La Mesa de Diálogo Santafesino y la Cámara de Senadores de la Provincia realizaron una jornada para visibilizar y promover el respeto, la convivencia y la paz en la pluralidad. Fue este jueves en el hall de Legislatura, con la presencia del presidente Pro–Témpore de la Mesa y rector de la Universidad Católica de Santa Fe, Eugenio Martín De Palma y el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig.

Autoridades locales y provinciales, legisladores y concejales, representantes de las organizaciones que conforman la Mesa del Diálogo, junto a invitados especiales participaron de la jornada.
Al dar la bienvenida y agradecer por la posibilidad de realizar el acto en un espacio emblemático como es el Hall de la Legislatura Provincia, De Palma manifestó que “en el marco de la educación entendemos que es importante seguir trabajando para que nuestra provincia, la provincia de Santa Fe, pueda ser declarada como una provincia libre de discriminación y de mensajes de odio y creo que este es el núcleo central del mensaje que viene hoy a pedir la Mesa del Diálogo a la Legislatura”.
Por su parte, el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig se comprometió a presentar un proyecto para iniciar el camino para la sanción de la ley, a la vez que valoró la continuidad de la Mesa del Diálogo como una de las “organizaciones en la que están representadas las voces de las distintas religiones, voces que tienen que ver con la provincia y fundamentalmente voces de la cultura y de la representación de nuestra región”.
Un momento especial fue el recuerdo de Marta Paillet, quien fue la integrante de Mesa del Diálogo, representando a la Casa de la Paz Cultura. Gustavo Menendez, secretario Ejecutivo de la Mesa y secretario de Bienestar Universitario de la Universidad Nacional del Litoral, la valoró como “una auténtica constructora de puentes humanos y referente en la pedagogía de la paz. Su vida fue un testimonio de entendimiento, enseñándonos que cada escucha representa la base fundamental para transformar realidades”. Y recordó su entrega generosa de sabiduría y escucha activa, recordándonos permanentemente “que pensar diferentes no nos convierte en enemigos”.
Cambiar, desarmar, respetar y cuidar
En la ocasión, los representantes de cuatro credos que participan de la Mesa se expresaron a partir del diálogo interreligioso, y en el marco del documento conciliar Nostra Aetate, sobre la importancia de la búsqueda de la paz y el respeto por el otro, dejando de lado todas aquellas acciones y palabras promotoras de odio y discriminación.
El pastor Walter Altare, de la Iglesia Evangélica “Brazos Abiertos” y representante del Consejo de Pastores Evangélicos, invitó a dar un vuelvo en el corazón que nos permita “mirar con otros ojos y poder entender que algunas cosas que miramos con cierta altura tienen razones e historias por detrás. Y recordando las enseñanzas de Jesús dijo: “’No juzguen a nadie para que nadie los juzgue a ustedes’, lo que quizás, en otras palabras, significa que muchas veces somos culpables de los errores que vemos en otros. Por eso es tan importante entender que discriminar nos hace perder la empatía de ponernos en el lugar del otro”. “Es el momento que de alguna forma empecemos a cortar con esta locura, tenemos que empezar a cambiar nuestro punto de vista”.
Luego el imám Marwam Sarwar Gill, presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina, alentó a todos a “volver a esa verdad tan simple: todos los seres humanos son iguales y somos parte de la misma familia. Insisto -expresó-, el discurso de odio que empieza contra un grupo, contra una minoría, no va a terminar, no se va a limitar contra ese grupo. Afecta la paz de una sociedad entera. Y por eso es fundamental volver a la importancia y sobre todo desarmar las palabras. porque todo lo que digamos tiene un impacto directo en la vida del otro.

A su tiempo el rabino Sebastián Vainstein, de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas de Santa Fe, valoró las diferencias en cuanto que “la paz es la capacidad de celebrar esas diferencias en un marco de respeto mutuo. Una sociedad que discrimina, es una sociedad que se apunta a sí misma, que se enfría del talento, de la postura y de la luz de aquellos a quienes decide excluir. Los discursos de odio se alimentan del silencio de los buenos, por eso estamos hoy aquí, para visibilizar para decir fuerte y claro que en nuestra provincia no hay espacio para el racismo, la xenofobia, la homofobia, el antisemitismo, ni ninguna forma de deshumanización”.
Finalmente, el sacerdote Nicolás Houriet, vicepresidente de Cáritas Santa Fe, recordó cómo el documento Nostra Aetate “reconoció por primera vez, de forma clara, que hay destellos de verdad y de belleza en las distintas tradiciones religiosas de la humanidad. Nos enseñó que buscar a Dios o buscar un sentido profundo en la vida, es algo que une a todos los seres humanos por igual”. “Nostra Aetate nos recuerda que la fe nunca puede ser una excusa para la violencia. Al contrario, la verdadera fe siempre debe ser un motor para la paz y el cuidado de los que más sufren”.
Por una ley provincial
Luego de las exposiciones De Palma junto a Genovese, hicieron entrega el senador Michlig y a los legisladores presente, de la declaración de la Mesa del Diálogo Santafesino por la cual se solicita la sanción de una ley por la cual se declare a Santa Fe, provincia libre de discriminación y de discursos de odio”.
Entre otros conceptos la declaración firmada por todas las organizaciones que conforman la Mesa del Diálogo expresa que “la violencia no se expresa únicamente en agresiones físicas o hechos visibles. También se manifiesta en palabras, imágenes, gestos y formas de comunicación que desacreditan, ofenden o deshumanizan a personas y comunidades, deteriorando las condiciones simbólicas necesarias para la convivencia democrática”.

“La paz no significa ausencia de diferencias o conflictos, sino la capacidad ética, social y democrática de tramitar esas diferencias sin convertir al otro en enemigo o amenaza. Por ello, rechazamos de manera absoluta toda forma de odio, discriminación o violencia. Ninguna expresión que promueva el desprecio, la exclusión o la agresión hacia el otro —y en particular aquellas basadas en diferencias religiosas— puede ser legitimada ni aceptada. No queremos el odio ni la violencia en nuestra sociedad, hacia nadie”, afirma en otro punto.
También, manifiesta que “los discursos de odio producen daño no solo sobre quienes son directamente destinatarios de ellos, sino también sobre el conjunto de la comunidad, erosionando el reconocimiento mutuo, debilitando la confianza social y afectando el tejido democrático que hace posible la vida común”.
Hacia el final, insta a “defender la convivencia democrática no consiste únicamente en impedir la violencia, sino también en preservar, aun en medio de las diferencias, el rostro humano del otro y la convicción de que toda persona posee una dignidad inviolable“.
La declaración puede leerse completa aquí.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de la soprano Susana Caligaris quien interpretó distintas obras de su repertorio, que enmarcaron el profundo sentido del encuentro.
Acompañamiento
Participaron de la jornada, los senadores José Paco Garibaldi y Germán Giacomino; el diputado José Corral; el intendente de la Ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti; la Defensora General del Ministerio Público de la Defensa de la Provincia de Santa Fe, Estrella Moreno Robinson; el Defensor del Pueblo, Arístides Lasarte; el Defensor Adjunto Zona Norte, Estanislao Parreño; las concejalas Carolina Capovilla, Silvina Cian y María Cecilia Battistutti; la rectora de la Universidad Nacional del Litoral, Laura Tarabella; el decano de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Santa Fe, Alejandro Toffolo; autoridades municipales, integrantes y representantes de las organizaciones y credos que conforman la Mesa del Diálogo Santafesino.
