Universitarios en la virtualidad

La pandemia del coronavirus llevó al sistema educativo a implementar la virtualidad en actividades donde la presencialidad es la característica distintiva. En la Universidad Católica de Santa Fe, los alumnos además de contar hoy con aulas virtuales para las clases, rinden sus exámenes finales ante el tribunal docente por videoconferencias.

Una de las principales características de las universidades argentinas, entre ellas la Universidad Católica de Santa Fe es la presencialidad. Y más aún, el acompañamiento a los alumnos a lo largo de todo su trayecto académico.

El Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio por el coronavirus llevó a las organizaciones a implementar toda una serie de acciones para que las actividades académicas no se detengan, asumiendo nuevas formas. Así, en el caso de la UCSF, a través del Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED) se habilitaron 545 aulas virtuales en lo que va de 2020, más las 150 ya existentes, para que los alumnos y docentes de todas las sedes puedan desarrollar sus clases, ahora, de manera virtual.

Sabrina Jacquier, Profesora en Ciencias de la Educación, egresada de la FFyH

Pero no solo las clases continúan, los exámenes también se reprogramaron y cambiaron la modalidad. Así es que desde que comenzó el aislamiento en el mes de marzo, más de veinte alumnos de diferentes unidades académicas pudieron rendir y recibirse. Se trata de una experiencia distinta, que no viene a no suplir la presencialidad, sino a dar una alternativa hasta tanto docentes y alumnos se reencuentren en el aula.

Esfuerzo conjunto

Desde SIED se garantiza el desarrollo de las cátedras y de los exámenes, disponiendo de los elementos técnicos, académicos y administrativos para todo funcione. “Somos la red de soporte, el telón de fondo”, comenta su directora Ejecutiva, Prof. Myriam Costamagna, integrante del equipo encabezado por la Dra. Anabel Gaitán, directora General del área. “El plan de contingencia que se desarrolló en la UCSF fue y es de gran complejidad, pero, con la ayuda de todos, logramos ponerlo en marcha”.

La primer experiencia de examen virtual en esta coyuntura fue junto a la Facultad de Filosofía y Humanidades. A través de la plataforma ZOOM, se hicieron pruebas previas y la unidad académica informó tanto a la alumna -Sabrina Jacquier-, como a los docentes sobre las condiciones distintas en las cuales se desarrollaría la mesa de exámenes. Es fundamental que “las reglas del juego sean claras para todos”, puntualiza Costamagna. En este sentido, los exámenes quedan grabados para salvaguardar los derechos de ambas partes.

Esta primera experiencia también fue el último en la carrera de la alumna, que se recibió y finalizó sus estudios ese día, un plus anecdótico, pero no menos significativo.

Con los nervios propios del examen final en si, Daiana Delgado es una más que pasó la prueba. “Fue una experiencia muy linda porque, en medio de todo esto que pasa, la verdad que es una noticia bárbara saber que pude seguir avanzando en la carrera y cumplir con ese paso tan importante que es recibirse”, cuenta la flamante Psicóloga, que en medio del aislamiento festejó junto a su novio, que la acompañaba en la casa. “La felicidad fue la misma. Es estoy muy contenta y muy agradecida con la Universidad que puso esta herramienta para poder finalizar ya la carrera, y no tener que esperar que pase la cuarentena”.

Daiana Delgado, egresada de Psicología

También las facultades de Ciencias de la Salud y Derecho y Ciencia Política tomaron exámenes que permitieron a los alumnos completar su trayecto universitario y recibirse como estaba previsto.

Empatía a distancia

En este contexto, esta historia se suma a tantas otras, en este momento en que toda la universidad, abruptamente, ha tenido que migrar hacia la virtualidad. Myriam Costamagna aclara: “Desde SIED ya veníamos trabajando para virtualizar durante este 2020 más espacios, para brindar una herramienta más a docentes y alumnos, pero, el hombre propone y Dios dispone, y los hemos recibido a todos juntos”.

“Es importante entender que en la virtualidad, en el ámbito que sea –educativo, personal, organizacional- cada cosa que hacemos, decimos, escribimos, los materiales que compartimos, todo queda allí, hecho ´cuerpo´, accesible a quien quiera tomarlo. Por esto debemos ser doblemente responsables y cuidadosos en nuestros espacios curriculares y así también de los exámenes”. En esa línea, Costamagna sostiene que en cada examen, “más allá de atender a esa rigurosidad propia de lo académico, debemos intentar lograr la mayor cercanía y empatía posible con los alumnos para poder atravesar con éxito estas situaciones que generan un alto nivel de ansiedad”.

¡Soy abogada!

Recibirte en tiempos de pandemia tiene sus particularidades. Quizás no hay familia y amigos esperándote en los pasillos para festejar el inmenso logro. Son momentos que nos plantean nuevos desafíos en todos los órdenes de la vida. Los más de 20 nuevos profesionales de la UCSF que rindieron su último examen de manera virtual pueden dar fe de ello. Débora Furman, Secretaria Académica de la Facultad de Derecho y Ciencia Política participó en el tribunal de la materia Derecho del transporte, con la que Priscila Álvez se convirtió en abogada.

La flamante abogada contó que siempre creyó que se iba a recibir de forma “presencial y con todos mis afectos escuchándome. Fue una experiencia rara, el tribunal fue super amable, entendiendo la situación, experimentado también esta forma de rendir”. Y como es de esperarse, el término de tanto esfuerzo no quedó en soledad, “después tuve a todos mis amigos y mi familia por video conferencia. Ya va a haber tiempo para festejar cuando se levante la cuarentena”. Priscila también agradeció a la facultad “por la predisposición de tomar las mesas así y a los profesores. Y bueno, me recibí de abogada por teleconferencia”.

Furman acompañó a la docente Florencia Romano en esta experiencia, de la que destaca que “los alumnos se pusieron saco y corbata, estaban todos muy nerviosos; le dieron la seriedad que corresponde”. El dato es que Furman conocía a Priscila del curso de ingreso, por lo que “verla recibirse en esta instancia fue una gran emoción para todas; ir recibiendo estas pequeñas alegrías, que nuestros alumnos se reciban a pesar de las circunstancias nos pone muy felices”.