Cientos de jóvenes se incorporaron a la comunidad UCSF y fueron recibidos con diversas actividades y un motivador acto de bienvenida.

Concluido el Curso de Ingreso a la Vida Universitaria (CIVU), los cientos de jóvenes que optaron por cursar sus estudios superiores en la Universidad Católica de Santa Fe, tuvieron una agradable bienvenida organizada desde la institución.
En un espacio gestado desde el área de Ingreso, los estudiantes que se incorporan a la comunidad UCSF en este 2025 tuvieron oportunidad de participar de una serie de actividades para conocer e informarse sobre cuestiones importantes para su vida universitaria, y las distintas áreas que conforman la UCSF.
En este sentido, remarcaron que “la Universidad está hecha del encuentro de estudiantes y docentes, del servicio de cada autoridad y administrativo, del sello invisible que reviste a cada uno de nuestros egresados y egresadas, y que nos distingue donde estemos”.
La jornada, que se llevó a cabo en cada una de las sedes, terminó en cada ocasión con el acto central, en el que estuvo presente el rector de la Casa de Altos Estudios, Mg. Eugenio M. De Palma, y el Profesor Pablo Petroni, quien dirigió a los jóvenes una charla motivadora para este nuevo camino que comienzan a transitar. También hubo un espacio de oración dirigido por el capellán, que concluyó con la bendición para los nuevos estudiantes universitarios.
Rosario fue la primera sede en tener la apertura formal del nuevo ciclo, el 13 de marzo, seguida por la sede Virgen de Guadalupe, el 14, y Rafaela y Reconquista, el 19 y 20 respectivamente. El último acto de Bienvenida a los Ingresantes tendrá lugar en la sede Santos Mártires, Posadas, este jueves 27.
Escribir la propia vida
Nuestro rector se dirigió a los jóvenes con profundas palabras: “Hoy comienzan el camino más importante de sus vidas, dado que no sólo han elegido una carrera, sino que, más o menos conscientes, críticos, o seguros, empiezan a elegir su propio proyecto de vida”.
“Permítanme decirles que, para nosotros, también hoy es un día muy especial e importante, pues en la medida que año a año un grupo de jóvenes quieran formar parte de esta comunidad de discípulos y maestros con nosotros, tiene sentido nuestra razón de ser”, confesó.
Finalmente los animó a ser protagonistas de sus vidas, y a hacer las cosas con pasión: “En la sociedad del conocimiento, van a convivir con los estudios hasta sus últimos días. La formación continua es hoy una realidad, y sólo podremos vivir plenamente si amamos lo que hacemos. No sean mezquinos, apasiónense de lo que hagan, pónganle ‘ganas’ a sus vidas”, alentó.
Ponerse a disposición
Pablo Petroni, quien es docente de Filosofía en diversas facultades de la UCSF, y en la escuela San Ezequiel Moreno de Santa Fe, brindó a los ingresantes un momento de reflexión.
Petroni explicó que hay profesores y luego maestros, que son los que nos hacen enamorar de la disciplina, y recordando la lección de un maestro que lo marcó especialmente en sus años universitarios, expresó: “Ser estudiante es ponerse a disposición, con lo que soy y lo que tengo. Ponerse a disposición implica una actividad espiritual enorme, un hábito, un ejercicio. Implica hacer lugar para que ingrese la experiencia universitaria. Establecer prioridades”.
Como buen discípulo, animó a los alumnos a “dejarse impactar por esta experiencia de sentido completa que es la universidad, y ponerse a disposición, darle lugar. Es una propuesta que no queda reducida al cursado, sino que los involucra, los envuelve en un montón de opciones, y que se hace más rica cuando se vive el ‘nosotros’”.
Utilizando los términos propuestos por Platón en La República, sostuvo que “todo estudiante está llamado a la conversión, entendida como el gesto de girarse, en cuerpo pero sobre todo en espíritu, de las apariencias a la verdad”. Siguiendo la famosa alegoría, el docente expresó que para salir de las apariencias de la caverna, que hoy es digital, se requiere una paideia, una formación integral, que permita aprender a leer la realidad.
“Salir requiere educarse, involucrarse con la carrera, pero el que sale, tiene una misión social que es volver. Volver para ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente. Todo lo que aprendamos no es para vanagloria personal, sino para ayudar a promocionar a las personas. La persona es el punto de partida, y el punto de llegada”.
Discurso completo del rector, Mg. Lic. Eugenio M. De Palma, a los ingresantes 2025.
Buenos tardes a todos. Sé que este día es muy especial para todos ustedes, pues; hoy comienzan el camino más importante de sus vidas, dado que no sólo han elegido una carrera, sino que, más o menos conscientes, críticos, o seguros, empiezan a elegir su propio proyecto de vida.
Permítanme decirles que, para nosotros, también, hoy es un día muy especial e importante, pues; en la medida que año a año un grupo de jóvenes quieran formar parte de esta comunidad de discípulos y maestros con nosotros, tiene sentido nuestra razón de ser. Yo y todas las autoridades de la casa, los docentes y el personal de la Universidad, deseamos y pedimos a Jesús, Nuestro Maestro, estar a la altura de las circunstancias. Ojalá no los defraudemos.
Nuestro Papa Francisco en oportunidad de decretar el año jubilar de la Esperanza nos enseña: “Todos esperan. En el corazón de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del bien, aun ignorando lo que traerá consigo el mañana. Sin embargo, la imprevisibilidad del futuro hace surgir (en nosotros) sentimientos a menudo contrapuestos: de la confianza al temor, de la serenidad al desaliento, de la certeza a la duda. … (Sin embargo) … la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado» (Rm 5,1-2.5) N 1 y 2 Bula la Esperanza no defrauda. Jubileo ordinario 2025”.
Hoy, queremos asegurarles que los vamos a acompañar en el recorrido de este largo, pero fructífero camino hasta llegar a la meta: el título universitario. Para ello, en primer lugar, dos cosas son fundamentales, vocación y motivación. En segundo lugar, firmeza y constancia. Estas virtudes nos ayudarán a sortear posibles obstáculos que se nos pudiesen presentar. Los grandes logros en la vida no son producto de la suerte sino del esfuerzo, el sacrificio, el trabajo; en síntesis, el mérito.
Desde hoy comenzarán a ser llamados “estudiantes”; esta palabra nos remite a un verbo latín studeo que indicaba trabajo, esfuerzo, dedicación, deseo de hacer algo que nos defina, ya que, como decían los filósofos clásicos, nuestros actos, si se vuelven hábitos, definen lo que somos.
Como dijimos, estudiar: “es estar deseoso de hacer algo”. Y estar deseoso de algo es buscar aquello de lo cual carecemos. Eso, también, es el amor: estar deseoso de algo que carecemos. Por tal motivo, enamórense de sus estudios, pues, hoy, en la sociedad del conocimiento, van a convivir con ellos hasta sus últimos días, la formación continua es, hoy, una realidad; y sólo podremos vivir plenamente, si amamos lo que hacemos. No sean mezquinos, apasiónense de lo que hagan, pónganle “ganas” a sus vidas.
Tengamos Esperanza, cultivemos la Esperanza en nuestros corazones, pues es la virtud teologal que nos permite pensar “en grande” con los pies en la tierra.
Para finalizar, pido a Dios Nuestro Señor y a su Santísima Madre, en la Advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Nuestra Casa de Estudios, nos acompañen, desde hoy, en nuestro primer paso, a la meta, el título universitario.
Gracias por escucharme. Sean todos muy bienvenidos a la UCSF. Muchas Gracias
Ahora, les presentaré a las autoridades superiores de la universidad, los señores vicerrectores, los decanos y responsables de las unidades académicas, a nuestro director de pastoral y los secretarios del rectorado; así como también, a las autoridades de nuestra asociación docente como de nuestra asociación de empleados, pues todos estos estamentos, junto con ustedes, los alumnos, actores principales de esta comunidad, nos permite ser universidad.
Previamente quiero Agradecer al Área de Ingreso y Estudios Pre-Universitarios por todo el trabajo realizado. María Florencia Natella.

