Mime Mascaró, docente de la Licenciatura en Medios Digitales de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Católica de Santa Fe, ganó el premio Vorly como “Influencer santafesina del año”. Estos premios tienen como objetivo reconocer a los creadores digitales e influencers de la provincia de Santa Fe.
Mime es creadora de Patáforas, una revista cultural digital sobre cultura universal, en la que se comparten historias mínimas, únicas y maravillosas desde una mirada bella y distinta de la realidad.
Patáforas, respuesta a una búsqueda
“A Patáfora llego tras una búsqueda de una manera de narrar que respete y promueva las diferencias y el entendimiento con el otro, en la construcción de un nosotros. Es una reivindicación de la cotidianidad, de la lugarización y de la universalidad. Todo eso que parecía inalcanzable desde lo narrativo, a través de Patáforas encontré una forma de aunarlo y poder contarle al mundo formas propias del ser litoral y fusionar nuestro acervo cultural con nuevas tendencias y conceptos mundiales”, explica Mime en relación al proyecto del que es gestora.

“Todo lo que hago en Patáforas siento que habla de mí como profesional, como creadora y como docente”, reflexiona. Y aprovecha a dirigirse a sus estudiantes: “A los alumnos, con quienes tuve el honor de poder compartir lo que sé, espero que este premio les resulte como un aliciente de que el camino de encontrar la propia voz, la propia mirada, un propio qué y un propio cómo, no solo es el camino más genuino, sino que si lo hacemos con la pasión que es necesaria, la satisfacción es maravillosa”.
Patáforas es el medio cultural con mayor cantidad de seguidores en la provincia de Santa Fe: “Siento que Patáforas es, y ahora el premio lo confirma, una gran reivindicación y un recordatorio de que lo cultural puede ser masivo. Y dentro de esa reafirmación hay un mantra que es la columna vertebral de la revista: No nos tenemos que acostumbrar nunca a lo hermoso y mucho menos acostumbrarnos y ser pasivos frente a lo espantoso“.
El Premio, una validación a la apuesta de ser cordial
La docente concibe al premio como una “confirmación más de que el principio y el fin de todo acto comunicativo es es el ser humano”.
Y continúa: “Siento que el premio también amplifica mi voz en esta cruzada que hago desde Patáforas por la construcción de un espacio público digital cordial, por reencontrarnos con ese adjetivo que identifica nuestro ser provincial, con la profunda y necesaria pureza de ese concepto. Debemos entender nuestros actos digitales como actos públicos y que de la suma de nuestras voces se construye ese espacio público digital que es tan real como el material”.
La distinción es también un “acto de valentía”, según lo expresa, ya que “como espacio de comunicación no sigo ninguna tendencia o patrón establecido”. Y revela: “Mi máxima es que el ser humano es el algoritmo del algoritmo, que al principio y al final lo que importa es la cuestión humana”.
Por último, Mime destaca una importante repercusión de haber recibido el galardón. “Me brindó una herramienta para potenciar un proyecto que vengo diseñando hace tiempo y que no terminaba de encontrar la forma de materializarlo porque necesitaba la colaboración de distintas entidades. Se trata del Taller itinerante de empoderamiento narrativo para poblaciones rurales. Gracias al premio, se ampliaron las posibilidades de conseguir padrinos para que este taller se haga realidad y sea gratuito para todos los asistentes. Lo que busco es poder brindarles a las poblaciones rurales herramientas para que sean sus propios portavoces, de sus historias, de sus saberes y de sus problemáticas”.
