¿Cualquiera puede ser streamer? Estudiantes de Comunicación se pusieron a prueba  

El streaming es un formato en auge, de estilo casual e informal, y de bajos requisitos técnicos, que hoy es siendo investigado y experimentado al mismo tiempo. A raíz de su popularidad nos preguntamos: ¿cualquier persona puede convertirse en streamer? Hablamos con docentes y estudiantes de Comunicación de la Universidad Católica de Santa Fe, que realizaron una experiencia de streaming, poniendo en práctica conocimientos y creatividad. 

 
“Nos lavamos las manos” y “Ni idea”fueron las propuestas producidas por dos grupos de estudiantes de 3er. año de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, donde pusieron en práctica oratoriaexpresión, organización de los contenidos, argumentación y trabajo en equipotodos contenidos abordados en Práctica Profesional Integral I, a cargo de los docentes Gina Franzini y Emerio Agretti.

La importancia de estar preparados

Siempre promoviendo la vinculación de la teoría con la práctica, la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFH)María Milagros Vigil señala que si bien cualquiera puede ser streamerpuede hacerlo instrumentalmente, pero si no tiene estas habilidades desarrolladas es difícil que pueda sostener la propuesta”.  
 
En un escenario donde la disputa de audiencias no es por nichos ni formatos, sino por la atención, como usuarios tenemos poco tiempo y muchísimas opciones para consumir. “El comunicador debe prepararse para el desafío de captar y sostener la atención de los usuarios con contenidos de calidad, sentido crítico y aporte de información chequeada y veraz para colaborar con la toma de decisiones de quienes los lean, miren o escuchen”, refuerza Vigil. 
 
Para los docentes que dictan la cátedra, el streaming tenía una condición clara: la producción debía ser integral, contemplando realización periodística, control de los aspectos técnicos, diseño de artística y desarrollo de la difusión. Además, debían abordar temáticas de actualidad de interés para los jóvenes, con una estructura predeterminada de programa radial y el empleo de recursos visuales propios del streaming. 


 
“La práctica incluyó la incorporación obligatoria de entrevistas en vivo reales, no actuadas, lo que constituyó una experiencia en sí misma. El otro ‘efecto realidad’fue la idea de la continuidad: plantear un cronograma de producción que no se agote en la culminación de un producto ‘encapsulado’, sino sujeto a parámetros de actualidad y con la previsión de nuevas emisiones, en días y horarios prefijados inalterables”, explican Gina Franzini y Emerio Agretti. 
 
Los protagonistas, por su parte, coincidieron en lo desafiante de la práctica y en el valor de la formación“Hacer el stream desde cero fue una experiencia muy enriquecedora en muchos sentidos”, menciona la estudiante Faustina Demarchi, quien agrega que “hubo mucho trabajo en equipo para definir la estética, los entrevistados, el tono de cada stream 
 
El rol de los docentes y de los equipos de gestión es fundamental en estas instancias, ya que son quienes facilitan, acompañan y contextualizan desde lo pedagógico una experiencia de práctica profesional. Son espacios que permiten sintetizar y representar todo el conjunto de saberes y competencias aprendidas durante la carrera, en un entorno seguro, que acepta el error y la corrección, como un laboratorio de práctica en contexto.  
 
Otro de los comunicadores en formaciónAgustín Passeggi, asegura que el streaming los puso a prueba y los dejó en jaque en muchas ocasiones, “sin embargo, la experiencia fue gratificante y enriquecedora; en el momento justo en el que la cámara se enciende y los micrófonos captan sonido, todo el trabajo que haces cobra sentido”.

Interlocutores formados e informados

Esta práctica y su modalidad se inscribe en un contexto en el que el streaming democratiza el acceso a vías de comunicación asume un peso determinante en los consumos culturalesEse mismo acceso irrestricto muchas veces favorece la proliferación de actores no formados ni informados, y a veces carentes de criterios esenciales para llevar adelante un contacto eficaz y provechoso con las audiencias”, reconocen los docentes 
 
Rocío Riberi, otra de las estudiantes, compartió que, a pesar de haber trabajado como productora de un streaming durante algunos años, esta experiencia significó un gran desafío “porque implicó encontrarnos en roles nunca antes asumidos. Notamos la importancia de llevar adelante un programa con la responsabilidad de alzar la voz y hablar de temas relevantes desde nuestra perspectiva”. 


 
En este sentido, la Universidad asume una responsabilidad que no solamente supone brindar espacios y elementos a los estudiantes para formarse y entrenarse, sino también aportar a la sociedad interlocutores útiles y valiosos para que los medios funcionen como un recurso para conocer la realidad y tener una participación activa e informada, y seguramente más rica, en la vida de la comunidad”, indican Franzini y Agretti. 
 
Ambos coinciden en que “la propuesta terminó redondeándose en una práctica que cumple en plenitud con los objetivos de la materia y los intereses de los alumnos, que la recibieron con muchísimo entusiasmo y un remarcable nivel de compromiso”. 
 
“Aprendimos y dimensionamos cómo se siente llevar a cabo un programa y todos los pasos previos hasta llegar al vivo; creamos el ambiente sonoro y visual que queríamos que tuviera cada programa; la dinámica óptima, el ritmo y la interacción para no cansar y no aburrir; nos enfrentamos a entrevistados interesantes y complejos, cosas que no salieron y debimos improvisar. Ese es el mejor de los aprendizajes: no todo va a salir como queremos y, a pesar de eso, el show debe continuar”, asegura Agustin.

Asumir un rol responsable y crítico

En un contexto donde cualquiera puede generar contenido, los estudiantes destacan que “poder estudiar y formarnos, aporta, sobre todo, la capacidad de formular un programa con responsabilidad y sentido. Nos enseña a abordar temas importantes con seriedad y ser críticos con nuestro propio trabajo.

“Nos da el marco para entender que comunicar no es solo generar contenido, sino hacerlo con la conciencia del impacto que tiene, algo que se potencia con la práctica guiada y el acompañamiento docente que tuvimos en esta experiencia”, coinciden Rocío y Faustina. 

FinalmenteAgustín asegura que con esta experiencia pudimos entender que la formación nos da algo que no se consigue en internet: la ética, la mirada crítica y el compromiso con el prójimo. Esta es la diferencia entre simples creadores de contenido y comunicadores formados: unos se centran en los números, otros en no faltarle a la verdad”. 

Mirá los streamings

Nos lavamos las manos

 

Ni idea

 

Mirá el resto de las transmisiones en el canal de la FFH  



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