La Universidad Católica de Santa Fe llevó adelante los actos de colación de los egresados 2025 en todas sus sedes, uno de los momentos más significativos de la vida institucional. Las ceremonias reunieron a autoridades, docentes, familias y seres queridos para acompañar a los nuevos profesionales en el cierre de una etapa clave.

En cada acto, la emoción estuvo presente en los aplausos, los abrazos y los gestos compartidos, reflejo del esfuerzo, la dedicación y el compromiso que marcaron el recorrido académico de los graduados de Santa Fe, Rosario, Rafaela, Reconquista y Posadas.
El rector, Eugenio Martín De Palma, destacó que la graduación representa al mismo tiempo un punto de llegada y de partida e invitó a los egresados a asumir su rol con responsabilidad: “Sean hombres y mujeres para los demás, sean los principales servidores para construir una nación grande. A partir de hoy, y luego de haberse formados sólidamente, forman parte de la clase dirigencial y con el trascurrir de los años sus decisiones influirán sobre el destino y la posibilidad de realizarse de muchos de sus conciudadanos”.
Asimismo, subrayó que la culminación de los estudios superiores es un logro colectivo que involucra a toda la comunidad universitaria y a la sociedad en la que la institución está inserta. En ese sentido, alentó a los titulados a proyectarse hacia el futuro, sin dejar de buscar siempre nuevos horizontes: “Así es la educación: un telescopio que les permite mirar más allá, descubrir lo que por sí solos no verían. No se detengan: miren al cielo, miren hacia lo alto”
Memoria agradecida y un camino por delante
En cada acto, se realizó una celebración de la Palabra y se bendijo a los graduados y sus diplomas, elevando una oración a Dios para que acompañe cada paso que den como profesionales.
Uno de los momentos más emotivos fue el del discurso de un egresado en nombre de sus compañeros de promoción. Los recuerdos del cursado, los nervios y el desafío en cada examen, el acompañamiento de los docentes y la alegría de toda la familia y amigos en la última rendida fueron puntos en común que desataron risas de complicidad y lágrimas de emoción por los objetivos cumplidos.

Como parte de la ceremonia, decanos y autoridades tomaron el juramento profesional a los nuevos profesionales y se entregaron reconocimientos a los mejores promedios de cada carrera y facultad. La jornada concluyó con la tradicional foto grupal, que dejó plasmado el cierre de esta etapa.
Desde el Área de Graduados se acompañó cada instancia, reafirmando que este momento no marca un final, sino el comienzo de un nuevo vínculo con la Universidad.
Ser graduado de la UCSF implica seguir formando parte de una comunidad que crece y se proyecta en el tiempo, manteniendo vivo el compromiso con su identidad y valores.
