad en muchos hogares donde se volvió crítico reunir dinero diariamente para garantizar los consumos alimentarios. Hay inestabilidad laboral o se perdió la changa o el empleo informal, que sumado al incremento en el precio de algunos rubros alimentarios, es otra realidad que dejará, una vez retirada “la marea de la pandemia”: la del hambre, junto a la del exceso de peso. A su vez, se suma el cierre de algunos comedores o las dificultades en la asistencia o acceso a la ración escolar, conduciendo a un mayor riesgo de inseguridad alimentaria para muchos grupos poblacionales.

Reparar

Por ello, la necesidad de que podamos además de acompañar y escuchar -ya que los niños y niñas tragan en las comidas aburrimiento, ansiedad, tristeza…-, reparar en que son muy sensibles al clima familiar. Ante esto, precisamos maximizar las posibilidades que se puedan incorporar algunas rutinas que favorezcan una alimentación saludable y algún nivel de actividad física.

En este sentido, reparar en lo que compramos, en lo que hay disponible, prestar y cuidar atención al tiempo y calidad de descanso, en la cantidad de tiempo que pasan sentados, su nivel de interacción y su humor. Seguramente, no sólo querrán comer, también es muy posible que tengan algo para decir; por eso la necesidad de ofrecer escucha, atención y cariño.

Es necesario que se le hable y explique lo que está sucediendo. Su salud mental es un aspecto fundamental también de su calidad de vida que debemos proteger. Es, además, algo que se vuelve preocupante cuando esta cuarentena se impuso en contextos de violencia, a los que habrá que estar alertas en atender y dar respuesta.

Oportunidad

Si bien es un hecho que volvimos a descubrir la cocina de nuestra casa, el problema es que reproducimos preparaciones que ya veníamos echándonos encima en exceso: cocinamos tortas, budines, pan, pizzas, galletitas, etc. También es un logro haber incorporado a los niños y niñas en esta propuesta culinaria, que es además de lúdica, una invalorable oportunidad para aprovecharla a que ellos descubran nuevos alimentos y sabores. Está demostrado que, cuando ellos se involucran y participan en la preparación de un alimento nuevo hay más chances de que acepten probarlo y que les agrade).

Y sí, otra buena noticia que nos deja esta cuarentena, es que volvimos a compartir comidas en casa, en la misma mesa y al mismo horario. Aprovechemos, entonces, esta valiosa oportunidad para reencontrarnos y fortalecer vínculos.

Tips para no renunciar a una vida saludable en la pandemia

Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Católica de Santa Fe

La pandemia del coronavirus, y el consiguiente aislamiento social, preventivo y obligatorio, generó cambios drásticos en las rutinas diarias de todos, y también de los más chicos. Esta situación, que por un lado resulta preocupante y por lo tanto merece la atención y el esfuerzo de todos, proponiendo acciones y medidas concretas que favorezcan una alimentación saludable; en su otro costado a significado para muchos niños y niñas un descubrir la cocina de nuestra y el retorno a la mesa familiar.

Aprovechar esta situación, resulta entonces una oportunidad para cambiar o establecer nuevos hábitos. En esa línea, y con el espíritu de colaborar, compartimos una serie de recomendaciones y consejos elaborados por la Lic. Celeste Nessier, coordinadora de la carrera Licenciatura en Nutrición de la Facultad de Ciencias de la Salud, de la Universidad Católica de Santa Fe

Tips para no renunciar a estilos de vida saludables en pandemia” es una guía clara y sensilla para organizar la comida diaria de los niños y niñas, en estos días de aislamiento social, preventivo y obligatorio.

En las comidas:

Planificar y pautar horarios de comida, aprovechar a cocinar en casa, animarse a preparar alimentos y preparaciones desconocidas, como lentejas, poroto, garbanzo o soja.

Planificar las comidas para que siempre tengamos alimentos frescos. Aprovechar el deseo de comer un determinado alimento para ofrecer en la misma preparación uno nuevo y desconocido.

En la mesa, para tomar, siempre agua. Recuperemos la frutera como centro de mesa.

No dejar visiblemente alimentos como golosinas, snacks, galletitas, panificados. No tienen que estar en las comidas de cada día, sino ocasionalmente.

Actividades diarias

Cuando sea posible estimular juegos activos como saltar la soga, jugar al elástico, hacer circuitos con muebles y objetos de la casa, patear la pelota (cuando haya espacio) y pensar en aplicaciones o videos que estimulan el baile o el movimiento.

Regular la cantidad de horas de pantalla.

Regular el nivel de stress, estimulando hobbies, actividades artísticas y meditación o yoga especialmente orientado a niños y niñas.

Establecer rutinas para acostarse y levantarse. Evitar que se duerman mirando pantallas, invitarlos a que se duerman escuchando una historia o un cuento!

 

Por Lic. Celeste Nessier
Coordinadora de la carrera Licenciatura en Nutrición
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad Católica de Santa Fe

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Celebramos a la Madre en comunidad

Este año, todas las actividades relacionadas a la tradicional fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe tuvieron ingredientes inéditos respondiendo a la situación de aislamiento social. Sin embargo, con particulares expresiones, el pueblo santafesino se hizo presente una vez más en la casa de su Madre.

Nuestra universidad

El jueves 23 de abril fue el turno de la UCSF para “peregrinar” en el marco de la Novena a la Guadalupana, Patrona de la Aquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, de América Latina, y de la Universidad Católica de Santa Fe. Así, con la coordinación del equipo de Pastoral y mediante la herramienta Zoom, más de 40 miembros de la comunidad educativa, acompañados también de sus familias, rezaron juntos por nuestra universidad, por nuestra Patria y por las intenciones de todos y cada uno, ofreciendo este momento de encuentro a nuestra Madre de Guadalupe.

Luego se sumaron a la trasmisión de la Santa Misa, a través del portal de la UCSF, redes sociales institucionales y las oficiales de la Basílica. La celebración tuvo una especial presencia, ya que después de muchos años se expuso en el presbiterio el relicario que custodia la estampa que dio origen a la devoción a mediados del siglo XVIII y que se encuentra habitualmente al ingreso del camarín.

Como durante toda la Novena y en los días de la Fiesta, la Misa fue precedida por Monseñor Sergio Fenoy, que en referencia a la especial devoción del pueblo a María, resaltaba en la homilía que “ella responde a Dios en nombre de todos nosotros, ella es la que responde por nosotros cuando no somos capaces de responder, ella da en lugar de nosotros la respuesta que no damos”.

“María, como madre, acompaña nuestro camino de pecadores, eso es lo que le decimos cuando le pedimos que ruegue por nosotros. Su oración nos acompaña a cada uno, acompaña la miseria, la realidad, la fragilidad de cada uno”, continuó Fenoy. “Para cada uno María tiene un propio paso, una particular paciencia, una delicada atención. Porque lo decimos todos, cada uno repite, ruega por nosotros. El plural nos incluye a cada uno”, así unos por otros le rezamos en comunidad.

Una vez, como comunidad nos unimos y juntos proclamamos: Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros.

         

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Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030

La imprescindible necesidad de transformar el paradigma de desarrollo imperante, en otro que nos conduzca por la vía del desarrollo sostenible, inclusivo y con visión de largo plazo, estuvo entre las causas principales que permitieron la proclamación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en septiembre de 2015.

Los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas y un gran número de actores de la sociedad civil, del mundo académico y del sector privado, en un proceso de negociación abierto, democrático y participativo, se expresaron de manera colectiva plasmando el citado documento.

Es destacable además el énfasis que se puso en resaltar que nadie quede atrás en el proceso de desarrollo a implementar y que éste se respalde en el principio de sostenibilidad. Esto implica asegurar la justicia intergeneracional, salvaguardando el futuro para las próximas generaciones al garantizar que cada una de las metas del desarrollo tenga en cuenta la protección del medio ambiente, tanto en el mediano como en el largo plazo.

En la búsqueda de diseñar e implementar un enfoque transformador para la sostenibilidad social, económica y ambiental de nuestro planeta, la Agenda 2030 fue pensada y diseñada con la aspiración de instaurarla como guía y referencia de los países y sus respectivas comunidades en el diseño e implementación de sus planes de trabajo.

Si bien se señaló su carácter no prescriptivo y el reconocimiento de que no hay rutas ya definidas, ni recetas válidas para todos los países, se hizo necesaria una definición común de los propósitos a alcanzar.

El texto original de la Resolución 70/10 destaca que “tras un proceso inclusivo de negociaciones intergubernamentales y tomando como base la propuesta del Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, se establecieron 17 Objetivos y 169 metas de “carácter integrado e indivisible, de alcance mundial y de aplicación universal”  enunciándolos de la siguiente forma:

“ODS 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo.

ODS2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible

ODS 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades

ODS 4: Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos.

ODS 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

ODS 6: Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

ODS 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos

ODS 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

ODS 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

ODS 10: Reducir la desigualdad en los países y entre ellos.

ODS 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

ODS 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

ODS 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

ODS 14: Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

ODS 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad

ODS 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas

ODS 17: Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible”. ([1])

Estos objetivos fueron el fruto de un amplio y participativo debate en el ámbito de la ONU y entre sus propósitos principales, está la aspiración de conformar una nueva hoja de ruta para los países. De allí la importancia de su conocimiento y difusión para su debate y utilización como herramientas para que los Estados miembros, en sus diferentes instancias jurisdiccionales, prevean y diseñen sus políticas públicas priorizando las acciones que contribuyan a alinear los procesos e instrumentos de la planificación con la Agenda 2030.

Por Eduardo N. Kinen, director del Instituto de Gobierno y Ciudadanía

 


Notas:

[1] Resolución 70/10. Naciones Unidas

 

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¿De qué se trata la Agenda 2030 de las Naciones Unidas?

En el mes de septiembre del año 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución Nº 70/10 en la que estableció un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, sumándole la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

La mencionada resolución, fruto de un inédito proceso participativo generado por la ONU, se plasmó en el documento denominado “Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. Aprobada por los 193 Estados miembros de la organización, en ella se reconoció que el mayor desafío mundial de ese momento era la erradicación de la pobreza  afirmando que, sin alcanzarlo, no podrá lograrse un desarrollo sostenible.

Sin embargo, el propósito de la Agenda 2030 no se limita únicamente a eliminar la escasez, la miseria y las dificultades económicas, sino que es mucho más abarcador y ambicioso ya que apunta a enfrentar los grandes problemas que surgen de un mundo cada vez más complejo e interdependiente, el cual exige la necesidad de adoptar un enfoque amplio, comprehensivo y que, a su vez,  resulte esperanzador.

A diferencia de otros documentos anteriores como el que estableció los Objetivos del Milenio, en esta ocasión, la citada resolución de las Naciones Unidas unificó la agenda social con la ambiental,  sumando la gobernabilidad y la profundización de la democracia,  diseñándose un plan de acción para el logro del desarrollo sostenible para estimular la acción en 5 esferas de importancia crítica para la humanidad y el mundo: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Alianzas.

La visión del futuro de la humanidad y del planeta que nos presenta la Agenda tiene como herramientas orientadoras, para alcanzar sus propósitos, 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con 169 metas. Objetivos que perfilan una guía general en la agenda de desarrollo hasta el año 2030.

Erradicar la pobreza y el hambre, alcanzar la igualdad de género, lograr una energía asequible y no contaminante, promover la acción por el clima, lograr ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, propugnar una educación de calidad y abogar por la salud, el trabajo decente y el bienestar, entre otros, integran estos 17 objetivos interrelacionados que parten desde una base de necesidades locales, pasando por las exigencias de desarrollo de los estados nacionales hasta llegar a los desafíos de carácter trasnacional.

Los países integrantes de la ONU que la suscribieron se comprometieron a destinar recursos suficientes para su puesta en marcha a través de alianzas centradas especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables. No obstante ello, los estados miembros salvaguardan su soberanía en la toma de decisiones respecto a las actividades y recursos que destinarán para alcanzar los ODS y establecerán sus propias metas nacionales atentos a las particularidades de cada uno.

La Agenda convocó y continúa convocando a la acción global y su pretensión continúa siendo la de orientar los programas de desarrollo mundial hasta 2030.  Pretensión que tendrá que readaptarse al nuevo escenario mundial que emergerá luego de los efectos que provocará la pandemia causada por el COVID 19.

Su vigencia se mantiene y sus planteos, quizá demasiado ambiciosos pero a la vez esperanzadores, siguen apremiándonos en la tarea de  asumir las responsabilidades para encaminar el tránsito de nuestros territorios locales y de nuestros países hacia sendas de desarrollo incluyentes y sostenibles.

Por Eduardo N. Kinen, director del Instituto de Gobierno y Ciudadanía

 

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Un elogio al aburrimiento en esta cuarentena

Tiempo atrás, antes de conocer al coronavirus, haber detenido el ritmo de vida y disponer de horas libres hubiese sido una “bendición”. Mientras el colectivo sanitario padece un estrés agudo y una parte de la sociedad vive con su empleo en cuarentena, hay quienes no pueden encuadrar un inesperado tiempo libre. Consecuencia: cuarentena y aburrimiento.

 

Si se escriben estos dos conceptos en los buscadores veremos infinidad de actividades para realizar, desde teatro en streaming, conciertos, clases de gimnasia a distancia o exquisitas recetas de cocina. Claro está, esto en el mejor de los casos. La idea es siempre la misma: programar “mil cosas” pues no hacer nada denigra. Todo un arsenal de actividades para combatir este tedio vital que “amenaza como si se tratara de un adversario”.

 

¿Por qué agobia tanto sentirse aburrido? Pareciera haberse declarado la guerra al aburrimiento. Pero si este último pierde la batalla podría traer secuelas de consideración. A saber, una merma en la creatividad para proponer alternativas a problemas e innovar, es decir, cómo aplicar las soluciones. En una sociedad hiperestimulada, el “sujeto individual”, requiere pausas para desconectarse y aburrirse. En este estado puede brindar respuestas originales y superadoras de la realidad. La propuesta en este artículo es una invitación al lector a ser capaz de enfrentarse a las horas libres sin angustia, aburrirse sin miedo y que la mente se libere.

 

Desarrollo

Rafael Penadés, psicólogo del Hospital Clínic de Barcelona, define el aburrimiento como un estado de ánimo que surge cuando la falta de actividad se percibe de forma negativa. Es un concepto con un marcado matiz social. En la era de la hiperactividad, el aburrimiento está mal visto en la sociedad. Si nuestro rol de trabajadores se desactiva, resquebraja la identidad. Las horas no pasan y esa sensación provoca inquietud e irritabilidad. En otras culturas se alienta ese momento de “hacer nada”, de pensar, de sentir el presente.

 

Son pocos los estudios sobre el tema. Es probable que esto se deba a su escasa atracción para una sociedad del cansancio, que no puede “parar” ni siquiera en vacaciones. La psicóloga inglesa Sandi Mann, autora de El arte de saber aburrirse, afirma que es saludable aburrirse un poco. Su diagnóstico muestra que nos aburrimos más porque vivimos en una hiperactividad cognitiva, en un zapping cultural, informativo y afectivo, que conduce a una espiral de entretenimiento y de actividad. Suele asociarse el estrés y una vida ajetreada con ser un profesional exitoso, “puro prejuicio”.

 

Cuando se detiene la actividad, como en el contexto actual, la persona siente un vacío, teme no saber qué hacer y esto afecta su psiquismo. La sociedad digital, en contra de lo que se cree, favorece el aburrimiento y hace que lo toleremos peor. John Eastwood, de la Universidad de York (Toronto), señala en The unengaged mind: “Somos receptores pasivos de estímulos. Si me aburro, me evado en internet o con una película, pero el aburrimiento es como las arenas movedizas: cuanto más nos movemos, más rápido nos hundimos”.

 

Para Penadés, aburrirse puede ser un motor de cambio, pero la reacción inmediata es esquivarlo y hacer “cosas” sin parar. En 2016, el Journal of Experimental Social Psychology afirmó que aquellos que aceptan aburrirse “son capaces de desarrollar ideas más originales”. También un estudio realizado en 2018 por las universidades Australian National, Nanyang Technological y el Singapore Management concluyó que el aburrimiento es una fuente de creatividad y productividad. Pareciera ser entonces que cuando nos aburrimos buscamos nuevos caminos, alternativas distintas y superadoras de las anteriores.

 

¿Por qué algunas personas se aburren con más facilidad o tienden al aburrimiento crónico? Subyacen rasgos psicológicos que los obliga a buscar sensaciones permanentemente. Buscan ocupar las horas con tareas para no agobiarse. Estos perfiles pueden caer en conductas de riesgo: alcoholismo, depresión, desórdenes alimentarios, entre otros. El escritor Alba Rico señala que hay dos formas de impedir pensar a un ser humano: una obligarle a trabajar sin descanso; la otra, obligarle a divertirse sin interrupción. Hace falta estar muy aburrido, es verdad, para ponerse a leer; hace falta estar aburridísimo para ponerse a pensar, sugiere Rico. “El aburrimiento es la experiencia del tiempo desnudo, de esa duración pastosa del tiempo”. Todos los padres sabemos, expresa Rico, de la angustia de un niño aburrido pataleando en el ámbar espeso de una tarde que no acaba de morir. No hay nada más trágico que este descubrimiento del tiempo puro, pero quizás tampoco nada más formativo.

 

Decía el poeta Leopardi que «el tedio es la quintaesencia de la sabiduría» y el antropólogo Levi-Strauss aseguraba haber escrito todos sus libros «contra el tedio mortal». “Uno no olvida jamás los lugares donde se ha aburrido, impresos en la memoria, con grietas y matices”. Contaba Rosa Chacel, una de las más grandes novelistas españolas del siglo XX, que en los años cincuenta, mientras redactaba su novela La sinrazón, tenía la costumbre de pasar horas recostada en un sofá de su salón. La mujer de la limpieza, con la escoba en la mano, le dirigía siempre miradas entre compasivas y reprobatorias: “Si hiciera usted algo, no se aburriría tanto”. Pero es que Rosa Chacel hacía algo: estaba pensando; y hasta cambiar de postura podía distraerla de su introspección o devolverla dolorosamente a la superficie. Si Rosa Chacel hubiese pasado horas y horas delante de la televisión, y no dentro de sí misma, jamás habría escrito alguna de sus novelas.

 

Del tedio “bien gestionado” pueden salir ideas muy creativas. Los especialistas advierten sobre el riesgo de “robar” esa sensación de aburrimiento a los niños. “Nos anticipamos, les inundamos de actividades para que no se aburran en lugar de darles la oportunidad de superarlo por sí mismos”, afirma Penadés. Los padres de generaciones anteriores no se culpabilizaban si sus hijos se quejaban de tardes tediosas y les animaban a resolverlas solos. Entonces se leían cuentos e historietas, se jugaba donde se podía, se inventaban historias, se soñaba despierto, ¡Qué bueno! Claro está que se ejercitaba la paciencia.

Conclusiones

El escritor Fernando Aramburu, en su artículo Elogio del aburrimiento, reivindica el “aprender a estar a solas y en silencio con los propios pensamientos” como un eficaz antídoto ante el aburrimiento. Aceptar aburrirse durante la cuarentena puede representar una valiosa lección para todos. La persona que aprende a estar sola es factible que valore sentirse acompañada. En este sentido quien aprende a tolerar el aburrimiento es probable que dosifique mejor su tiempo libre, resignificando el tiempo “ocupado y compartido”.

 

Es imprescindible desacelerar y aliarse con el aburrimiento. De ese modo, facilitamos el trabajo psicológico de buscar alternativas apelando a la imaginación. Esto alivia al aparato mental, pero además estaríamos utilizando una parte del cerebro que no es la habitual. Es la vía regia para innovar.

 

Para Penadés, aburrirse puede ser un buen motor de cambio: “podemos aprender algo de nosotros mismos, puede ser el punto de partida de algo positivo”. Ante la crisis actual se recomienda dedicar unos minutos al día a escribir, leer, pintar, dialogar, jugar. Conviene reflexionar sobre lo que está sucediendo, pensar en los que más están sufriendo por distintas razones y construir una idea acerca de esta extraña realidad que vivimos.

 

Hay mucho que aprender de esta vivencia individual y colectiva, como por ejemplo, cuestionar a qué le dedicamos el tiempo. Quizás, estimado lector, deberíamos aburrirnos un poco más para potenciar nuestra usina creativa y generar cambios genuinos, superadores en nosotros mismos y en la sociedad toda.

 

Por Dr. H. Fabian Castriota,

Decano de la Facultad de Psicología de la

Universidad Católica de Santa Fe

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Tips para el estudio y la organización del tiempo

En un trabajo conjunto, las Áreas de la  Asesoría Pedagógica e Ingreso y Estudios Preuniversitarios, dependientes de la Secretaría Académica de Rectorado, elaboramos el material: “Tips para el estudio y la organización del tiempo”. El objetivo es acompañar a los estudiantes en el proceso de estudio autogestionado y a los docentes en el seguimiento del mismo.
La situación actual nos interpela desde la educación a repensar las modalidades y prácticas educativas en función de la virtualidad.
Este material, intenta colaborar, para que cada uno desde el lugar que tenga que tomar intervención, cuente con Tips que ayuden a este proceso.

Descarga el contenido aquí 

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INSCRIPCIONES A CURSOS VIRTUALES

El PUAM, dependiente de la Facultad de Ciencias de la Salud comunica que están abiertas las inscripciones a sus cursos virtuales.

El comienzo de clases online está previstopara el día 4 de mayo.

Los cursos están abiertos al público en general.

Las propuestas 2020 son las siguientes:

Inglés Nivel I, Intermedio y Avanzado

Historia del Arte y la Arquitectura

Taller de la memoria. “Ampliando la mirada”

Psicología.”Estrategias para potenciar la autoestima y el desarrollo personal”

Taller Literario. “Imaginar, contar y leer”

Defensa de los Consumidores y Usuarios.”Conocer nuestros derechos para poder ejercerlos”

Para informes e inscripciones comuncarse via E- mail a nsturla@ucsf.edu.ar

Los esperamos para capacitarse y compartir este espcio de aprendizaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Inscripciones con pago en linea: Aqui. Elegi tu curso!

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