En el marco del Día Mundial de la Alimentación, la UCSF recupera una experiencia que reunió a docentes, investigadores, estudiantes y becarios para abordar los desafíos vinculados con los sistemas alimentarios.

¿Qué alimentos están disponibles? ¿Cómo se producen y distribuyen? ¿Quiénes pueden acceder a ellos? ¿Qué factores condicionan esas posibilidades? Estas preguntas guiaron Ciclos Alimentarios, una propuesta del Equipo de Investigación Socio-Eco-Jurídica de la Universidad Católica de Santa Fe que convocó a integrantes de distintas disciplinas para analizar los procesos que atraviesan la producción, circulación y consumo de alimentos.
La iniciativa partió de una premisa: las decisiones sobre qué comer no dependen únicamente de las elecciones individuales. Los precios, las políticas públicas, las condiciones de producción, los hábitos culturales, el acceso a los alimentos y las desigualdades sociales también intervienen en esas prácticas.
Una mirada sobre los sistemas alimentarios
Durante los encuentros participaron profesionales, docentes, estudiantes, becarios e investigadores de diferentes áreas. Las conversaciones abordaron temas como nutrición, dietas y prácticas alimentarias, políticas públicas, sistemas alimentarios, globalización y los vínculos entre alimentación, salud y sociedad.
“Trabajamos temáticas vinculadas con la nutrición, las dietas y las prácticas alimentarias; las políticas públicas y alimentarias; los sistemas alimentarios; la globalización y las relaciones entre alimentación, salud y sociedad”, explica Virginia Borga, magíster en Nutrición Humana y en Salud Global, docente e investigadora de la UCSF.
La lectura y discusión de bibliografía especializada permitió ampliar esas preguntas. Entre los textos trabajados estuvo Obesos y famélicos, de Raj Patel, que sirvió como punto de partida para analizar cómo los procesos económicos y sociales globales inciden en la producción, distribución, acceso y consumo de alimentos. También se abordó Global Food Systems, Diets and Nutrition, de Jessica Fanzo.
“Los encuentros buscaron trascender una mirada exclusivamente individual de la alimentación, para incorporar una perspectiva integral y contextualizada”, señala Borga.
Cuando las disciplinas se encuentran
El intercambio entre distintas áreas fue uno de los aspectos centrales de la propuesta:
“Uno de los principales aportes de Ciclos Alimentarios fue el intercambio entre distintas disciplinas, que permitió confrontar perspectivas, formular nuevas preguntas y reconocer la complejidad de los fenómenos alimentarios del día a día”, destaca la directora del Instituto de Ecología Humana y Desarrollo Sustentable.
La participación de quienes integraron los encuentros favoreció, además, el debate y la construcción colectiva de conocimiento. Para la investigadora, la experiencia fue “particularmente fructífera y enriquecedora”.
La experiencia se suma a otras iniciativas del Equipo de Investigación Socio-Eco-Jurídica, que aborda distintas problemáticas desde una perspectiva que articula las dimensiones sociales, jurídicas y ecológicas. Para conocer sus proyectos, publicaciones y líneas de trabajo, se puede visitar Investigación Ecojurídica de la UCSF.
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