El pluralismo jurídico y su potencial para transformar las formas tradicionales de concebir el derecho en América Latina fueron el eje de un conversatorio organizado por el Equipo de Investigación Socio-Eco-Jurídica. La exposición estuvo a cargo de Octavio Claramunt Gallay y Belén Perricone, becarios del equipo, quienes tomaron como referencia la obra Pluralismo jurídico: nuevo marco emancipatorio en América Latina, del jurista brasileño Antonio Carlos Wolkmer.
La propuesta partió de una revisión crítica del modelo jurídico estatal, positivo y formal, heredado de la tradición liberal europea. Desde esta perspectiva, los expositores plantearon sus limitaciones para responder a las realidades de sociedades latinoamericanas atravesadas por desigualdades, conflictos y diversas formas de organización social.
Una legalidad alternativa
Durante el encuentro, se destacó que el pluralismo jurídico reconoce la coexistencia de distintas fuentes de producción normativa. Así, el Estado deja de considerarse el único origen legítimo del derecho y se incorporan las normas y prácticas construidas desde las comunidades y los espacios sociales.
A partir del planteo de Wolkmer, también se distinguieron dos formas de pluralismo: una conservadora, vinculada con la globalización neoliberal y los procesos de desregulación, y otra emancipadora, que reconoce a los movimientos sociales y a los nuevos sujetos colectivos como actores capaces de producir legitimidad y construir formas alternativas de legalidad.
Luego de la exposición, los integrantes del equipo participaron de un intercambio sobre el reconocimiento jurídico de estos nuevos actores, su lugar en la sociedad y los límites del sistema vigente. Entre las reflexiones, surgió la necesidad de revisar las estructuras jurídicas que dificultan el cuestionamiento de sus propios fundamentos y, en consecuencia, la búsqueda de respuestas frente a conflictos que afectan a las personas y sus derechos.
El conversatorio permitió profundizar el debate sobre el derecho como una construcción social y política, y reflexionar sobre el potencial de las experiencias comunitarias y colectivas para impulsar formas más plurales y emancipadoras de justicia.
Nota elaborada por Tiago Menéndez y Martina Guevara, becarios del Equipo de Investigación Socio-Eco-Jurídica de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF).

