La segunda mitad del siglo XX trajo consigo una nueva forma de entretenimiento que se integró rápidamente a la rutina de distintas generaciones: los videojuegos. Con el avance tecnológico se fueron sofisticando y se convirtieron en una de las industrias más importantes del mundo digital.
Actualmente, tras el boom de los smartphones y las aplicaciones, muchas herramientas nacidas en los videojuegos son utilizadas para potenciar otros rubros. En este contexto, desde la Licenciatura en Diseño de Videojuegos y Tecnologías Creativas, dictada por la Universidad Católica de Santa Fe en su sede Santos Mártires de Posadas, se busca que los alumnos adquieran el conocimiento práctico y teórico necesario para que puedan introducirse exitosamente en este fluctuante campo laboral.
Rodrigo J. Martínez Goyena, profesor de la carrera en la asignatura Modelo de Negocios y Estrategia de Negocios, detalla cuáles son los desafíos y las oportunidades más relevantes para los futuros profesionales.

El desafío de “cambiar el chip”
El docente explica que muchas veces los estudiantes están enfocados en los aspectos técnicos de la carrera, es decir, en hacer videojuegos, y no ven la importancia de los aspectos vinculados al negocio. Se trata entonces de sensibilizar en esta temática: “Es decirles ‘si quieren que un videojuego exista en el mercado tiene que ser económica y financieramente sostenible’. Los ingresos son necesarios, entonces hay que preguntarse cómo generarlos”.
En el aula los estudiantes aprenden tanto la teoría como las actividades prácticas necesarias para implementar cada modelo de negocios en videojuegos previamente creados en otras materias de la carrera.
“Por ejemplo, si hay un juego con una parte gratis y otra paga, ¿qué va a incluir esta última? Si en cambio avanzan en modelo de crowdfunding (financiamiento colectivo), ¿cómo lo van a hacer, qué recompensas van a dar? Si quieren ir por modelo de afiliación ¿qué va a implicar?”. Así, a lo largo de la materia los estudiantes ven y aplican ocho modelos de negocios diferentes.
“Estamos hablando más de un cambio de hábito. Se trata de transmitirles que es importante que tengan el chip empresarial, que comprendan que, si quieren que este sea su estilo de vida, necesitan verlo como algo sostenible”, enfatiza Martínez Goyena.
Aprender a emprender
La siguiente etapa consiste en abordar los conceptos ligados al emprendedurismo: preguntarse cuál es el mejor modelo de negocios para el propio emprendimiento, en este caso el desarrollo de sus propios videojuegos. Es indicarles a los alumnos: “Esto que desarrollaste y tanto te gusta puede tener un lugar en el mercado, veamos cómo”.
“Hay estadísticas a nivel mundial que muestran que el modelo de negocios es uno de los aspectos más desafiantes para todo emprendimiento. Y me animo a decir que termina siendo algo atípico que el modelo de negocio sea exitoso ni bien uno empieza”, subraya el especialista.
Y agrega: “Descubrir este modelo es descubrir esa fórmula que hace que logres monetizar, que la clientela te siga, y, en especial, que sea sostenible en el tiempo para que no sea solo un videojuego sino, además, una posible empresa desarrolladora de videojuegos y/o herramientas creativas. Llegar a ella requiere tiempo y son necesarias muchas pruebas”.

El modelo de negocio en los videojuegos hoy
Con respecto a la actualidad del modelo de negocios en los videojuegos, Martínez Goyena comparte: “Algo que hoy está funcionando y que grandes empresas y franquicias llevan adelante es el modelo revenue share, que implica que las personas generen contenido y en base al mismo reciban un porcentaje de los ingresos. Esto permite generar contenido de manera constante y favorece la fidelización de los usuarios”.
Recomendaciones básicas: claridad y organización
Teniendo en cuenta las dificultades que suelen tener los emprendedores al comenzar sus negocios, el experto da una serie de sugerencias para que la claridad y organización jueguen a favor a la hora de lanzar videojuegos al mercado:
- Definir qué se vende. En el caso de los videojuegos, puede ser el juego completo, pueden ser skills, monedas, niveles, etc.
- Si no se vende nada, preguntarse cómo generar ingresos. Una posibilidad es, por ejemplo, estar siempre bajo el modelo de crowdfunding.
- En base al juego desarrollado y a la estrategia de monetización elegida, definir cuáles son las actividades clave para el negocio. Por ejemplo, si quieren que su videojuego se diferencie por la historia, entonces el área de narrativa tendría que ser una actividad clave dentro de la organización completa.
- Una vez precisadas esas actividades, es importante enlistarlas para armar un equipo de trabajo y delegarlas.
Para entender mejor este proceso, el docente da un ejemplo: “Si van a usar un modelo por suscripción, hay que tener en cuenta varios aspectos: tener una gestión de suscripciones, tener una gestión de pagos, prever los botones de reclamo en caso de que haya problemas con esa paga, entre otros”.
Y advierte: “Quizá estemos hilando muy fino y son cosas que van más allá de la materia, pero es importante que los estudiantes tengan perspectiva, para que tomen conciencia de todo lo que implica tomar la creación de videojuegos como un negocio”.
La gamificación como oportunidad
“La gamificación es una tendencia a nivel mundial y amplía el horizonte laboral de nuestros estudiantes. Aunque nace en los videojuegos, hoy la encontramos en distintos mundos: el empresarial, el de la salud, el gastronómico y muchos otros”, cuenta el docente.
La gamificación hace referencia a la incorporación de herramientas lúdicas, como puede ser tener un ranking, pasar niveles, sumar personajes. Esta tecnología permite una mejor interacción con la comunidad y favorece una mayor fidelización.
Además, trae nuevas oportunidades laborales: “Un alumno que antes se orientaba casi exclusivamente a trabajar en, por ejemplo, una empresa de videojuegos, hoy también puede pensarse como asesor o consultor para industrias que quieran desarrollar innovaciones mediante la gamificación. De esta manera está creando su propio trabajo, está siendo emprendedor”.
“Se trata de ‘dividir’ al juego en elementos y analizar cuáles de ellos pueden aplicarse a otras industrias. Acá veo un gran potencial”, concluye Martínez Goyena.
