José María Randle*, docente investigador en Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, comparte una mirada profunda sobre la vigencia de la familia, las amenazas que enfrenta en la actualidad y los signos de esperanza que emergen en tiempos marcados por la indiferencia y el desamor.
Vigencia de la familia
“No es por un constructo social que los hombres de todos los tiempos y toda la historia se emparejaron con mujeres y tuvieron hijos. Es una realidad que siempre ha sucedido”, afirma Randle. Según él, la necesidad de relacionarse y formar una familia está ligada a la propia naturaleza de la persona. “La persona misma nace siempre de una relación, debo mi origen a otro, me precede una relación, y para realizarme tengo la necesidad inevitable de otro”, explica.
El amor, según el especialista, es el lenguaje universal que manifiesta esta relación. “La persona por sí misma no existe aislada, no existe sola: una persona aislada no solo es absurda, sino también imposible”. Para él, el matrimonio y la familia son insustituibles para el desarrollo integral de una persona, no solo por los aportes afectivos, psicológicos, biológicos y espirituales, sino también porque la sociedad necesita de matrimonios fuertes para tener familias y así poder tener una sociedad.
Amenazas actuales
En cuanto a las amenazas que enfrenta la familia en la cultura actual, menciona una contracultura que él -Radnle- llama “Slim”, caracterizada por ser superficial, líquida, individualista y masificada. “Todo lo que entendemos o queremos es superficial, líquido, esquivamos cualquier responsabilidad”, comenta. Además, señala factores como la intimidad aislante, la fragmentación selectiva de la realidad y la adquisición versus crecimiento.
Asimismo, advierte sobre la desbiologización del matrimonio, donde se reemplaza la categoría tradicional de matrimonio por otras formas de relación. “Hoy tenemos personas que son agámicas, parejas que son LAT (living apart together) y las famosas OWC (only weekend couples)”, explica. Para él, esta desnaturalización del matrimonio olvida la responsabilidad social que tiene el matrimonio en sí, que no es solo un bien para los esposos, sino también para toda la humanidad.

Signos de esperanza
A pesar de los desafíos, Randle ve signos de esperanza en las familias comprometidas. “Con cada matrimonio renace de alguna manera toda la humanidad”, dice. Según él, cuando dos personas deciden amarse profundamente, renace la humanidad entera y se renueva la esperanza de que el amor es el vínculo natural entre las personas. “La felicidad no depende de otra cosa más que los vínculos sanos de las personas”, afirma.
Finalmente, concluye que las familias que están comprometidas de por vida y cuyo amor da fruto en hijos son las que mantienen viva la llama de la esperanza de toda la humanidad. “Esos son los que hacen que estemos esperanzados de que existe el Amor, existe un corazón que me pueda recibir y que existe un lugar a donde puedo volver”.
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*José María Randle es director de la Licenciatura en Ciencias para la Familia en la Universidad Austral, donde también se desempeña como profesor adjunto. Licenciado en Ciencias para la Familia y Orientador Familiar por la misma institución, cuenta además con una Maestría en Calidad y Excelencia Educativa por la Universidad de Santiago de Compostela (España) y es doctorando en Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina).
Con más de 20 años de trayectoria, ha brindado asesoramiento institucional en más de 170 colegios de América y Europa, y ha dictado alrededor de 90 conferencias y talleres anuales en distintos países. Sus áreas de investigación incluyen la pedagogía familiar, el amor conyugal, la paternidad y la antropología de la diferencia varón-mujer.
Nacido en San Miguel, provincia de Buenos Aires, en 1981, está casado y es padre de seis hijos.
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Próximo evento para profundizar
En el marco del Jubileo de la Esperanza y los 15 años del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica de Santa Fe, realizará el IV Congreso de Familia: “Familia, Escuela de Esperanza”, el cual se propone como un espacio de reflexión sobre el rol esencial de la familia en la construcción de una sociedad más humana, solidaria y esperanzada.
Se desarrollará los días viernes 16 de mayo (de 14:30 a 19 h) y sábado 17 de mayo (de 8:30 a 12:30 h), de forma presencial en la sede Virgen de Guadalupe (Echagüe 7151, aula 1.27) y también con transmisión online a través de UCSFtv, para quienes se inscriban previamente.
El congreso está dirigido a familias, educadores, profesionales, agentes pastorales, estudiantes y a toda persona interesada en fortalecer los vínculos humanos desde una mirada integral.
Inscripciones y consultas
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Arancel general: $10.000
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Correo de contacto: matyfam@ucsf.edu.ar
Más información:
Participá del IV Congreso de Familia: “Familia, Escuela de Esperanza”
