Las preparaciones magistrales vuelven a cobrar relevancia frente a la necesidad de ofrecer respuestas terapéuticas adaptadas a pacientes cuyas necesidades no siempre pueden ser atendidas por los medicamentos disponibles en el mercado. Sobre esta práctica se formó la primera cohorte de la Diplomatura en Introducción a las Preparaciones Magistrales, que se dictó en la Universidad Católica de Santa Fe con docentes de distintas instituciones universitarias.

La propuesta reunió presencialmente a 30 profesionales y contó con especialistas de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), la Universidad de Buenos Aires y la UCSF. “Junto con el Colegio de Farmacéuticos recibimos esta inquietud de los colegas, para potenciar la formación continua y actualizar los conocimientos sobre la disciplina que gira en torno al paciente”, describió la directora de la diplomatura, Dra. Claudia Ortega, magíster en Ciencias Químico-Farmacéuticas y profesora responsable de Tecnología Farmacéutica I de la UNSL.
Medicamentos a medida
A diferencia de los medicamentos industriales que se producen en cantidades y concentraciones estandarizadas, las preparaciones magistrales se elaboran específicamente en un laboratorio habilitado por la Autoridad Sanitaria del Ministerio de Salud de la Provincia, para una persona y a partir de una prescripción médica.
Esta formulación, que se realiza especialmente en centros hospitalarios y comunitarios, tiene en cuenta variables como la dosis, la edad, el tiempo de tratamiento y otras particularidades específicas de cada paciente.
“Nuestro arte está en diseñar una formulación particular para cada paciente”, explicó Mónica Asinari, docente de Tecnología Farmacéutica y Biofarmacia de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UCSF.
Esta modalidad puede resultar especialmente importante para pacientes pediátricos, adultos mayores con polimedicación o dificultades de deglución, personas con alergias, alteraciones metabólicas o enfermedades poco frecuentes, así como para quienes reciben múltiples medicamentos.
Formación cercana en el laboratorio
Las docentes resaltaron que la experiencia fue muy enriquecedora por su carácter práctico y presencial. En este sentido, señalaron que, si bien las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial ofrecen herramientas para abordar determinados conceptos, es fundamental el contacto directo con el laboratorio.
“La IA nunca te va a dar la práctica. Nuestro aporte a la profesión es poder brindar un poco de lo que experimentamos todos los días, sabiendo que las condiciones ambientales y las variaciones en las formulaciones solo pueden resolverse con la presencia; allí se gana criterio y estrategia”, sostuvo Valeria Cianchino, doctora en Farmacia y profesora responsable de Ética y Legislación Farmacéutica de la UNSL.
“Educar requiere un feedback. El verdadero aprendizaje de este arte farmacéutico se da en la mesada, con sus olores y texturas particulares”, mencionó Ortega.
En la misma línea, Indiana Vignolo, docente de Tecnología en la Facultad de Ciencias de la Salud UCSF, y Silvina Favier, doctora en Farmacia y magíster en Ciencias Químico-Farmacéuticas de la UNSL, señalaron que muchas veces la virtualidad complejiza este proceso, ya que una preparación muy simple puede parecer compleja a través de una pantalla.
El intercambio entre colegas fue otro de los aspectos destacados de la propuesta: “Más allá de que algunos fueron nuestros estudiantes en el pasado, hoy todos somos colegas. Por eso, se habilitó la duda y la horizontalidad. Fue una instancia para quitar los temores, interactuar, elevarnos a todos y generar productos genuinos y de calidad. Todos somos farmacéuticos y vivimos esta formación con entusiasmo porque nos sentimos acompañados por el otro”, expresó Asinari.
Apuesta a una farmacia regional de calidad
La diplomatura sienta bases comunes para proporcionar preparaciones de mayor calidad, seguridad y eficacia, al tiempo que promueve la actualización permanente de los profesionales. Luego de varios meses de formación en esta nueva medicina integrativa y preventiva, destacaron que el docente “tiene que saber mucho más allá de lo que transmite”.
“Tuvimos que estudiar y profundizar sobre la disciplina para poder brindar fortaleza académica a los colegas. Aunque uno esté formado, estos desafíos se encaran con mucha responsabilidad. Este tipo de formulaciones y el rol del farmacéutico son cercanos, aunque esté detrás de un mostrador, como sucedió, por ejemplo, durante la pandemia, cuando este profesional fue el primero en la atención inmediata de gran parte de la población”, explicó Cianchino.
Como cierre de esta propuesta de formación, la UCSF fue sede de las 3.ª Jornadas de Farmacia Magistral de la Provincia de Santa Fe, organizadas junto al Colegio de Farmacéuticos de la 1.ª Circunscripción, donde especialistas de la región compartieron conocimientos y experiencias en torno a los nuevos paradigmas de la profesión.
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