Nuestras emociones en tiempos de cuarentena

Cuadro de situación
Todos estamos afectados psicológicamente en estas condiciones. El psiquismo “no está preparado para procesar esta realidad, desconociendo los códigos actuales, “se han alterado”. Se debe construir una nueva plataforma en todos los ámbitos de la vida y a la brevedad. Nadie fue entrenado para una cuarentena. Debemos “reiniciarnos” usando un término de la informática. El botón de “reiniciar” se usa cuando una computadora se bloquea o tilda.

Ante este escenario se imponen preguntas: ¿Me contagiaré? ¿Podré reponerme? ¿Y si se contagian los abuelos? ¿Qué pasará con mi trabajo? ¿Cuándo termina esto? En la mayoría de los casos existe preocupación y estrés en relación al no saber qué va a suceder. En casos extremos aparece la ansiedad anticipatoria, asociada a proyectar una situación vivida de manera catastrófica.

¿Qué sucede con nuestras emociones en los tiempos de pandemia? Gabriela Martínez Castro, directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad, señala que las consultas se multiplicaron, en cuadros de ansiedad, estrés y depresión. “Pero en todas las demandas hay una cuestión unánime: la dificultad para descansar bien a la noche”.
La presidenta de la Asociación Psicoanalítica Argentina, Claudia Borensztejn afirma que la gente tiene angustia, pero en un 95% sufren problemas para dormir. Agrega que “en general el insomnio es síntoma de una situación de angustia personal”, pero en tiempos de coronavirus “la angustia excede a lo personal, es una angustia real y general”.
Es importante dormir bien asegura Daniel Perez Chada, director de la clínica del Sueño del Hospital Austral, ya que “Los fenómenos inmunitarios están estrechamente relacionados con la cantidad y calidad de horas de sueño, cuantas más horas se duerme, preferentemente a la noche, se genera una respuesta inmune más adecuada”.
La revista médica británica The Lancet (volume 395, march 14/20) publicó un estudio sobre el impacto psicológico de la cuarentena en la población. La revisión indica que una duración del aislamiento superior a 10 días se correlaciona con una mayor presencia de síntomas de estrés postraumáticos, entre ellos el problema para conciliar el sueño.
En otro estudio que publicó el Consejo General de la Psicología en España -17/03- sobre el mismo impacto, indica que la cuarentena es el factor más predictivo de los síntomas del trastorno por estrés agudo: agotamiento, desapego, ansiedad al tratar con pacientes contagiados, irritabilidad, insomnio, poca concentración e indecisión, deterioro del desempeño laboral y rechazo al trabajo.
Ante lo expuesto, se debe aprender a administrar las ansiedades y emociones que nos invaden. Pueden aparecer sensaciones de desesperanza, desolación, frustración o pesimismo. Resulta esencial preservar nuestra salud mental.

Recomendaciones para transitar la cuarentena
Mantener los horarios de sueño y hábitos diarios. Evitar dormir siesta para conciliar el sueño a la noche. El orden y la estructura nos brindan seguridad. Es clave generar diferencias entre semana y fin de semana. Se debe estar con ropa cómoda, pero que no sea la que se usa para dormir. No sobreexponerse a noticias. Consultar fuentes confiables y evitar hacerlo temprano o antes de dormir.

Administrar el tiempo facilita regular las ansiedades. Armar una agenda con tareas y actividades de interés. Promover juegos individuales, en pareja y/o en familia, tocar un instrumento o escuchar música, realizar alguna actividad física, escribir o pintar, lectura de revistas o libros, ver películas. Hacer arreglos y/o limpieza de la casa: pintura, carpintería, placares desordenados. Aprovechar la luz del día.

Mantener activas las redes sociales sin saturarnos. Los miedos y la incertidumbre nos hacen más irritables, sensibles y conduce a estados de vulnerabilidad. El aislamiento y encierro pueden resultar estresantes y son un desafío para la convivencia. Se debe potenciar nuestra adaptabilidad y tolerancia, con “uno” y con el “otro”. El humor “sano” nos carga de energía positiva.

Respecto a los hijos, si son niños explicar lo que sucede de manera sencilla, con la verdad. Poder canalizar dudas y miedos. Explicarles la causa del aislamiento y las medidas sociales y sanitarias que se están llevando a cabo, en un vocabulario que sea comprensible. Si los niños piden jugar hacerlo verdaderamente. Es esencial que haya momentos para el juego compartido y otros para que cada uno pueda hacer lo que le gusta o hacer tareas de escuela o trabajo. Preguntar por cómo marchan las tareas escolares y ayudarles con las que se puedan.

Con hijos adolescentes es conveniente aprovechar espacios para compartir. Instalar “puentes comunicativos” ¿Cómo viven sus amigos estos momentos? ¿Qué hacen y sienten? ¿Qué noticias nuevas han leído de la realidad? ¿Cómo podría mejorarse la situación actual? Permitirles aportar, criticar, e involucrarse.

Es el momento para desarrollar y/o potenciar la empatía: ¿Cómo te sentís con el encierro? ¿Cómo crees que pueden sentirse las personas en situaciones similares o más extremas aún? Reflexionar sobre los valores: ¿Por qué crees que “guardarnos” es cuidar a los otros? Mostrar que el esfuerzo de todos los ciudadanos vale mucho, que la unión y comunión de un pueblo es el camino para el desarrollo y la solución de muchos problemas. Generar una mirada planetaria donde todos somos uno y formamos parte del nuestro medio ambiente.

Si tienes familiares que no viven contigo es importante estar conectados mediante skype, una videollamada o vía telefónica evitando el aislamiento y la sensación de soledad. Si hay personas mayores mantener distancia pues se encuentran en un estado de mayor vulnerabilidad, pero jamás perder el contacto. Este debe ser breve pero más frecuente. Si tienes vecinos mayores ofréceles hacerles las compras. Aparte de ayudarlos es una oportunidad para desarrollar actitudes de solidaridad y servicio.

Si se estás solo procurar activar todos los vínculos familiares y de amistad, además de realizar algunas de las acciones que se han mencionado. Si estás en pareja es recomendable propiciar el diálogo, compartir tiempo de disfrute y ocio, algo tan necesario y escaso en casi todas las parejas. Fortalecer los vínculos afectivos con los seres queridos y con la comunidad es un desafío en todos los momentos vitales, pero en períodos críticos como el actual afecta la supervivencia social. En caso que sea necesario pedir ayuda a un profesional de la salud.

Dr. H. Fabian Castriota,

Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Santa Fe,

con la colaboración de la Lic. Jesica Suárez Losavio,

Psicoterapeuta y Docente de la Carrera de Psicología de la UCSF.

abril de 2020