Investigadoras del Instituto de Bioética “Jérôme Lejeune” de la UCSF participaron del Primer Congreso Argentino sobre el Pacto Educativo Global, realizado los días 19 y 20 de octubre en el Campus Papa Francisco de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), en Buenos Aires. En ese marco, presentaron los resultados del proyecto de investigación “Planificación de contenidos de bioética en escuelas secundarias de Santa Fe y Entre Ríos”, desarrollado a través del Instituto y dirigido por el Pbro. Mgter. Mario R. D’ Angelo.
La presentación estuvo a cargo de las investigadoras Elisabet A. Vidal, Rita M. Acosta y Carmen B. Ederle, quienes compartieron las conclusiones de un trabajo orientado a analizar cómo la bioética puede integrarse al currículo escolar como herramienta para promover una formación más humana, interdisciplinaria y comprometida con los desafíos contemporáneos.
La ponencia, titulada “La bioética como mediación curricular para la implementación del Pacto Educativo Global”, partió de una realidad cada vez más presente en el ámbito educativo: la necesidad de articular los avances científicos y tecnológicos con la formación ética, el respeto por la dignidad humana, la justicia social y el cuidado del ambiente. En este sentido, el Pacto Educativo Global impulsado por el papa Francisco propone colocar a la persona en el centro del proceso educativo y fomentar una formación integral basada en la solidaridad, la responsabilidad y el bien común.
Bioética e interdisciplinariedad en las aulas
La investigación analizó Unidades Didácticas Integradas (UDI) con enfoque bioético elaboradas por docentes de escuelas secundarias de gestión privada de las ciudades de Santa Fe y Paraná. El estudio se sustentó en la hipótesis de que la bioética puede constituirse en una mediación curricular capaz de integrar saberes, promover la reflexión ética y desarrollar competencias fundamentales para abordar problemáticas complejas de la actualidad.
El marco conceptual del trabajo articuló el modelo de currículo integrado de Jurjo Torres Santomé, orientado a superar la fragmentación disciplinar mediante el tratamiento interdisciplinario de problemas reales, con la concepción de la bioética propuesta por Van Rensselaer Potter como puente entre el conocimiento científico y los valores humanos. Desde esta perspectiva, la bioética deja de ser un contenido aislado para convertirse en un eje transversal que favorece el análisis crítico, la deliberación y la toma responsable de decisiones.
Para el estudio se realizó un abordaje descriptivo e interpretativo de once UDI, evaluadas mediante un instrumento diseñado por el equipo de investigación. El análisis contempló cuatro dimensiones: núcleo temático, interdisciplinariedad, competencia docente para el diseño y competencias bioéticas promovidas. Asimismo, se valoró la pertinencia de las problemáticas seleccionadas, la articulación curricular, la coherencia metodológica y el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes vinculadas con la reflexión ética.
Temáticas actuales y desafíos pendientes
Entre los principales resultados se destacó la elección de problemáticas de gran relevancia social y científica, como la edición genética, el impacto ambiental, la inteligencia artificial, la salud, la vulnerabilidad humana, los derechos laborales y la maternidad subrogada.
El estudio también identificó avances en la incorporación de metodologías activas de enseñanza, entre ellas el aprendizaje basado en problemas, el análisis de casos y la deliberación ética, estrategias orientadas a fortalecer el pensamiento crítico y la argumentación de los estudiantes.
Sin embargo, los resultados mostraron que aún existen desafíos para profundizar este enfoque. De las once unidades analizadas, siete se encontraban en proceso de desarrollo, una en nivel inicial y solo tres alcanzaron niveles competentes o superiores. Las principales dificultades detectadas estuvieron vinculadas con una limitada articulación entre disciplinas, la ausencia de preguntas-problema claramente formuladas, debilidades en los procesos de evaluación y una escasa explicitación de las competencias bioéticas que se buscaba promover.
Aportes para una educación humanizadora
Los hallazgos permiten afirmar que las Unidades Didácticas Integradas constituyen una estrategia pedagógica viable para incorporar la bioética al currículo secundario y traducir los principios del Pacto Educativo Global en experiencias concretas de enseñanza y aprendizaje.
Según expusieron las investigadoras, su potencial radica en promover el reconocimiento de la dignidad humana, la empatía frente a las situaciones de vulnerabilidad, la responsabilidad en la toma de decisiones, el cuidado de la vida y del ambiente, así como el diálogo respetuoso entre diferentes perspectivas.
Las conclusiones del trabajo señalan que la integración curricular de la bioética contribuye a consolidar una educación humanizadora, interdisciplinaria y comprometida con los desafíos científicos, tecnológicos y sociales de nuestro tiempo. No obstante, remarcan la necesidad de fortalecer la formación docente en fundamentos bioéticos, metodología deliberativa, transposición didáctica y evaluación de competencias para afianzar estas prácticas en las escuelas.
