En la sede Reconquista, se realizó el conversatorio “La encíclica Magnifica Humanitas en diálogo: aportes desde la Filosofía y la Teología”, un espacio de reflexión interdisciplinaria organizado por el Departamento de Filosofía y Teología. El encuentro reunió las exposiciones del Dr. Federico Viola, el Prof. Federico Aldao y el Pbro. Federico Muchiut.
La actividad dio continuidad a una primera edición realizada en la Sede Virgen de Guadalupe y acercó al norte provincial una propuesta académica centrada en el diálogo entre fe, razón y cultura.
Reflexión y criterios en la toma de decisiones
En su exposición, el Dr. Federico Viola abordó las implicancias de los entornos digitales en la autonomía y la toma de decisiones. A partir de situaciones cotidianas, como el uso del teléfono para informarse, explicó que las elecciones personales están atravesadas por factores que muchas veces pasan inadvertidos: la selección de contenidos, los sistemas de recomendación y las herramientas digitales que intervienen en la construcción de opiniones.
Desde esta perspectiva, planteó la necesidad de reflexionar no solo sobre las decisiones individuales, sino también sobre quiénes organizan los entornos digitales, qué criterios orientan esas decisiones y cómo se construye la autoridad en el ámbito tecnológico.
Asimismo, destacó que la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes ya forman parte de la vida cotidiana. Por ello, el desafío no consiste únicamente en anticipar sus posibles consecuencias futuras, sino también en comprender las decisiones que atraviesan el presente.
El valor de los vínculos
Por su parte, el Prof. Federico Aldao propuso reflexionar sobre los límites de la inteligencia y los criterios de rendimiento cuando se convierten en las únicas medidas para comprender y valorar la vida humana.
Durante su intervención, señaló que, si bien la inteligencia y la eficiencia son necesarias para determinadas tareas, resultan insuficientes para abarcar todas las dimensiones de la experiencia humana. En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de relegar aspectos esenciales como el afecto, la voluntad, la entrega y los vínculos.
La exposición también puso el foco en la enfermedad, el sufrimiento y la vulnerabilidad, experiencias que con frecuencia se interpretan como defectos que deben corregirse. Frente a esta mirada, el disertante invitó a reconocer que los límites también pueden convertirse en oportunidades de aprendizaje, crecimiento y apertura hacia los demás.
Reconocer a la persona humana en todas sus dimensiones
El Pbro. Federico Muchiut retomó la pregunta por el significado de ser humano a partir de los aportes del papa León XIV, en diálogo con el legado del papa Francisco y la tradición cristiana, y propuso recuperar una perspectiva que reconozca a la persona en toda su complejidad, sin reducirla a un problema que deba resolverse o eliminarse.
Su exposición invitó a distinguir entre los interrogantes que encuentran respuestas en circunstancias determinadas y aquellas preguntas fundamentales que atraviesan las distintas épocas y permanecen abiertas. Entre ellas, la pregunta por la condición humana adquiere especial relevancia frente al avance de las nuevas tecnologías.
En este marco, dejó planteado un interrogante que sintetizó el sentido de su reflexión: “¿Queremos permanecer siendo humanos?”
Así, a través de las distintas exposiciones, la propuesta impulsó el diálogo sobre la responsabilidad en el desarrollo tecnológico, el valor de los vínculos, la fragilidad humana y la necesidad de orientar las innovaciones hacia el bien común.
